Fernández Quesada, ¿crimen de Estado?

558920_445444215505217_165618099_n

La investigadora Rosa Burgos critica que los diputados que investigaron el caso en 1978 ocultaron pruebas al juzgado de Instrucción. este 12 de diciembre se cumplieron 37 años de la muerte del estudiante.

Como cada 12 de diciembre, volvió a recordarse el homicidio de Javier Fernández Quesada, estudiante de Biología que murió de un tiro por la espalda, supuestamente de un guardia civil, cuando participaba en una protesta estudiantil y laboral en la Universidad de La Laguna en 1977. Treinta y siete años después, su figura y su contexto histórico y social resultan desconocidos para muchos canarios y para la mayoría de los universitarios, que ni pisan el edificio en el que lo mataron, pues acuden a otros campus.

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) colocó en la noche del jueves los carteles del homenaje al estudiante grancanario. Y, ayer, tuvo que recolocarlos, porque alguien los arrancó en la entrada principal al edificio central de la Universidad. Un portavoz de AMEC, Josafat González, cree que Fernández Quesada es “una figura importante, por cómo falleció, en circunstancias dramáticas, y por haber participado en el movimiento estudiantil lagunero y en la lucha social”.

“No debemos permitir que caiga en el olvido”, apunta Josafat González. Indica que Fernández Quesada pervive en la memoria en algunos círculos universitarios, pero “la historia no se sabe muy bien” entre la mayoría de los estudiantes. Y lamenta que “ha habido muchas sombras” acerca de este episodio histórico.

José Luis Hernández, profesor de Matemáticas y licenciado en Periodismo, fue testigo de los hechos que precedieron al disparo. Cree que Fernández Quesada es una figura de la historia de Canarias que no ha tenido el suficiente reconocimiento y solo es conocida, relativamente, en algunos círculos universitarios por el homenaje anual. Indica que diferentes gobiernos e instituciones han dejado “olvidada” la muerte de Javier, a pesar de algunos gestos.

Opina que “se pasó página en falso”, pues nadie asumió la responsabilidad política y penal. Hernández dice que la Comisión de Investigación que se abrió en el Congreso en 1978 nunca llegó a una conclusión clara y se cerró medio año después.

La investigadora Rosa Burgos, autora de “La bala que cayó del cielo”, dice que fue un “crimen de Estado” y que puede documentar que Mardones, el entonces gobernador civil, celebró la noche antes una Junta de Orden Público, en la que “ordenó actuar con dureza a las fuerzas del orden y estas le obedecieron”. Para Burgos, los diputados que investigaron el asunto no profundizaron y ocultaron pruebas, como balas usadas en el tiroteo, que llegaron hasta el Congreso y no las entregaron al juez de instrucción. Según Burgos, también llegaron al Congreso declaraciones de testigos que supuestamente conocían a los autores de los disparos y no se pusieron ante la autoridad judicial.

Las ráfagas en el campus

El 12 de diciembre de 1977 se llevó a cabo una huelga general convocada por sindicatos obreros, con el apoyo de los estudiantes “más combativos”. El profesor José Luis Hernández se refugió en el campus central, donde hipotéticamente garantizaba la seguridad de los que se hallaban en su interior. Observó las cargas que la Policía realizó desde la gasolinera situada al final de la calle Delgado Barreto. Disparaban pelotas de goma y botes de humo contra los manifestantes situados en el campus. Eran las 14:00 horas. Los “grises” se retiraron. Pero los estudiantes volvieron a gritar consignas y dirigirse hacia el Polideportivo universitario. Diez guardias civiles llegaron y accedieron al campus, varios con subfusiles y uno con pistola. Según Hernández, los jóvenes se agrupaban en las escalinatas del edificio y los guardias empezaron a disparar ráfagas de fuego real. Una bala alcanzó a Javier. El rector, Eduardo Doménech, dijo que ayer fue un día triste para la Universidad por la muerte de un alumno en un acto nada violento y por un suceso condenable.

* El Día.es

Anuncios

EL PP VOTA EN CONTRA DE PEDIR A LA JUSTICIA QUE INVESTIGUE LOS CRÍMENES FRANQUISTAS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El PP ha rechazado este jueves una iniciativa de Podemos para que la Comunidad de Madrid se querelle contra los crímenes cometidos por el franquismo en la región. Los 48 votos en contra del grupo popular no han impedido sacar adelante la proposición no de ley (PNL) que insta al Gobierno de Cristina Cifuentes a “interponer querella criminal ante los Juzgados de Instrucción de Madrid a efectos de que por parte de estos se investiguen los crímenes contra la humanidad cometidos por la dictadura”.  

El texto de original de Podemos incorporaba también “durante la Transición”, una etapa eliminada a petición del PSOE, que tras aceptarse su enmienda ha votado a favor. Ciudadanos, por su parte, se ha abstenido. La propuesta no es de obligado cumplimiento para el Gobierno puesto que, al ser PNL, no tiene carácter legislativo.  Ningún miembro del Gobierno regional estaba en su escaño al inicio del debate de este texto, aunque sí en la votación: 60 a favor, 48 en contra y 17 abstenciones. 

La iniciativa incluye que la administración ofrezca “todo tipo de asistencia material y jurídica a los vecinos y vecinas que quieran presentar denuncias o querellas por ser víctimas directas o familiares de víctimas” y estudiar la firma de convenios con las universidades para “facilitar la investigación, recogida de documentación y testimonios sobre la violación de Derechos Humanos” en esta etapa, así como “dar traslado del acuerdo” al juzgado de María Servini de Cubría, instructora de la querella argentina contra los crímenes del franquismo.

El diputado de Podemos Pablo Padilla, encargado de defender la propuesta, se ha dirigido a la bancada popular para espetarles que “tiene una asignatura pendiente con la memoria democrática”. En su intervención les ha pedido directamente que reconsideraran su voto. “No se lo pido yo, se lo pide Naciones Unidas, que dice sistemáticamente que España tiene una asignatura pendiente con verdad, justicia  y reparación en materia de derechos humanos”, ha añadido Padilla.

“Obsesión de mirar al pasado”

Desde el PP han acusado a Podemos de “usar su obsesión de mirar al pasado para mantener heridas abiertas”. “Pretenden que una PNL derogue de facto la ley de amnistía. Es hacer saltar las garantías de nuestro estado de derecho. No cuenten con nosotros”, ha dicho el diputado Alfonso Serrano Sánchez.

Durante su turno de palabra, momento en el que ya se ha podido ver al número dos Ángel Garrido en su escaño, Serrano ha acusado a Podemos de querer llevar a la sociedad “al mismo terreno de la dictadura franquista. Olvidar lo que les es incómodo y recordar lo que les conviene”. El diputado también ha aludido a que “la jurisprudencia del Tribunal Supremo ya ha determinado la imposibilidad de exigir responsabilidades penales por los crímenes de la Guerra Civil y la Dictadura conforme a nuestro ordenamiento jurídico”.

“Queda mucho por hacer para superar el freno del PP a las actuaciones de reconciliación y reparación”, ha afirmado por su parte el diputado socialista Diego Cruz en su turno de palabra, en el que ha hecho referencia al ejemplo de Argentina. “No podemos pasar página sin haberla leído”, ha dicho.

La intervención de Ciudadanos ha estado llena de tecnicismos y lenguaje jurídico para explicar su postura abstencionista. “En esta PNL se abre una causa general sin precisar qué hechos se denuncian y ni se apuntan esos presuntos responsables, lo que viola los principios elementales del derecho procesal moderno”, ha objetado el diputado Juan Trinidad Martos, que ha cerrado su intervención justificando su abstención. “A pesar de que no estamos de acuerdo por imposibilidad jurídica, nos abstenemos por el gran respeto que nos producen las personas que defendieron sus ideas durante la dictadura, que defendieron la libertad y lo único que querían un Estado democrático y de derecho”, ha cerrado.

El diario

FED. DE REPUBLICANOS (RPS) INTERVIENE EN EL HOMENAJE A MANSUROV

Esta mañana se ha celebrado por tercer año consecutivo el homenaje al Coronel Mansurov que se ha realizado en el Parque de la Solidaridad de Fuenlabrada frente al monumento que lo recuerda y que regaló al pueblo español la Fundación Cultural Benéfica Azanbek Dzhanaev, de Osetia del Norte-Alania.

Un monumento a este militar osetio con el fin de honrar su figura y, con ella, la de todos los Voluntarios que vinieron de la Unión Soviética para ayudar a la República española asediada por el fascismo. Se trató de una donación generosa: los costes de producción, transporte e instalación corrían a cargo de esa Fundación ruso-osetia. El municipio solo tuvo que habilitar un lugar para su instalación.

En el acto han intervenido la Asociación de Amigos de las BBII, Federación de Republicanos, Izquierda Republicana, PCE-IU, EQUO y ha estado amenizada con música republicana y lectura de poemas.

La intervención de nuestro compañero hizo hincapié en que el mejor homenaje que se les puede hacer a los soviéticos que, como Mansurov, lucharon y ayudaron a la II República y a todos los brigadistas internacionales que vinieron a nuestra tierra a defender la libertad,  “es seguir su lucha hasta conseguir la III República e invitó a todos los presentes a unirse a la manifestación del día seis de diciembre contra la constitución monárquica y a seguir dando pasos por la unidad popular frente al bloque monárquico-reaccionario.

Fed. de Republicanos (RPS) interviene en el homenaje a Mansurov

 

García Caparrós murió asesinado por el disparo policial de un cabo que falleció hace cuatro años

59e9daa7c05a5

La escena ha quedado nítida en la memoria de Loli. Aunque hayan pasado cuarenta años. Nunca olvidará. No puede. “¿Dónde está Manuel? La Policía ha venido a casa y le decían a mi padre que había tenido un accidente”. Loli García Caparrós tenía solo doce años aquel trágico 4 de diciembre. Su hermano mayor, Manuel José, no había muerto en ningún accidente de tráfico. Una bala de 9 milímetros le había atravesado el cuerpo en la manifestación por la autonomía andaluza, que se había celebrado aquella misma mañana. El disparo de varios agentes de la Policía Armada habían terminado con su vida en menos de dos horas.

Aquella manifestación se había teñido de negro en unos segundos. Una marcha histórica con un crimen no resuelto. Manuel José García Caparrós fue el único fallecido en la manifestación donde se echaron a la calle más de doscientas mil personas. Tenía solo dieciocho años.

A Loli le cambió para siempre la vida. “Nunca más logramos tener un recuerdo alegre de mi padres”, apunta la mediana de las hermanas Caparrós a Público. La cara de su padre Manuel. La muerte repentina de su madre Carmen dos años más tarde del asesinato de su hermano, que a finales de aquel año cumpliría 19 años. “El crimen cometido con mi hermano hundió para siempre a mi familia. Mi padre envejeció en aquel mismo instante. Mi madre de la impresión le salió un bulto en el pecho. En menos de dos años ya había fallecido con 45 años. Mi padre tardó solo cuatro años más”.

Los restos de Caparrós en el jardín del Recuerdo

El pasado martes, Loli acudió junto a sus hermanas y la concejala de Izquierda Unida Remedios Ramos a la incineración de los restos de Manuel, Carmen y Manuel José. “Sus cenizas se trasladarán el lunes al Jardín del Recuerdo del cementerio de Málaga, donde serán enterrados bajo un árbol centenario”, afirma Loli. Los restos óseos del joven ya fueron exhumados el pasado martes en una ceremonia íntima en la que participaron familiares y allegados. Remedios Ramos, concejala de IU en el Ayuntamiento de Málaga ha insistido a Público en la necesidad de “dignificar la imagen de este joven que murió sin ser recordado por los políticos demasiados años”.

Torres había elevado hace pocos días a la comisión de cultura del consistorio la propuesta de cambiar la avenida Carlos Haya, aviador franquista que participó en más de cien bombardeos por la avenida 4 de diciembre de 1977. “No hemos conseguido que el Partido Popular asuma la propuesta y junto a Ciudadanos nos han tumbado la idea”, aunque aclara que los restos de la exhumación de Caparrós y sus padres sí que han sido sufragados íntegramente por el ayuntamiento del PP y su alcalde Francisco de la Torre. Remedios señala que no será el único acto que recuerde el asesinato del joven sindicalista. “Este mismo lunes se instalará una placa nueva en la esquina entre la Alameda de Colón y el puente de Tetuán, donde recibió el disparo”. La actual inscripción tiene mal escrito el nombre de Caparrós.

Una manifestación histórica. Un solo crimen. Un ‘mártir’ para la autonomía

De las miles de víctimas con crímenes no resueltos en plena Transición democrática, el asesinato de Caparrós puede ser uno de los más discutidos en la historiografía reciente. La investigadora y secretaria judicial Rosa Burgos recuerda a Público el contexto de aquellos días. “Manuel José García Caparrós va, el 4 de diciembre del 77 a una manifestación que discurre pacíficamente hasta que llega a la Diputación. Después hay golpes, carreras, provocaciones, detenciones, lesionados, un herido por bala, Miguel Jiménez Ruiz, y un muerto, el propio Manuel José. Durante los dos días siguientes prosiguen los golpes, las carreras, los incendios y hay, incluso, malos tratos dentro en el cuartel de la Policía Armada”.

Las horas posteriores han sido analizadas por investigadores y testigos de aquellos días. Carlos Carmona encontró al joven en medio de la estampida cuando la bandera andaluza es colocada en en la Diputación. Ya herido, lo subió al coche para llevarlo al hospital civil. Muere antes de llegar. Su padre Manuel llega hundido, sin articular palabra a las puertas del hospital, donde le habían informado de un accidente que sabía que no era real. “No le dejaban ver el cuerpo. Tuvo que insistir mucho para poder verle la cara a mi hermano y reconocerlo”, apunta Loli. El padre de Manuel José recoge la ropa ensangrentada. Una prueba irrefutable que esconde el detalle del orificio de bala y revela la distancia a la que se pudo realizar el disparo. La entrega de esta prueba a la familia borraría pruebas de un crimen que quería ser olvidado.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en la siguiente dirección:

http://www.publico.es/politica/garcia-caparros-murio-asesinado-disparo-policial-cabo-fallecio-cuatro-anos.html

 

Salvador Moreno, el militar golpista que aterrorizó la costa española

5a2069bf13b70

Este jueves, durante su visita a un grupo de militares de la Armada española con los que mantuvo un encuentro en Abiyán (Costa de Marfil), el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se preguntó por qué le quitaron el nombre de una calle al Almirante Salvador Moreno. La respuesta la da Alberto Sabio, historiador de la Universidad de Zaragoza, al explicar quién era Salvador Moreno: “Fue un golpista, estuvo en la conspiración previa a la sublevación militar contra la Segunda República”. Este militar, que llegó a ser ministro de Marina en la dictadura, desempeñó desde el crucero Almirante Cervera, primero, y desde el acorazado Canarias, después, un papel clave para la victoria franquista en la guerra civil que incluyó el bombardeo de numerosas ciudades costeras.

Pese a ello, e ignorando la Ley de Memoria Histórica, Rajoy sigue llamando Salvador Moreno a la calle Rosalía de Castro de Pontevedra, en la que vivió de niño, aunque la ubica en Marín, donde la placa con el nombre del militar fue sustituida por otra dedicada a Almuíña. “Ahora no sé por qué le han quitado el nombre a la calle, yo le sigo llamando así”, les dijo Rajoy a los marineros españoles.

Salvador Moreno, ministro de Marina con Franco entre 1939 y 1946 y de 1951 a 1957 y que llegó a ser nombrado almirante, dejó de tener calle en ambas ciudades gallegas en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, ya que había sido uno de los promotores del golpe de 1936.

El bombardeo de ‘la desbandà’

Además, había dirigido desde esos barcos cruentos ataques como el bombardeo de la carretera de Málaga a Almería cuando, en febrero de 1937, más de 100.000 civiles huían en lo que se conoció como la desbandá.

Los bombardeos de la artillería terrestre del general Gonzalo Queipo de Llano, que había sitiado Málaga, y los cañones del acorazado Canarias, que apoyaba esa operación desde el mar, provocaron entre 3.000 y 5.000 muertes, en uno de los episodios más sangrientos de la guerra civil.

Moreno, destinado en Ferrol al comienzo de la guerra, se hizo con el control del Almirante Cervera, con el que participó en el bombardeo de Gijón, pese a las reticencias iniciales de la tripulación, leal a la república.

Poco después pasó a dirigir el Canarias, considerado el buque insignia de la marina española desde su incorporación en septiembre de 1936 hasta su retirada en diciembre de 1975, con el que participó en varias operaciones en el estrecho, donde, tras hundir el destructor republicano Almirante Ferrándiz, resultó clave para que las tropas africanistas sublevadas saltaran a la península para apoyar al bando franquista.

De capitán a almirante en apenas un año

El Canarias, gemelo del Baleares que dirigía Carrero Blanco y que destacaba por su velocidad y por la potencia de su artillería, intervino al mando de Moreno en la batalla de Machichaco, contra la Marina de Guerra Auxiliar de Euskadi, y hundió en diciembre de 1936 el vapor soviético Komsomol, antes de intervenir, tras el relevo de Moreno, en los bombardeos de Alicante y del puerto de Barcelona.

Con ese historial, su ascenso en el aparato franquista resultó meteórico. A mediados de 1937 se convertía, como vicealmirante, en lugarteniente de la armada sublevada meses antes de ascender a almirante (un año antes, con 50, era capitán de fragata) y ser promocionado en 1939 al Ministerio de la Marina, desde el que se opuso a la participación de España en la Segunda Guerra Mundial.

Regresó en 1951 al ministerio, donde resistió dos crisis de Gobierno antes de ser relevado a finales de 1957 por Felipe José Abárzuza. Salvador Moreno murió en Madrid en 1966.

http://www.publico.es/politica/salvador-moreno-militar-golpista-aterrorizo-costa-espanola.html

 

‘Cuerda de presas’: 11 dolorosas historias de mujeres encarceladas por el franquismo

Portada-libro-Cuerda-presas_EDIIMA20171117_0463_20

Una cuerda de presas es un conjunto de presidiarias atadas y en hilera para su traslado. Y también el título del cómic de Jorge García (guionista) y Fidel Martínez (dibujante) que la editorial Astiberri acaba de reeditar 12 años después de su primera aparición en el mercado. La obra cuenta las historias de 11 mujeres prisioneras del franquismo durante los primeros años de la dictadura.

Cada una de ellas tiene su propio drama: la embarazada que da a luz en la cárcel de Las Ventas, la lesbiana a la que confinan a una celda de aislamiento cuando la encuentran con otra compañera o a la que le perdonan su melena para resultar más atractiva a sus violadores. Tragedias dibujadas que fueron una cruda realidad hace no tanto tiempo.

Astiberri, que publicó por primera vez el libro en encuadernación rústica en 2005, lo ha recuperado con modificaciones con la intención de mejorar la primera entrega. Según el editor, Javier Zalbidegoitia: “Planteamos a Jorge y Fidel que creíamos que debía pasar por un ligero cambio de dimensiones, quitarle algo de altura y darle más anchura para que quedara la mancha del dibujo más proporcionada”. Además, aprovecharon para pasar al cartoné y poner una nueva ilustración en la portada para dar un mejor acabado a una obra considerada de referencia dentro del catálogo de la editorial.

Jorge García explica a eldiario.es que la idea de guion surgió por casualidad en el año 2003, mientras revolvía una pila de CDs de música de la Guerra Civil en una biblioteca pública de Salamanca. “Tropecé con un disco titulado Dones del 36 (“Mujeres del 36″) interpretado por el grupo Maquis”. Como cuenta el guionista, el disco recreaba un concierto clandestino en los lavabos de la prisión de mujeres de Ventas en 1948, hecho que también recrea en las viñetas de su cómic.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en la siguiente dirección:

http://www.eldiario.es/cultura/comics/Cuerda-dolorosas-historias-encarceladas-franquismo_0_709029506.html

PRESENTACIÓN DE “EL MAESTRO, LA ESCUELA Y LA ALDEA Y OTROS ESCRITOS PEDAGÓGICOS” DE PABLO DE ANDRÉS COBOS.

“Quieres educar y hemos convenido que solo con amor se educa”

 

El jueves 23 de noviembre a las 19:00, en la Casa de la Lectura, c/Juan Bravo, 11. El Ayuntamiento de Segovia obsequiará a todos los asistentes con un ejemplar del libro.

 

Pablo de Andrés Cobos (La Cuesta, Segovia, 1889- Madrid, 1973) fue maestro de primera enseñanza, pedagogo, ensayista y escritor. Vinculado a la Institución Libre de Enseñanza y a la Escuela Nueva, fue protagonista excepcional del revolucionario movimiento de renovación pedagógica que penetró en las escuelas durante las primeras décadas del siglo XX y que alcanzaría su mayor esplendor en la II República.

En “El maestro, la escuela y la aldea y otros escritos pedagógicos” recogemos los mejores ejemplos del ideario educativo y vital de Pablo de Andrés Cobos, resumen a su vez de la época de oro del magisterio español.

EL MAESTRO