LOS REPUBLICANOS SALIERON A LA CALLE EL “19-J, DÍA DE LA INFAMIA”

Varios centenares de republicanos se concentraron el “19-J, Día de la Infamia” para reivindicar la III República y su rechazo a la monarquía borbónica heredera del franquismo, llamando a reivindicar el derecho a decidir con la participación en las consultas populares que se van a realizar en todo Madrid.

El acto que duró dos horas en la Puerta del Sol, estuvo amenizado por los cantantes Alfaya, Juanjo Anaya y Karolo que fueron coreados por los asistentes en un ambiente festivo y combativo.

Se hizo notar por los presentes, la ausencia de organizaciones de izquierda de carácter nacional que no estuvieron  en la concentración pese a tener diputados y concejales que podrían ( y deberían) haber apoyado el acto. Se vieron banderas y estuvieron presentes Federación de Republicanos (RPS), agrupaciones republicanas de Coslada y Móstoles, Partido y Juventud Comunista de España (marxista-leninista), Red Roja, PCPE, Plataforma contra los crímenes del franquismo, Coordinadora de Consulta Popular “Monarquía o República” y otros compañeros.

Alfaya leyó el manifiesto de la concentración que fue interrumpido en varias ocasiones con el grito de “España, mañana, será republicana” y otros como “Felipe, quién te ha votado”.  El acto finalizó con el himno de Riego con todos los presentes con el puño en alto.

Manifiesto leído en el acto

El día 19 de junio de 2014 figurará en la historia de nuestro país como el día de la Infamia. Ahora, cuando se cumple cuatro años de ese fraude, de esa estafa, insistimos en que esta monarquía fue impuesta por el dictador Franco y Juan Carlos I quien juró los Principios Fundamentales del Movimiento franquista. Hay, por tanto, un hilo conductor que va de la dictadura franquista al actual monarca.

Felipe VI no es el rey de todos los españoles. No puede serlo. Por sus orígenes, la monarquía actual es la clave de bóveda de un sistema oligárquico que se gestó en los años de la Transición (1975-1978) cuando la clase política franquista pactó con la izquierda “oficial” una salida de la dictadura que dejaba intacto el aparato del Estado y mantenía el poder económico y político de la oligarquía.

Felipe VI, alabado hasta el empacho por unos medios de comunicación que tratan de embellecer y dar brillo a la monarquía, no tiene ninguna legitimidad democrática. Si fuera tan demócrata como afirman sus aduladores/a, el nuevo rey no dudaría en someterse al plebiscito popular, convocando al pueblo a que se exprese libremente sobre la monarquía o la república.

Los acontecimientos acaecidos en Cataluña evidencian, con más fuerza la herencia del franquismo en la monarquía y su constitución. Con ella de la mano se han pisoteado derechos democráticos fundamentales como la libertad de expresión, opinión, reunión, manifestación… El estado ha hecho uso de la represión y violencia contra ciudadanos/as indefensos/as para amordazar y acallar la voz de un pueblo; han encarcelado a personas por hacer uso de aquellos derechos fundamentales. En su nombre se ha aplicado su artículo 155, brutal atentado antidemocrático que elimina de un plumazo la representación política del pueblo de Cataluña y se quiere condenar a parte de la misma a la condición de presos políticos.

La monarquía, su Constitución y sus leyes han probado su incapacidad para dar una solución democrática a las demandas del pueblo catalán; tampoco han sido capaces de poner fin a las penurias y sufrimientos de millones de personas y afrontar los problemas políticos democráticamente y las demandas populares. ¿Acaso su constitución y sus leyes han paliado la pobreza y desigualdad crecientes? ¿Han acabado con el paro y la precariedad? ¿Han evitado el exilio forzoso de centenares de miles de nuestros/as jóvenes? ¿Acaso han solucionado el problema de la vivienda? ¿O atajado la vergonzosa corrupción que gangrena el cuerpo político de la nación?

La proclamación de Felipe VI fue simplemente una operación de imagen, un intento de lavar la cara a una institución absolutamente deteriorada por los casos de corrupción que le afectaban y los oscuros negocios de la familia real. La oligarquía pretende ahora organizar con el apoyo unánime de los partidos del régimen una segunda transición que le permita seguir disfrutando del poder y para ello nada mejor que algunos cambios cosméticos en la Constitución de 1978.

Debemos oponernos con fuerza y denunciar las maniobras de la oligarquía, y sus partidos políticos, para mantener un sistema corrupto por naturaleza y un modelo económico que condena a la mayoría de la población al paro, la miseria y la desesperación.

Después de siete años de brutales y sistemáticos ataques contra los derechos laborales, políticos y sociales de la mayoría trabajadora, por fin ha caído el Gobierno de Rajoy envuelto en una cadena interminable de casos de corrupción. Es esta una noticia que nos llena de satisfacción. Pero no debemos olvidar que todo ha sido fruto de un acuerdo parlamentario en el que han participado fuerzas políticas que hasta ahora han sostenido los ataques del PP con su apoyo explícito o su pasividad, fuerzas que comparten con ese partido la idea de negar el derecho a participar a los ciudadanos en las decisiones que les afectan, defensoras a ultranza de un statu quo político y jurídico que perpetúa la dominación de un puñado de grandes empresarios y financieros.

Queda por acabar con la herencia política del PP y cerrar el paso al populismo fascista que la reacción propone como alternativa. La derogación de las reformas laborales y de las pensiones, de la ley mordaza, de las reformas del Código Penal, de la Ley de Bases del Régimen Local, ley hipotecaria, la vuelta a manos públicas de lo privatizado, etc.,  son medidas que no pueden esperar. Queda por ver la actitud de fuerzas que hasta ahora han sido pilares del Estado Monárquico frente a estas y otras medidas de urgencia perentoria.

Aquel 19 de junio de 2014, abdicó Juan Carlos I en su hijo Felipe VI y se le designó como Rey emérito para blindar su persona frente a las posibles acciones judiciales por los numerosos casos de corrupción con los que se le relaciona, todo ello en medio de un verdadero estado de excepción en el que las concentraciones y manifestaciones republicanas fueron prohibidas por el Gobierno, conculcando el derecho constitucional de manifestación, con el pobre argumento de que era necesario evitar situaciones de riesgo y provocaciones hacia los manifestantes monárquicos. No existe mayor y más clamorosa muestra de corrupción política, que sigue impune.

Los republicanos no nos hacemos ilusiones. Apoyaremos aquellos pasos del nuevo gobierno que vayan en la dirección de poner coto a la degradación democrática que sufrimos, pero tenemos claro que solo la ruptura con el régimen monárquico que en su día no se hizo, y la proclamación de una República Popular y Federal pueden permitir la verdadera democracia que nuestro pueblo anhela y dar solución a los principales problemas que aquejan a nuestro pueblo. Por eso, los republicanos seguiremos luchando hasta lograr superar un régimen, el monárquico, que es fruto de un pacto a espaldas del pueblo.

El Espacio Republicano de Madrid, las organizaciones y gentes que lo componen, compartimos un programa común, un programa de ruptura con el modelo caduco y antipopular que representa el régimen monárquico y la Constitución de 1978. Compartimos el objetivo de la ruptura porque somos conscientes de que solo hay una alternativa política para salir del desastre en que nos encontramos: LA RUPTURA con este régimen monárquico

Nos proponemos desarrollar una campaña por una consulta Monarquía República,  constituyendo comités en todos los barrios y pueblos de Madrid, a los que llamamos a incorporarse a todos los republicanos .

Frente al rey de la oligarquía, forjemos la UNIDAD POPULAR que nos permita proclamar la III REPÚBLICA en España ¡¡¡DERECHO A DECIDIR YA!!! ¡¡¡VIVA LA III REPÚBLICA!!!

Los republicanos salieron a la calle el “19-J, Día de la Infamia”

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GRECIA. El Gobierno de Syriza sigue privatizando para cumplir con los acreedores; el bienestar del pueblo parece que no le importa

 

PG-620x330El Gobierno griego presidido por Alexis Tsipras iba a cambiar Grecia y hasta la Unión Europea, pero muy pronto llegamos a la conclusión de que de eso nada de nada. Lo que ha pasado es justo al revés. Cierto que tenía unos enemigos realmente poderosos y deshumanizados, pero observamos demasiado pronto que el presidente griego no pasaba realmente de ser un pendejo con iniciativa. Y así va como va el país que gobierna.

El Fondo de Privatizaciones Griego (HRADF) prevé alcanzar este 2018 el objetivo de ingresos acordado entre el Gobierno y las instituciones acreedoras fijado en 2017,  que se traduce en dos mil millones de euros (2.3 millones dólares). De concretarse esta meta será la primera vez, desde su creación en 2011, que el fondo logra su objetivo fiscal anual. Eso sí a costa de echar a sufrir al pueblo.

Y es que para lograr el pago a los acreedores, Grecia ha tenido que optar por una serie de medidas que generan descontento en la población y que sumergen al país en multitud de protestas, huelgas y una tasa de desempleo que ronda el 22 por ciento, la más alta de Europa.

Los objetivos se logran a cambio de las ventas, recortes y privatizaciones establecidas por el HRADF, que a principios de año inició la venta del cinco por ciento del capital de la compañía de telecomunicaciones OTE, por 284 millones de euros (329 millones de dólares), así como el 67 por ciento del capital de la Autoridad Portuaria de Salónica (THPA), por 231.9 millones de euros (267.6 millones de dólares).

También, el HRADF fijó la venta del 66 por ciento del capital de la operadora de distribución de gas natural (DESFA) por 251.3 millones de euros (290 millones de dólares), otros 22 millones de euros (25 millones de dólares) llegan por la venta de la Compañía de Mantenimiento de Ferrocarriles de Grecia, mientras que  1.100 millones de euros (1.5 millones de dólares) por la concesión del aeropuerto internacional de Atenas, entre otras.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los pronósticos son favorables (para los acreedores, no para el pueblo) y por primera vez Grecia parece que alcanzará la meta fijada, pues espera una cifra mayor a la acordada.

Sin embargo, la población considera que este paquete de “rescate financiero” no ha contribuido en nada a solventar la situación social que atraviesa el país, pues desde que inició la crisis la nación europea ha perdido más del 25 por ciento de su riqueza.

En 2015, Grecia firmó un acuerdo con sus acreedores en el que se comprometió a reformar el sistema de pensiones y el mercado laboral, así como a establecer un fondo para privatizaciones a cambio de un préstamo por más de 100.000 millones de dólares.

Desde entonces, el país enfrenta a una serie de reformas laborales y recortes de al menos 1.400 millones de euros (1.600 de dólares) en el sistema de pensiones, esto como parte de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el deshumanizado atracador de pueblos enteros.

http://insurgente.org/grecia-el-gobierno-de-syriza-sigue-privatizando-para-cumplir-con-los-acreedores-el-bienestar-del-pueblo-parece-que-no-le-importa/

Fundamentalismo y laicismo. Rosa Regás

Laicite

Todos sabemos que según sea quién escriba la Historia, los conceptos de bondad y maldad, sabiduría y estulticia, terrorismo y lucha por la libertad adquieren tintes distintos de los que conforman nuestra particular moral cotidiana. Como si nosotros no fuéramos capaces de comprender lo que los grandes de la tierra hablan o como si hubiera un orden superior que se rigiera por leyes morales distintas de las nuestras. Y del mismo modo que sabemos que la Historia la escriben los vencedores, no nos extraña que los que detentan el poder adjudiquen a los movimientos que se les oponen calificativos que están en consonancia con la versión que quieren que el mundo tenga de sus mandatos y de sus guerras, aun antes de que los sabios se pongan a escribir la Historia. El lenguaje no es nunca inocente, y visto el uso que los poderosos han hecho de él deberíamos desconfiar de entrada de las definiciones con las que pretenden explicar y justificar los conflictos que hoy nos agobian que siempre son sus conflictos una los nuestros.

Hemos visto definir el malestar de los pueblos adjudicándoles objetivos que no siempre se corresponden con los hechos. Cada cual, una vez en el poder y dueño de los ejércitos y de los destinos de los hombres, quiere ser además el dueño absoluto de las conciencias y se otorga el calificativo de “luchador por la libertad”, aunque esté masacrando y destruyendo a quienes se le oponen o le impiden alcanzar sus objetivos.

De hecho, y casi sin darnos cuenta, aceptamos las definiciones que nos impone el bando al que pertenecemos, sea porque no tenemos ya sentido crítico, sea porque jamás lo usamos con lo que es nuestro. Y si capitalismo se oponía a comunismo, protestantes a católicos, colonizadores a colonizados, defensores de la cultura y la religión a salvajes -como nos enseñaron en la escuela en los tiempos ominosos de la dictadura y antes aún-, hoy se nos impone una visión del mundo según la cual hay dos bandos irreductibles: terroristas y defensores de la democracia y la libertad, aunque poco nos costaría comprender que tan terroristas son los de un bando como los de otro. Pero nos han enseñado a juzgar los conflictos y las diferencias usando distintas varas de medir por lo nuestro y por lo ajeno, de ahí que nos neguemos a ver cómo comenzó la lucha, quién provocó la primera embestida, y cuál fue el desarrollo de aquellos iniciales escarceos, limitándonos a juzgar un acontecimiento reciente como si estuviera desprovisto de historia. ¿Es que cuando los terribles atentados terroristas perpetrados por árabes nacidos en su territorio, que sufrió, por ejemplo, Francia hace bien poco, alguna vez se habló de los bombardeos franceses de uno, dos, tres o cinco años antes contra la población siria y la de otros países de Oriente Medio de donde eran oriundos los terroristas, por no citar la macabra historia colonial francesa en aquellos territorios a mediados del siglo pasado, o las cruzadas emprendidas por la Francia de los Capeto y el Sacro Imperio Romano durante dos siglos de la más oscura Edad Media cuya humillación, viva aún en su corazón, los sirios vivieron como el inicio de un intento por parte de Francia de ser sometidos  a Occidente que sigue vigente hoy? No, apenas un suspiro en la explicación del odio profundo e irracional que mueve a tantos nacidos en Europa de origen árabe, casi echándoles en cara que, a pesar de habérseles permitido a ellos o a sus padres vivir en las condiciones que viven en los barrios marginados de todas las ciudades del país, devuelvan con su desagradecimiento, su odio y su violencia los beneficios recibidos. Y es cierto, pero también es cierto lo contrario, en Francia y en cualquier segmento de historia violenta de cualquier país del mundo que nos detengamos a estudiar: todos en mayor o menor medida somos responsables del terrorismo, nosotros, y todos los pueblos del mundo, por más que todos tengamos héroes y heroínas que en su día se pusieron ante un cañón para defender o atacar un objetivo, según fuera la ideología de quien nos gobernaba en aquel momento.

Recuerdo aún los tiempos en que hablábamos del enfrentamiento norte y sur, términos olvidados como si de verdad la tan glosada globalización hubiera acabado para siempre con la diferencia entre pobres y ricos, o al menos supusiera la posibilidad de que paulatinamente se fuera acabando con ella, como si la palabra con que la nombramos y el concepto que contiene pudieran esgrimirse ante los que acusan al neoliberalismo más salvaje de haber invadido el mundo y haber arrasado la esperanza de encontrar otra forma de progreso que no se hiciera a costa de la pobreza del 80% de la humanidad.

Hoy todos los enfrentamientos anteriores, derechas e izquierdas, pobres y ricos, católicos y protestantes, conservadores y progresistas, incluso nacionalistas de la periferia y del centro, y tantos otros, parecen haberse diluido ante la explicación definitiva que se nos ha impuesto: lo que ocurre en este mundo que vivimos, lo que ha de unirnos frente al peligro que nos amenaza, es que nos encontramos frente a una guerra de culturas, de civilizaciones.

No obstante, a poco que nos dediquemos a ver la realidad que nos rodea, nos daremos cuenta de que el verdadero enfrentamiento no está en las culturas ni en las civilizaciones, sino entre los que defienden un fundamentalismo sin fisuras y los laicistas. Y entendemos fundamentalistas  a los que se sienten ejecutores de la voluntad de un dios todopoderoso y magnánimo, dicen,  que no tiene porqué explicar ni justificar lo que nosotros pobres mortales no entendemos, y se niegan a formar parte de un bloque homogéneo, sino que como buenos fundamentalistas no admiten competencia y  ven a otros fundamentalistas como representantes de otras  culturas de bárbaros sometidos a otra idea falsa de su mismo dios, incluso  otro Dios, que no solo no es el verdadero, sino que ni siquiera existe, cuya idea vive aupada en una monstruosa artimaña con el fin de crear una sociedad falsa, cruel y siniestra contraria a la verdadera cultura, a la tradición y a la civilización, que solo merece el castigo y la desaparición. Porque el fundamentalista está convencido, o actúa como si lo estuviera, de que los demás dioses son copias burdas y sacrílegas del ser supremo que él adora, obedece y defiende, el único que engrandece a su pueblo y le da la fuerza, el coraje y la justificación para someter o destruir a los que obedecen a los falsos dioses.

Bush contaba con el apoyo de la Coalición Cristiana, un movimiento nacional que no sólo estaba contra el aborto y los homosexuales, sino que se pronunció con respecto al huracán de Nueva Orleáns como un “castigo de Dios”. Y que al son del eslogan “debemos rescatar nuestra república de manos de los ateos” y con el patrocinio del presidente conmovió las conciencias americanas que le darían la victoria. ¿Acaso Bush no hablaba de una guerra de acuerdo con el mandato de Dios contra los infieles? ¿No decía que había que obedecer a Dios, que está con la nación norteamericana? ¿Y no declaró Blair, su aliado en la guerra de Irak, que se sumó a la invasión por obedecer los designios de Dios y que por tanto sólo Dios podría juzgarle?

Bien mirado, no son distintos de los fundamentalistas musulmanes que en nombre de Alá dictan fatwas contra los infieles y necesitan mártires para combatir la decadencia de Occidente, calificando de Satán a Bush del mismo modo que Bush los calificó a ellos como “eje del mal”.

Hoy Bush ya no existe, pero sí quienes defienden lo que él defendía, y además con el mismo entusiasmo e igual forma de atacar al contrario, que convierten en justificación de la guerra quinta o sexta que emprenden en un mismo año con la mano en el corazón y la mente en el Altísimo que los ampara.

¿Quién de entre los que dudan de las informaciones que a través de nuestra prensa nos llegan de las agencias de noticias norteamericanas, no entiende que esto mismo se dirime en la absurda, siniestra y mal llamada guerra civil de Siria? ¿Acaso pasamos por alto que la guerra y la defensa de los terroristas por parte de Arabia Saudí, Israel y los occidentales, en la defensa de los igualmente mal llamados luchadores por la libertad que acaban convirtiéndose en grupúsculos terroristas, no tiene en cuenta que su afán prioritario es convertir la sociedad multiconfesional siria en otra rendida a ciegas a un único Dios, Alá en este caso, que lo sabe todo y lo exige todo? Efectivamente, así han acabado en manos y al servicio de fundamentalistas mucho más preparados y poderosos. La multi confesionalidad en la que cada religión, sea cual sea su número de fieles, y sea cual sea el paraíso que nos espera incluso si no nos espera ninguno, con sus distintas formas de entender el delito y la convivencia tiene los mismos derechos y privilegios que las demás, es una forma de laicismo que se contrapone al fundamentalismo, es decir a la defensa del poder total de nuestros dioses monoteístas sea cual sea el nombre y aspecto con que lo revisten quienes llevan siglos imponiendo su doctrina por todos los medios a su alcance.

Dos concepciones que explican el mundo a través de la divinidad en manos del poder que monta guerras e invasiones en nombre de un Dios que está con ellos, exigiéndoles comportamientos que prescinden de los derechos civiles, de los derechos humanos, para los que no cuentan los valores universales y laicos, de justicia, libertad e igualdad.

Así es el fundamentalismo: antepone las creencias a las ideas, y lo que hoy estamos viviendo en sus distintas versiones es el intento por parte de quienes detentan el poder de imponer al mundo un dios guerrero y todopoderoso al que hay que obedecer, aunque nos exija matar a nuestro hijo para demostrarle fidelidad, y en nombre del cual efectivamente matamos, torturamos, destruimos y expoliamos al planeta, a los países y a sus ciudadanos, sean fieles de otro dios o tengan la conciencia libre de opresiones celestiales. No importa cuál sea el dios elegido ni como vaya disfrazado y de qué: al poder cualquier dios le sirve con tal que tenga armas capaces de someter a hombres y mujeres con promesas o amenazas que exijan obediencia y creen adicción. Siempre despiadado y tan etéreo e imaginativo como un dios virtual o tan material y tangible como el poderoso dios del beneficio, por ejemplo, de la ciega especulaión y del feroz consumismo que nos convierte en voraces monstruos que a su servicio mantenemos en la miseria a más de medio mundo mientras destruimos a conciencia la tierra, los mares y el aire que respiramos.

http://blogs.publico.es/dominiopublico/25901/fundamentalismo-y-laicismo/

La extrema derecha española forma una coalición para concurrir a las elecciones europeas de 2019

fascismobanderasespañolas

Según un comunicado hecho público hoy, los partidos Falange Española de las JONS, La Falange, Democracia Nacional y Alternativa Española han suscrito un acuerdo para concurrir coaligados bajo una plataforma electoral a los próximos comicios al Parlamento Europeo que se celebraran en 2019.

En el texto enviado a los medios de comunicación, esta coalición afirma que su objetivo es proporcionar “una opción electoral viable” y anima a partidos simlares a que se sumen “atraídos por la propuesta de aliarnos por España, como tantos nos han demandado”.

Según afirman los citados partidos, “tenemos voluntad de llegar a las instituciones, pero, sobre todo, de recuperar y ganar un espacio político que está ahí” y que, afirman, “surge todos los días en las conversaciones, en la reacción individual del español de a pie harto de corrupción, recortes, falta de política social, desprecio a la patria, incapacidad para mantener la ley, desigualdad de derechos, pérdida de soberanía nacional y económica…”.

Este es el comunicado completo:

Comunicado conjunto de FE de las JONS, Democracia Nacional, La Falange (FE), Alternativa Española.

Tras un período de análisis de la realidad tanto externa como interna, después de un debate sosegado, apegado al terreno, en el que ha primado el deseo de aunar voluntades, siendo conscientes de que la situación que atraviesa España nos obliga, por coherencia y por conciencia, a no quedarnos quietos, a dar la batalla política en las mejores condiciones posibles, optimizando recursos materiales y humanos, asumiendo que existe un número importante de españoles dispuestos a seguirnos y apoyarnos, nuestras organizaciones han decidido ofrecer, a los que siguen creyendo en la idea y el concepto de España, en nuestra identidad como nación, una opción electoral viable. Una opción de trabajo y de ilusión abierta a la colaboración e integración de quienes quieran participar; dispuesta a estar en la calle, en campaña permanente, impulsada por el deseo de acabar con las amenazas que penden sobre la continuidad de España como nación única, libre y soberana.

Tenemos voluntad de llegar a las instituciones, pero, sobre todo, de recuperar y ganar un espacio político que está ahí. Ese que surge todos los días en las conversaciones, en la reacción individual del español de a pie harto de corrupción, recortes, falta de política social, desprecio a la Patria, incapacidad para mantener la ley, desigualdad de derechos, pérdida de soberanía nacional y económica…

Por todo ello, inicialmente, esperando que otros grupos se sumen atraídos por la propuesta de aliarnos por España, como tantos nos han demandado, FE de las JONS, Democracia Nacional, La Falange (FE) y Alternativa Española, demostrando que somos capaces de converger en una base común, hacen pública la firma de un acuerdo conformando una coalición que comparecerá como tal en las próximas elecciones europeas. En una campaña que para nosotros comienza hoy.

Lo hacemos porque somos conscientes de que es mucho lo que la integridad, la soberanía y una justa política socioeconómica se juegan los españoles en la UE; porque queremos tener voz sobre lo que también se decide en esa Europa que no nos gusta, que se aleja cada vez más de sus raíces para perderse en un multiculturalismo demoledor; esperamos hacer frente en las instituciones a esa falsa Europa que renuncia a implementar políticas en defensa de la vida y promoción de la familia. En definitiva, denunciar esa UE que nos suma a las filas cada vez más amplías del euroescepticismo, que nos sitúa frente a la Eurocracia. Queremos otra Europa, esa que cada vez más europeos reivindican con un voto disidente, que va más allá del monopolio popular-liberal-socialista que controla en connivencia las instituciones europeas. Queremos estar allí, y para ello vamos a trabajar, para defender desde los escaños los intereses de España y los españoles.

Comisión Gestora
Madrid, 18 de junio 2018

http://kaosenlared.net/la-extrema-derecha-espanola-forma-una-coalicion-para-concurrir-a-las-elecciones-europeas-de-2019/

 

Comunicado del Comité pro-Consulta de Segovia 19 DE JUNIO: DÍA DE LA INFAMIA

 

IMG-20180514-WA0015El día 19 de junio de 2014 figurará en la historia de nuestro país como el día de la Infamia.
Nos impusieron a Felipe VI sin consultarnos. Ahora, cuando se cumple cuatro años de ese
fraude, de esa estafa, insistimos en que esta monarquía fue impuesta por el dictador Franco y
fue Juan Carlos I quien juró los Principios Fundamentales del Movimiento franquista. En
2014 se le designó Rey Emérito para blindar su persona ante las posibles acciones judiciales
por los numerosos casos de corrupción con los que se le relaciona, todo ello en medio de un
verdadero estado de excepción en el que las concentraciones y manifestaciones republicanas,
a pesar de ser prohibidas por el Gobierno, sacaron a la calle a docenas de miles de
republicanos.
Felipe VI no es el rey de todos los españoles. No puede serlo. Por sus orígenes, la monarquía
actual es la clave de bóveda de un sistema oligárquico que se gestó en los años de la
Transición (1975-1978) cuando la clase política franquista pactó con la izquierda “oficial”
una salida de la dictadura que dejaba intacto el aparato del Estado y mantenía el poder
económico y político de la oligarquía.
Felipe VI no tiene ninguna legitimidad democrática. Si fuera tan demócrata como afirman sus
aduladores/a, el nuevo rey no dudaría en someterse al plebiscito popular y se convocaría al
pueblo a que se expresara libremente sobre la monarquía o la república.
Los acontecimientos acaecidos en Cataluña evidencian, con más fuerza la herencia del
franquismo en la monarquía y su constitución. Con ella de la mano se han pisoteado derechos
democráticos fundamentales como la libertad de expresión, opinión, reunión, manifestación…
El estado ha hecho uso de la represión y violencia contra ciudadanos/as indefensos/as para
amordazar y acallar la voz de un pueblo; han encarcelado a personas por hacer uso de
aquellos derechos fundamentales. En su nombre se ha aplicado su artículo 155, brutal
atentado antidemocrático que elimina de un plumazo la representación política del pueblo de
Cataluña y se condena a parte de la misma a la condición de presos políticos.
La monarquía, su Constitución y sus leyes han sido incapaces de poner fin a las penurias y
sufrimientos de millones de españoles y afrontar los problemas políticos democráticamente y
las demandas populares. ¿Acaso su constitución y sus leyes han paliado la pobreza y
desigualdad crecientes? ¿Han acabado con el paro, la precariedad y los salarios de hambre?
¿Han evitado el exilio forzoso de centenares de miles de nuestros/as jóvenes? ¿Acaso han
solucionado el problema de la vivienda? ¿O atajado la vergonzosa corrupción que gangrena el
cuerpo político de la nación?
La proclamación de Felipe VI fue simplemente una operación de imagen, para lavar la cara a
una institución absolutamente deteriorada por los casos de corrupción que le afectaban y los
oscuros negocios de la familia real. La oligarquía pretende ahora organizar con el apoyo
unánime de los partidos del régimen una segunda transición que le permita seguir disfrutando
del poder y para ello nada mejor que algunos cambios cosméticos en la Constitución de 1978.
Debemos oponernos con fuerza a esta maniobra y denunciarla, que busca mantener un sistema
corrupto por naturaleza y un modelo económico que condena a la mayoría de la población al
paro, la miseria y la desesperación.
Después de siete años de brutales y sistemáticos ataques contra los derechos laborales,
políticos y sociales, es una noticia satisfactoria que haya caído el Gobierno de Rajoy. Pero no
debemos olvidar que ha sido fruto de un acuerdo parlamentario en el que han participado
fuerzas políticas que hasta ahora han sostenido los ataques del PP con su apoyo explícito o su
pasividad, fuerzas que comparten con ese partido la idea de negar el derecho a participar a
los ciudadanos en las decisiones que les afectan, defensoras a ultranza de un statu quo
político y jurídico que perpetúa la dominación de un puñado de grandes empresarios y
financieros.
Queda por acabar con la herencia política del PP y cerrar el paso al populismo fascista que la
reacción propone como alternativa. La derogación de las reformas laborales y de las
pensiones, de la Ley Mordaza, de las reformas del Código Penal, de la Ley de Bases del
Régimen Local, de la ley hipotecaria; la vuelta a manos públicas de lo privatizado, etc., son
medidas que no pueden esperar. Queda por ver la actitud de fuerzas, que hasta ahora han sido
los pilares del Estado Monárquico, frente a estas y otras medidas de urgencia perentoria.
Nosotros apoyaremos aquellos pasos del nuevo gobierno que vayan en la dirección de poner
coto a la degradación democrática que sufrimos, pero tenemos claro que solo la ruptura con el
régimen monárquico, que en su día no se hizo, y la proclamación de una República Popular y
Federal pueden permitir la verdadera democracia que nuestro pueblo anhela y dar solución a
los principales problemas que nos aquejan.
Frente al rey de la oligarquía, forjemos la UNIDAD POPULAR que nos permita proclamar la
III REPÚBLICA en España. En pos de estos objetivos es que se están creando comités pro-
Consulta en toda España, como el de Segovia, que se han marcado como trabajo inmediato la
organización de una consulta ¿Monarquía o República? Hacemos un llamamiento a los
ciudadanos de Segovia a participar con nosotros, a crear comités pro-consulta en sus pueblos,
barrios o institutos.
¡¡¡DERECHO A DECIDIR YA!!! ¡¡¡VIVA LA III REPÚBLICA!!!
Segovia, a 17 de junio de 2018
comiteconsultasg@gmail.com

ALTSASU: LOS FAMILIARES TILDAN LA SENTENCIA DE “BARBARIDAD” Y CONVOCAN UNA MANIFESTACIÓN EL 16 DE JUNIO

Los padres de los condenados recurrirán la sentencia, al considerarla “una vergüenza” y “un absoluto desprecio al principio de justicia”

Padres y madres de los ocho jóvenes condenados a penas de entre 2 y 13 años de cárcel por la agresión a dos guardias civiles en Alsasua han anunciado que sus abogados ya trabajan en los recursos de la sentencia, que tildan de “barbaridad“, pese a que la Audiencia Nacional haya desestimado el delito de terrorismo.

Los familiares de los jóvenes condenados han llegado al local de la calle Mayor de Pamplona, donde han ofrecido una rueda de prensa entre los aplausos de una multitud de personas, que han coreado consignas en la que reclamaban la puesta en libertad de los procesados.

Isabel Pozueta, madre de uno de los condenados, ha señalado posteriormente que esta sentencia es “una venganza“, que tiene “una intencionalidad clara de generar dolor“.

“Estamos muy dolidos, pero vamos a seguir adelante”, ha declarado Pozueta, que ha instado a la sociedad a salir a la calle para decir “basta ya” y en ese sentido ha anunciado una manifestación para el próximo día 16 de junio en Pamplona.

Tras resaltar que “no nos vamos a quedar paralizados por el dolor”, Pozueta ha denunciado “la utilización de nuestros hijos e hijas con una intencionalidad política” y ha considerado que “no es una casualidad” que la sentencia se haya conocido este viernes.

Desde el primer momento, ha recordado, los familiares de los jóvenes han afirmado que los sucesos que tuvieron lugar en el exterior del bar Koxka de Alsasua “no eran terrorismo”.

Sin embargo, ha lamentado, “sabiendo que el caso de terrorismo iba a quedar en humo”, el proceso se trasladó a la Audiencia Nacional, porque en todo caso “las penas iban a ser más duras”.

Esta sentencia “es una venganza política”, pero “no vamos a caer en la provocación”, ha declarado Pozueta, que ha resaltado que no desean la cárcel “ni para nuestros hijos ni para nadie”.

Edurne Goikoetxea, madre de otro de los condenados, ha asegurado que la situación de las familias, ante esta “sinrazón”, es “muy delicada” y “sólo lo compensa la solidaridad de la gente”.

Sus hijos “ni son linchadores ni son agresores“, sino que son “unos buenos chavales”, ha subrayado Goikoetxea, que ha manifestado que “el pueblo de Alsasua no se merece esto” y ha advertido de que van a llegar “hasta donde haga falta” para defender la inocencia de los condenados.

Al respecto, ha hecho un llamamiento a los partidos que “con la ‘coletilla’ de terrorismo no se quisieron acercar a este caso” a que ahora se interesen por el mismo y les escuchen “sin ese prejuicio”.

Otra de las madres de uno de los condenados ha comentado que hoy mismo ha podido hablar con su hijo, que le ha comentado que estaba “contento porque lo de terrorismo ha caído” y le ha tranquilizado, confiando en los recursos que se van a presentar.

Diario de Navarra

A MIS COMPAÑEROS DE #45SINDESPIDOS (II), POR JAVIER DEL CANTO*

Tenemos nuevo Gobierno y una nueva Ministra de Defensa. No voy a hacer un juicio de intenciones; además, es malsano ser juez y parte. Serán sus hechos concretos para abordar los problemas más acuciantes los que despierten simpatías entre nosotros o, por el contrario, nuestras críticas más amargas.

Dicen que hay que dar a los gobiernos un margen, un periodo de tiempo para ver como respiran, un tiempo que los compañeros que están en la calle por tener más de 45 años no tienen.

Este sábado la asociación #45sindespidos os concentráis en Valladolid para pedir la derogación de la ley de tropa de 2006 y, desde el colectivo de militares demócratas ANEMOI, queremos mostrar nuestro total apoyo a vuestras justas reivindicaciones.

Estaré en Valladolid con vosotros, porque es de justicia que todos los militares tengan las mismas condiciones contractuales, porque es de justicia que no haya militares de segunda, pues según la Constitución todos deberíamos de ser iguales ante la Ley, y no ser discriminados por leyes de excepción, que en nuestro caso es de hecho un gigantesco ERE encubierto.

Desde el colectivo Anemoi -un colectivo de analistas militares al que me honro en pertenecer, pues agrupa en pie de igualdad, fraternalmente, a militares demócratas de los tres ejércitos, de cualquier escala o graduación- queremos recordar al nuevo Gobierno que ellos votaron una PNL en el Congreso de los Diputados junto al resto de partidos (excepto el PP) sobre este tema, así que hoy desde el nuevo Gobierno, no debería de ser difícil poner en marcha lo que ahí se exponía.

Pero no nos quedamos ahí, hay muchas cosas que arreglar en el Ejército, no puede ser que la conciliación familiar dependa de los caprichos del jefe de turno, no puede ser que se usen unas necesidades del servicio absurdas para denegar la conciliación. ¿Es acaso una necesidad del servicio un desfile o una celebración? Pues para algunos sí. Se tiene que regular claramente que son o que no son necesidades del servicio si queremos que haya una conciliación familiar efectiva en las Fuerzas Armadas.

La paga de los reservistas de especial disponibilidad hace doce años era muy similar al salario mínimo interprofesional, hoy es un 20% inferior. ¿Por qué? Pedimos que la paga RED sea igual que el SMI. Asimismo, pedimos que se termine el acoso a los militares comprometidos con los derechos de sus compañeros, me refiero por ejemplo a la cabo Teresa Franco, perseguida por asociarse, por luchar desde la legalidad por nuestros derechos. Y no es la única, hay muchos más compañeros perseguidos por asociarse. También exigimos la reincorporación a su puesto de trabajo de nuestro compañero el teniente Luis Segura, despedido injustamente por denunciar numerosos casos de corrupción en el Ejército.

Los problemas como veis son muchos y nos dejamos varios en el tintero, como las retribuciones, atención social, etc. Pero paso a paso… El sábado nos vemos en Valladolid.

*Javier del Canto, miembro del colectivo de militares demócratas Anemoi, reservista de especial disponibilidad RED.