La gestión neoliberal de la pobreza

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La “marca” España tiene su contraportada. Una lista negra de números rojos. Son los números más vergonzantes que un Estado que alardea de social pueda presentar. Quizás por eso se obvian, se maquillan, se ignoran o incluso se banalizan. Pero están ahí. Son los números de la pobreza, la exclusión, el paro, la tasa de protección por desempleo, la pobreza infantil o la calidad de sus Servicios Sociales. Estos números bailan al compás de una crisis que se iniciara en 2008 y cuyo final algunos certifican, mientras otros, los muchos, continúan padeciendo. Y son esos números los que desafían los discursos hegemónicos de la clase política gobernante y el establishment mediático.

En España malviven 10,2 millones de personas con una renta por debajo del umbral de la pobreza. Eso representa una tasa de pobreza del 22,3%. Solo Rumania y Bulgaria son más pobres. Por eso España padece una epidemia de paro que llega al 18,9%. Casi tres millones de personas en este reino viven con 11,4 euros al día. Como en Angola y Bielorrusia. Más del 60% de la población española tiene dificultades para llegar a fin de mes y solo el 54% de quienes se apuntan al paro perciben algún tipo de ingreso por desempleo.

La renta del empleo en España empeora, es decir se trabaja más desde el 2012, de hecho, los beneficios empresariales se han disparado desde entonces hasta el 200,7%, pero el coste salarial apenas ha aumentado un 0,6%. Y las mujeres se llevan la peor parte ya que suponen el 58% de las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Y es que siete de cada diez personas que reciben los salarios más bajos son mujeres. Ellas cobran hasta un 14% menos que los hombres. Y también la juventud que logra acceder a un empleo comprueba como su sueldo anual es un 33% inferior respecto al de 2008.

Estos datos, por si solos, no dicen nada. Se han banalizado. Pero son arte y parte de una estrategia, de una gobernanza y de una política austericida iniciada en 2008 que se activó como consecuencia de una crisis mundial autogenerada con la intención de inaugurar una nueva manera de gobernar y gestionar el mundo.

EL DISCURSO NEOLIBERAL DE LA POBREZA

Ser pobre hoy tiene un alto precio personal que se paga muy caro en el mercado del estigma asignado. Ser precario o precaria, trabajadora pobre o excluido del circuito del consumo y la normalización social, no es solo una situación vivida y padecida, es también una realidad interpretada y etiquetada por el poder que se encarga de diseñar dispositivos ideológicos y argumentales para hacer digerible y amable el discurso en torno a la pobreza y la exclusión.

Y es que no solo la crisis ha cambiado o remodulado el discurso sobre la pobreza, el desempleo, la precariedad o la exclusión social. No solo han cambiado sus ecos y sus resonancias sociales. También el discurso político y económico, que justifica la crisis y la reproduce, ha creado un nuevo sujeto social perfectamente adaptado a esta nueva situación. Un sujeto que, además de padecer una grave crisis de individualidad, ahora se autoinculpa de su situación personal y social. Ahora este sujeto tiene una noción de sí mismo y de su experiencia vital moralmente reprochable. Obsérvese al desempleado o el cliente de los servicios sociales que acude a éstos para solicitar un subsidio o prestación económica. No solo evidencia una situación de precariedad o exclusión social, consecuencia de una estructura social desigual que raramente es observada o identificada por los profesionales que le atienden, incorpora además un juicio moral sobre sí mismo y así es evaluado.

La crisis económica ha agudizado la individualización de las conductas hasta el paroxismo, pero no como un profiláctico ante la misma al estilo del sálvese quien pueda, que también, sino como herramienta del poder. Y esto tiene que ver con el concepto denominado “gobierno de las voluntades” que vendría a ser algo así como las prácticas y los discursos centrados en el control de las conductas y los pensamientos de la gente con el objeto de conseguir que la propia ocupación y la propia manera de estar en el mundo y enfrentar la realidad, por dura que sea, refuerce el control del Estado, exculpe a éste de toda responsabilidad y justifique la inviabilidad natural de alterar el orden de las cosas. Y es que como bien recuerda Mark Fisher, la narrativa terapéutica de la autorresponsabilidad heroica es el ultimo recurso personal en un mundo que en el que las instituciones ya no garantizan seguridad alguna.

POLÍTICAS SOCIALES Y NEOLIBERALISMO: DE LA PROTECCIÓN AL CASTIGO

Dos grandes teóricos europeos nos ayudan a interpretar estas derivas, a encontrarle sentido a esta nueva gobernanza y autogobernanza ante la adversidad. Por un lado, Loïc Wacquant con su obra Castigar a los pobres incide en un nuevo gobierno de inseguridad social encaminado a modificar los desajustes sociales provocados por la desregularización de la crisis económica y la reconversión del bienestar. Por otro lado, Maurizio Lazzarato en su obra La fabrica del hombre endeudado, reclama que “la deuda sirve para disciplinar a las personas, pues no se trata sólo de un problema contable, sino que tiene una dimensión más profunda, en la que convergen elementos morales, políticos y estratégicos”.

Y es que el neoliberalismo no es solo una ideología aséptica o un sistema segregatorio de acumulación del capital; es más. Es una herramienta de dominación y de autodominación personal y social. Porque el actual capitalismo es una picadora de carne que no sería nada sin nuestra activa colaboración. Y para ello se han articulado estrategias que transversalizan todos los sistemas sociales, económicos, culturales o políticos. Nos detendremos en los sistemas de protección social. Y es que desde hace tiempo las políticas públicas patologizan e individualizan aquellas biografías, itinerarios o sucesos que escapan a los procesos de normativización y normalización social. El sistema de salud o el sistema de los servicios sociales victimizan los procesos personales haciendo creer al sujeto que él es el culpable de su situación. Reconversiones, paro de larga intensidad, precariedad laboral, exclusión social, pobreza endémica, divorcios, estrés, ansiedad, se envuelven en nuevas categorías gnoseológicas que explican los nuevos problemas sociales, problemas por otra parte absolutamente despolitizados en su origen, análisis y significado.

Por ejemplo, los Servicios Sociales han inventado herramientas de normativización social como la Búsqueda Activa de Empleo, los acuerdos de incorporación, el itinerario de inserción y otras lindezas técnico-burocráticas, descontextualizadas de la realidad social en las que los sujetos patologizados, victimizados y desautorizados se ven obligados a desprenderse de su protagonismo histórico. Ya no interesan las causas que han generado esas biografías de la pobreza, el abandono o la desesperación, como si los sujetos hubiesen elegido su propia miseria. Nada se opina sobre las condiciones y relaciones laborales, sociales, familiares, patriarcales, sexistas o de dominación. Nada sobre la inseguridad, las infraviviendas, los salarios parciales, los talleres ilegales y las múltiples formas de explotación invisible. Nada. Como si solo nos interesara asistencializar a quienes van a la deriva, a quienes no asimilan su naufragio voluntario.

GESTIÓN DE LA POBREZA: LA REDENCIÓN DEL POBRE

Mientras la clase corrupta sale inmune de sus tropelías, los pobres se ven obligados a sentarse a diario ante el tribunal del Santo Estigma. Y no es una exageración. Una especie de culpabilización colectiva les obliga a rendir cuentas por su propia pobreza. A ser investigados por cobrar —los que cobran— por percibir las ayudas que reciben: paro, subsidios de todo tipo y rentas garantizadas o rentas de inserción. A decir donde están, donde viven, con quien, donde están empadronados, si viajan o no, si salen del país o no, si se casan, se juntan o si les toca la lotería. En definitiva, un control de la propia subjetividad que ya anunciara Foucault el siglo pasado. Y es que la pobreza también tiene su propia gestión neoliberal. Una gestión que recorre de forma transversal casi todos los dispositivos de los sistemas de protección social, especialmente los sistemas de Empleo y Servicios Sociales.

Porque es aquí, en la cola del paro, en la ventanilla del desempleo o en las oficinas de los Servicios Sociales y en sus dispositivos de acompañamiento, acogida, orientación y prestación de ayudas económicas donde se han implementado dinámicas neoliberales de atención y control de la ciudadanía. Control que se realiza a través de herramientas educativas, de acompañamiento o enmarcadas en las denominadas políticas de activación y la autogobernanza amparada por el falso mito de la autonomía personal o la ilusoria empleabilidad. Muchos trabajadores pobres, precarios y precarias, subsidiados y desempleadas recorren las oficinas del SEPE y cuando no reciben ayuda aquí —1,2 millones de parados no perciben ninguna prestación— acaban en los Servicios Sociales demandando Renta Garantizada. Y es que uno de los principales dispositivos de lucha contra la exclusión social son los programas de Rentas Mínimas de Inserción cuyos destinatarios son personas con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, trabajadores y trabajadoras pobres.

Estos programas contienen dos elementos: un ingreso económico mensual que varía en función de cada comunidad autónoma y un Itinerario Personalizado de Incorporación Social, título rumboso donde los haya para denominar un contrato entre la administración pública y la persona beneficiaria donde se pactan una serie de acciones para favorecer la supuesta inserción social a cambio de la prestación recibida. Y en estas prácticas es donde las tecnologías del yo hacen su aparición en forma de herramientas de control y dinamización neoliberal basadas en la pedagogía del déficit. Y es que ahora ese sujeto intervenido es considerado huérfano de habilidades, actitudes, aptitudes o capacidades socio personales para enfrentarse a la adversidad de su existencia. Y así nos inventamos, al amparo de directrices europeas, una serie de dinámicas que intercambiamos desde los servicios de empleo y servicios sociales con la ciudadanía más precaria. Pero nada de hablar de la estructura económica que ha generado esa desigualdad y esa exclusión del empleo. De lo que se trata es de activar herramientas que autorresponsabilicen al sujeto, que asuma su propio desclasamiento interior y lo reactive a través de tecnologías redentoras.

La formación se configura, así como un mito, un estadio al que llegar. Sin formación no hay paraíso, aunque el paraíso ya no exista. Y es que en los distintos programas de activación para el empleo destinados a la población desempleada y a la población que está protocolizada y monitorizada por los Servicios Sociales, la formación actúa como motor de cambio. Y esto es lo que se vende a los pobres y desempleados como productos de salvación: cursos de formación pre laboral, de formación profesional, cursos para elaborar un currículum o cómo abordar una entrevista de trabajo, aunque sea precario, o la búsqueda activa de empleo, como si los sujetos estuvieran infantilizados para tal fin, o de habilidades sociales, personales y actitudinales. O incluso para mejorar la autoestima, cuando la autoestima no se mejora si no es con un empleo digno y una resocialización igualitaria, o de habilidades sociales, como si una no las hubiera demostrado antes para soportar esa pobreza o precariedad que padece. Y el colmo es la oferta de los cursos de inteligencia emocional entendidos como recurso reparador y redentor de nuestra situación, como si los culpables del desempleo fueran fuerzas internas que haya que gestionar emocionalmente pero no políticamente.

SOBREDOSIS DE SOLIDARIDAD SOCIAL QUE NO REPARA EL DÉFICIT DE IGUALDAD

Y es que frente al descalabro de los sistemas públicos de protección social, frente a la saña de los recortes en los principales seguros vitales que nos han proporcionado más o menos seguridad ante la adversidad, frente al acoso y derribo de lo público como estructura de protección; no pocos colectivos civiles y religiosos, oenegés, entidades privadas de solidaridad con y sin ánimo de lucro y grupos ciudadanos de variada tipología, han izado la bandera de la desigualdad y la pobreza como formas de solidaridad redencionista. Numerosas iniciativas sociales y de apoyo mutuo tratan de salvar a la gente de los desahucios, de la pobreza, del frío, del hambre, de los cortes de agua y luz, de la precariedad y de carencia de las necesidades más básicas. Prácticas todas ellas loables, de reconocida solvencia solidaria, de gran reconocimiento social, pero que sigilosamente se formalizan como desplazamientos de las formas de distribución garantistas procedentes de los sistemas públicos. Como si los sistemas públicos, invisibilizados y descapitalizados por no decir despolitizados, fueran incapaces de abordar este socavón social creado por la crisis. Y esto tiene efectos secundarios de obligada lectura.

Los medios de comunicación al servicio de la ideología neoliberal dominante están fabricando un discurso tras el cual ese tercer sector de carácter benéfico es presentado como el único actor posible para responder a las situaciones de emergencia, pobreza y precariedad generalizada. Y eso provoca, no ya una desconfianza en los sistemas públicos, ultrajados como ineficaces por la ideología ultra neoliberal, sino algo mucho peor: su retirada simbólica del imaginario colectivo como sistemas correctores de las desigualdades. De ahí a aceptar la caridad bien entendida y la beneficencia intensiva como únicas posibilidades para salir de la ciénaga vital, va solamente un paso: la aceptación merecida de la perdida de ciudadanía reconvertida ahora en un sucedáneo de ciudadanía premiada con prestaciones graciables.

Pero la cuestión de fondo es cómo esa ingente sobredosis e inflación de solidaridad horizontal entre iguales, se está convirtiendo, por acción u omisión de los sistemas públicos de protección ultrajados y descapitalizados, en la estrategia dirigida e invisibilizada de la nueva gestión neoliberal de la pobreza. Porque esta instauración de la caridad privada, la que nos sale del alma, con vocación social y aceptada como un valor innato de la gente a pie de obra y voluntarios de todo tipo y condición, está contribuyendo al apuntalamiento discursivo del final del estado social y democrático de derecho. Porque esa caridad bien entendida rompe, a sabiendas o no, con el principio de igualdad vital en democracia social. Cuesta decirlo, pero en esto también, como dice Marta Sanz, los que sin creer que forman parte del discurso dominante, cada día lo apuntalan más.

https://www.elsaltodiario.com/pobreza/la-gestion-neoliberal-de-la-pobreza

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Crece la pobreza severa: Ya son más de 3,5 millones los ciudadanos que viven con menos de 350 euros al mes

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La pobreza severa sigue aumentando en España y ya afecta a más de 3.500.000 de personas, el 7,6% de la población. El 41,6% no puede irse de vacaciones una semana y el 38% no puede afrontar un gasto inesperado de 650 euros.

Ha subido la tasa de trabajadores pobres, que ha ido ascendiendo del 11,7% del total de la población activa en 2013, al 14,2% en 2014 y al 14,8% el pasado año, debido a la mala calidad del empleo, ha recalcado el presidente de la Red Europea Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) en España, Carlos Susías.

La desigualdad también aumentó en España, donde el 10% de los más ricos obtienen una cuarta parte de los ingresos de toda la población, con lo que se coloca en el tercer país europeo, detrás de Rumanía y Serbia, con las diferencias más notables. El Índice se elabora a partir de tres factores: el umbral de pobreza, situado en ingresos de 8.010 euros al año o 667 euros al mes; la privación material severa, que agrupa a personas que no pueden permitirse al menos cuatro de nueve conceptos de consumo básico, y la baja intensidad de trabajo por hogar.

Un 2,2% de los españoles, algo más de un millón de personas, se encuentran en la peor situación económica y social posible al padecer los tres factores del indicador. Respecto al primero de ellos, 10,4 millones viven bajo el umbral de la pobreza, una cifra solo una décima menor que la de 2014, cuando la tasa fue del 22,2%. Sin embargo, se acrecentó un 0,7% los que la sufren de forma severa con ingresos menores a los 4.000 euros al año, y ya suponen el 7,6% de la población, 3,5 millones de personas.

Los más castigados fueron los jóvenes de entre 16 y 29 años, cuya tasa pasó del 36,4% al 38,2%; aunque en los menores bajó dos puntos, hasta situarse en el 33,4%, el riesgo de pobreza y exclusión social sigue afectando a tres de cada diez niños, mientras que los mayores de 65 años son el colectivo con el indicador más bajo (13,7%).

La mitad de las familias monoparentales con uno o más hijos a su cargo está en riesgo de pobreza y exclusión, mientras que en los hogares con dos adultos esa cifra desciende al 28,5%. Atendiendo a su procedencia, la población extracomunitaria en esta tesitura se disparó del 55,4% al 63,9%, seguidos de los inmigrantes de la UE (40,2%) y los españoles (25,5%).

Mientras, la tasa de privación material afectó a casi 3 millones de personas: los dos conceptos con mayor incidencia fueron el no poder irse de vacaciones una semana (41,6%) e incapacidad de afrontar un imprevisto de 650 euros (39,8%), mientras que el 11% tiene retrasos en los pagos de facturas relacionadas con el hogar y un 10,6% no puede poner la calefacción.

Respecto al último de los factores, casi 5,5 millones (el 15,4% de la población) vivió en un hogar con una baja intensidad de empleo, es decir, sus miembros trabajaron menos de dos horas diarias.

http://kaosenlared.net/crece-la-pobreza-severa-ya-son-mas-de-35-millones-los-ciudadanos-que-viven-con-menos-de-350-euros-al-mes/

 

El gobierno del PP aumentará 80% el gasto militar

 

gastos-militaresEs un hecho que el Gobierno ya no puede esconder ni desviar la atención del catastrófico estado de las pensiones de la cual dependen millones de trabajadores y trabajadoras veteranas. Sin embargo, mientras el PSOE de Pedro Sánchez propone una ridícula tasa sobre las transacciones financieras que no llegaría ni al 10% de los más de 15.000 millones de euros que se necesita, el Gobierno del PP ya ha dado su consentimiento al secretario general de la OTAN de que aumentará en un 80% los gastos militares, sumando un total de 18.000 millones de euros.

Esa sería la respuesta del Gobierno de Rajoy al requerimiento que hizo la Alianza Atlántica en la pasada cumbre de Newport (Gales) donde se propuso aumentar en un 2% del Producto Interior Bruto (PIB) la dotación militar de los 28 países que componen la alianza militar. Ha sido el presidente de EEUU el más interesado y el que más presión ha ejercido para que saliera esta propuesta. En su visita a la OTAN en Bruselas en mayo, Donald Trump les echó en cara que le debían “enormes cantidades de dinero” y “que no gastan lo que deben y esto es injusto para el contribuyente estadounidense” según recoge El País.

Evidentemente no podía dudarse de que el Partido Popular no fuera a pagar esta “deuda militar” a uno de sus principales socios en las guerras imperialistas y entre otros uno de los máximos responsables que han provocado la histórica crisis social que viven miles de refugiados que huyen de la guerra en Siria. Pero esto también es una mala noticia para millones de pensionistas (la inmensa mayoría dependientes) que prefieren llegar a fin de mes antes que pagar las aventuras de la casta militar.

Y es muy dudoso, por otra parte, que esta ingente cantidad de dinero vaya destinada solamente a pagar cientos de efectivos que Cospedal quiere enviar en las ocupaciones imperialistas en Malí, el Líbano, Iraq o Afganistán o a pagar a la industria armamentística nacional americana, sino que una parte considerable ira destinada a pagar precisamente a esa “corrupta casta del Ejército español” que tanto denuncia el ex teniente Luis Gonzalo Segura en su último libro.

Sin embargo, habría que matizar que, aunque el plan que presenta el Gobierno de aumentar el gasto militar en 18.000 millones hasta 2024 ya es de por sí mismo un barbaridad, ni siquiera alcanzaría el 1,5% o 1,6% del PIB. Es decir, que habría que destinar otros tantos miles de millones de euros en Defensa para llegar a los acuerdos de Gales. Y, aunque el Ministerio de Defensa piensa que estos porcentajes son interpretables, lo que está claro es que el objetivo no es precisamente recortar el gasto armamentístico ni tampoco frenarlo. Algo que muestra la hipocresía de Rajoy al justificar que que hay que continuar con los recortes en salud y educación.

http://www.laizquierdadiario.es/El-gobierno-del-PP-aumentara-80-el-gasto-militar?id_rubrique=2653

Hay menos empleo absoluto que en 2011: Se trabajan 8,2 millones de horas menos en cinco años pese a la creación de empleo

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Los datos de la EPA del tercer trimestre muestran que, frente a lo que afirma el gobierno, no es cierto que se cree empleo absoluto en el Estado Español, puesto que se trabajan menos horas en 2017 que en 2011, aunque haya más ocupados. La explicación es simple: crece el trabajo más precario, el contrato a tiempo parcial, a costa del de jornada completa.

En realidad más de la mitad de las horas extras no se pagan: es decir, buena parte de los contratos a tiempo parcial lo son realmente a jornada completa pero sin la retribución que correspondería. Un fraude de ley a gran escala (que afecta también a la recaudación de la seguridad social) tolerado por el gobierno que, además de aprobar una legislación laboral que favorece el fraude, apenas si invierte en medios para investigarlo (inspección de trabajo…).

Y es que la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre del año (de julio a septiembre), publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), refleja que se crearon 226.500 empleos y hubo 253.900 parados menos. Pero, a falta de la EPA del cuarto trimestre, arrojaba datos que evidencian que los empleos que se crean son más precarios que cuando Mariano Rajoy llegó a La Moncloa.

Los resultados de la EPA al detalle reflejan que en el tercer trimestre de este año se trabajaron en total 559,2 millones de horas, una cifra inferior a las 567,4 millones de horas de trabajo del tercer trimestre de 2011, cuando Rajoy llegó al gobierno. Es decir, que ahora se trabajan 8,2 millones de horas menos que hace cinco años.

 

http://kaosenlared.net/hay-menos-empleo-absoluto-que-en-2011-se-trabajan-82-millones-de-horas-menos-en-cinco-anos-pese-a-la-creacion-de-empleo/

 

“España quedará arruinada para los próximos 50 años”, según economista Roberto Centeno

Un grupo de economistas y profesores independientes ha puesto en conocimiento de la Comisión Europea que las cifras de deuda y PIB españolas son falsas.

 

España se dirige hacia la suspensión de pagos con la mayor burbuja de deuda de la historia. Esta es la principal conclusión del economista Roberto Centeno, quien ha enviado un informe a la Comisión Europea en el que pone en duda los cálculos económicos que presenta el Gobierno español a Bruselas.

Basándose en los datos del Banco de España, Centeno sostiene que la deuda del país no sería del 100% del PIB, sino que llegaría al 141% del PIB oficial, ya que el Protocolo de Déficit Excesivo no contabiliza toda la deuda, sino solo una parte.

Las cifras oficiales de deuda y PIB son falsas

“El Gobierno y los medios, que son responsables muy principales de la catástrofe económica, social y moral en que se encuentra España, utilizan una cifra diferente a la deuda total. Es lo que se llama deuda según Protocolo de Déficit Excesivo, solo aplicable a los países que tienen un déficit superior al 3%”, explica el economista a RT.

Así, las cifras que tiene en cuenta Centeno son las de los llamados Pasivos de Circulación, que publica el Banco de España cada 3 meses y que reflejan la deuda total del país. “Esta deuda total partida por el PIB oficial nos da el 141%”, añade.

Sin embargo, el economista va más allá, y destaca que el PIB real de España es inferior a las cifras divulgadas, una posibilidad que viene especulándose desde hace años y que responde a la necesidad de no reflejar la realidad de la economía española. Así, el estima que el PIB real es un 18% inferior al oficial.

Un modelo de producción del tercer mundo

Además, Centeno alerta de la inminente explosión de la burbuja de deuda y augura un desplome súbito de los salarios debido a la política laboral del Gobierno. “En el año 2016, el número de horas trabajadas en la economía cayó un 2 por ciento y, sin embargo, se han creado supuestamente 400.000 puestos de trabajo“, comenta.

Esta creación de empleo se debe, según Centeno, a “repartir menos trabajo entre más personas con salarios de hambre; porque la media de los salarios creados el año pasado es de 600 euros, claramente tercermundista“.

Para el economista, España quedará arruinada para los próximos 50 años, ya que un “español que nazca hoy tiene una deuda de 35.000 millones, si contamos nada más la deuda pública, o de 41.000 millones de euros, si contamos también la deuda del Banco de España con el ‘eurosistema'”.

Cada familia española tiene una deuda de 160.000 euros

“Eso significa que una familia media, de un matrimonio y dos hijos, tiene en este momento en España una deuda de 160.000 euros. Teniendo en cuenta que paga los impuestos más altos casi de la OCDE, esa familia esta arruinada, no puede sobrevivir, no puede levantar cabeza con esta deuda, que además se sigue incrementando cada año”, denuncia.

Centeno, junto a un grupo de profesores y economistas independientes, enviaron a la Comisión Europea los cálculos del PIB real que habían hecho, pero la institución “pura y simplemente ha mirado para otro lado“: “La única persona que estaba decidida a crear una Comisión en el Parlamento era Martin Schulz, que desgraciadamente se ha ido para disputarle la presidencia de Alemania a Angela Merkel”, lamenta el economista.

Sin embargo, son numerosos los medios de comunicación que están publicando los cálculos de Centeno del PIB y la deuda reales, por lo que cree que “va a ser muy difícil que la UE siga mirando para otro lado”.

https://actualidad.rt.com/actualidad/232253-espana-quedar-arruinada-economia

Etiquetas-protesta contra la explotación de una subcontrata de Zara en Turquía

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La plantilla de una subcontrata de Zara en Turquía ha encontrado una nueva forma de dar visibilidad a las precarias condiciones laborales que sufre: colocar etiquetas-protestsa en las prendas demandando responsabilidad. “Yo hice esta prenda que va a comprar, pero no me pagaron por ella”, puede leerse en una de ellas, tal y como varios clientes han descubierto en tiendas del grupo Inditex en Estambul.

Las personas que trabajaban en Bravo, empresa textil que provee prendas a Zara y otras marcas, cerró de un día para otro, según informa Associated Press, pero no abonó los tres últimos salarios a las personas despedidas, ni el finiquito que les correspondía. Con estas etiquetas- protesta, los trabajadores de esta subcontrata estarían tratando de concienciar a los clientes para que apoyen sus reivindicaciones y derechos laborales. “Por favor, pídele a Zara que nos pague nuestro dinero”, dice la etiqueta de la imagen, que hace referencia a una campaña de Change.org que ya han apoyado más de 20.000 personas.

Inditex asegura que ha respetado su parte del contrato con Bravo y que está haciendo lo posible para resolver el problema de impago de estos trabajadores. “Inditex ha cumplido con todas sus obligaciones contractuales con Bravo Tekstil y, en este momento, está trabajando con la federación sindical internacional IndustriALL, Mango y Next para establecer un fondo de ayuda a los trabajadores afectados por la desaparición fraudulenta del propietario de la fábrica Bravo. En este momento, la federación sindical internacional IndustriALL, con el apoyo de Inditex, está negociando a través de su sindicato local en Turquía para llegar a un acuerdo.  Este fondo de ayuda cubriría los salarios impagados, las indemnizaciones pendientes, las vacaciones comprometidas y los finiquitos de los trabajadores que estaban contratados en el momento del cierre repentino de esta fábrica en julio de 2016. Estamos comprometidos a encontrar una solución rápida para todos los afectados”, explicó la compañía a La Marea.

Este episodio llega dos días después de que unas 300 personas que trabajan para Bershka, también propiedad de Inditex, cerraran varias tiendas y se concentraran ante la sede de la Fundación Amancio Ortega en Arteixo (Galicia) para pedir mejoras en sus condiciones laborales y una equiparación salarial entre empleados. También en marzo de este año el sindicato CCOO denunció la situación “límite” de la plantilla de Inditex en León y Meco (Madrid).

Inditex es una de las compañías textiles más grandes del mundo, con marcas como Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti y Bershka, y su accionista mayoritario y fundador es Amancio Ortega, el cuarto hombre más rico del planeta según Forbes. De los numerosos escándalos que han salpicado al grupo textil recientemente por casos de explotación laboral destacan la condena en su contra por trabajo esclavo en Brasil, los abusos contra empleados en Marruecos, o los ‘talleres de la miseria‘ de la compañía en Bangladesh. También recientemente la BBC reveló que varias subcontratas de Zara en Turquía emplean a niños refugiados sirios de forma ilegal.

Las crisis de imagen que afectan a la empresa y sus marcas por explotación laboral no son nuevas. En sus informes anuales y diversos comunicados de prensa, Inditex subraya constantemente que está realizando esfuerzos para mejorar la supervisión de sus proveedores, la mayoría empresas deslocalizadas en países con rentas bajas y legislaciones laxas en materia laboral. Colectivos y organizaciones como Ecologistas en Acción y Movemos Europa denuncian que, además de cometer abusos sociales, la actividad de Inditex y otras grandes compañías del sector textil tienen un fuerte impacto medioambiental.

https://www.lamarea.com/2017/11/06/etiquetas-contra-la-explotacion-laboral-en-las-tiendas-de-zara-en-estambul/

 

Siemens Gamesa anuncia 6.000 despidos

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Tras dos profit warning y una remodelación parcial de su cúpula directiva en su corta andadura, el grupo surgido de la fusión de los activos eólicos de la alemana Siemens y el fabricante español Gamesa dijo el lunes que recortará su plantilla global en un 22 por ciento para competir mejor en un sector en el que están bajando con fuerza los precios de los aerogeneradores.

Siemens Gamesa dijo que la reestructuración afectará a un total de 6.000 trabajadores a lo largo de tres años en 24 países. Salvo sobre 700 despidos ya anunciados y que están incluidos en la cifra global, el grupo no facilitó detalles del recorte de plantilla porque aún no ha comenzado las negociaciones con los sindicatos.

Siemens Gamesa dijo que la decisión servirá para agilizar y simplificar su estructura, con el objetivo de tener sólo una tecnología por segmento de mercado (onshore y offshore) en 2020.

“Nuestros resultados aún no están en el nivel que buscamos… La integración avanza más rápido de lo previsto y estoy seguro de que las decisiones que estamos tomando nos permitirán responder mejor a las condiciones del mercado y a las necesidades de nuestros clientes y stakeholders“, dijo el consejero delegado Markus Tacke.

En el ejercicio fiscal 2017 cerrado en septiembre, el grupo anunció un ebit recurrente de 774 millones de euros con un margen sobre ventas del 7%, en línea con los últimos objetivos que la empresa rebajó en octubre.

En datos estanco del cuarto trimestre del ejercicio (julio-septiembre), tuvo pérdidas a nivel de Ebit recurrente de 19 millones de euros y un descenso de las ventas de casi el 18%, aunque la compañía destacó un salto en la entrada de pedidos del 40%.

En anticipación al nuevo plan estratégico que presentará en febrero y en el que actualizará el objetivo de sinergias de 230 millones de euros, Siemens Gamesa anunció sus guías para el año fiscal 2018 que comenzó en octubre. Entre ellas destacan unas ventas de 9.000-9.600 millones de euros y un margen de Ebit recurrente del 7%-8%.

El grupo explicó que las previsiones cuentan con un “potencial adelanto” en la recuperación del mercado indio, ralentizado por su transición desde un modelo de negocio subvencionado a otro de subastas de potencia.

Asimismo, Siemens Gamesa dijo que reducirá las inversiones a unos 500 millones de euros, desde los 621 millones proforma de 2017.

Sobre la propuesta de reforma fiscal en EEUU, que incluye recortes a los incentivos a la inversión en renovables, Tacke dijo que esperaba que el proyecto de ley no se aprobase en su forma actual y por ello no quiso precisar su eventual impacto en el negocio del grupo.

Sin embargo, destacó que la legislación propuesta por la Administración de Donald Trump introduce un fuerte elemento de incertidumbre en el mercado estadounidense que podría traducirse en retrasos en la implementación de proyectos.