CULTURA: ‘LA TRAMPA DE LA DIVERSIDAD’: EL ENSAYO DE DANIEL BERNABÉ ES EL MÁS POLÉMICO DEL AÑO

El autor cuestiona las dinámicas competitivas del activismo de la izquierda

España no es un país adicto al ensayo político, pero desde la explosión social del 15M el género experimenta un subidón sostenido. Este año ha sido para ‘La trampa de la diversidad. Cómo el neoliberalismo fragmentó al identidad de la clase trabajadora’ (Akal, 2018).

Lo firma el periodista Daniel Bernabé, que ha generado un intenso debate en el que han participado voces tan distintas como Alberto Garzón (Unidos Podemos), Kiko Matamoros (Sálvame Deluxe) o Juan Soto Ivars y Esteban Hernández (El Confidencial), entre otros. ¿La tesis que defiende? Las políticas de la identidad (feminismo, animalismo, diversidad sexual…) son políticamente respetables, pero fomentan dinámicas competitivas dentro del bloque de quienes cuestionan el sistema capitalista.

'La trampa de la diversidad'. (Akal)
‘La trampa de la diversidad’. (Akal)

Se trata de un análisis matizado, que ha sido respondido con insultos personales y linchamientos en Twitter por parte de personas que no han leído el libro o manejan una página suelta sacada de contexto. Afirmar que Bernabé desprecia el feminismo, la causa gay o el ecologismo es tergiversar el libro. “Para mí estos colectivos no son culpables de nada, sino víctimas propiciatorias. Gobiernos socialdemócratas como el de Jose Luis Rodríguez Zapatero les han utilizado para encubrir su falta de políticas económicas diferentes a las del Partido Popular. Me preocupa que en tantas elecciones en todo el mundo haya que escoger entre una derecha cada vez más cercana al fascismo y un progresismo blando, que solo ofrece limosnas sociales”, denuncia.

Bernabé pone un ejemplo en carne propia. “Yo soy nieto de un represaliado republicano, que fue trabajador esclavo durante la dictadura. Con esto quiero decir que la Memoria Histórica es algo que me toca de manera personal, pero entiendo que eso no puede utilizarse para esconder otras cosas. No me parece inocente que el gobierno de Pedro Sánchez se centre en El Valle de los Caídos al mismo tiempo que evita derogar la reforma laboral. Si el PSOE quisiera, tardaría una mañana en publicar la lista de amnistiados fiscales, pero no esta dispuesto a meterse en conflictos económicos con las élites”, señala. “El otro día hablaba con una amiga comunista lesbiana de que todas las discriminaciones tienen una raíz económica. Es ridículo escuchar a Zapatero corregir a Marx, diciendo que no ha habido explotación del hombre por el hombre, sino de la mujer por el hombre. La explotación capitalista y machista comparten motivos económicos”, afirma.

Los peligros de la seducción

El ensayo disecciona cómo la derecha ha logrado aprovechar las grietas identiarias para imponer sus tesis individualistas. El ejemplo central es el ascenso de Margaret Thatcher y cómo logró dar la vuelta al adjetivo “unequal” (desigual) para recubrirlo de connotaciones positivas: “Supo transformar la desigualdad económica, algo percibido como negativo por la sociedad, en una cuestión de diferencia, de diversidad. Ya no se trataba de que fuéramos desiguales porque un sistema de clases basado en una forma económica, la capitalista, beneficiara a los propietarios de los medios de producción sobre los trabajadores, sino que ahora teníamos el derecho a ser diferentes, rebeldes, frente a un socialismo que buscaba la uniformidad. Antes la derecha no se atrevía a defender que las desigualdades eran positivas, por eso apelaba tantas veces a sus raíces cristianas. A partir de Thatcher, Reagan y la revolución neoliberal la cosa cambia por completo”, apunta.

Daniel Bernabé
Daniel Bernabé

‘La trampa de la diversidad’ también habla de la izquierda y de los límites de la seducción. “Tengo siempre muy presentes los casos de Bill Clinton y Tony Blair, políticos que ganaron porque sucumbieron al impulso de dar todo lo que les pedían sus asesores, desfigurando los programas clásicos de la izquierda. En el libro pongo ejemplos sacados del documental ‘El siglo del yo’, de Adam Curtis. Los sistemas de análisis de encuestas a gran escala hacen que se imponga la opinión general, que suele ser una opinión de clase media. Ahí se crea ‘el mito del centro’ y la izquierda se acerca tanto que pierde su esencia, cae arrebatada por esas inercias. Eso le pasó también a Podemos en su época de mayor ascenso y alegría. También le ha ocurrido al activismo”, recuerda.

Bernabé añade que “es llamativo que asciendan las políticas de la identidad cuando todos somos cada vez más iguales, clase media aspiracional que se viste parecido, ve las mismas series y se encuentra comprando velas perfumadas en Zara Home. Ya ni siquiera hay contraculturas juveniles. Esa uniformidad crea una gran angustia y hace que intentemos destacar nuestras diferencias. En el debate político, cada vez más parecido a un mercado, este proceso tiene efectos desastrosos para articular una lucha común”.

La técnica de la avestruz

El texto es un intento clásico de analizar el campo de batalla político. “Desde la socialdemocracia hasta las casas “okupa”, la izquierda ha manejado unas respuestas que no están a la altura. Muchas de las tesis identitarias de la izquierda se han vuelto indefendibles en la calle, pero la ultraderecha cada vez tiene más fácil comunicarse con la gente de los barrios pobres. Por ejemplo, tengo un amigo punk cuyo mayor miedo es que los islamistas pongan un velo a su hija. Cuando la derecha conecta mejor con un punk que la izquierda es que algo falla. También me viene a la cabeza el libro feminista ‘Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes’, donde se ponen ejemplos de mujeres inspiradoras, incluyendo a Margaret Thatcher. No parece mala idea, aunque fomenta demasiado el concepto de competitividad o meritocracia. Me preocupa que no haya habido escándalo por la aparición de Thatcher porque demuestra que muchas activistas y feministas no se toman tan en serio la interseccionalidad, por lo menos por el flanco de clase”, lamenta.

El ensayo no atiende solo a las guerras culturales, sino que hace inventario de lo que ya no se debate. “Si te fijas, la izquierda ha perdido la capacidad de hablar sobre la deuda externa, incluso después de la debacle de Grecia. No hubo un gran cónclave de los líderes de la izquierda europea. Sin embargo, somos capaces de tirarnos una semana discutiendo sobre los trajes de una cabalgata de reyes. A mí me suena a técnica del avestruz. Lo mismo pasó con el conflicto de Cataluña, donde en vez de jugar un partido la izquierda le dio una patada al balón para mandarlo lejos”, apunta.

¿Cómo hemos llegado a este punto? En gran parte, por un cambio en los estilos de vida. “Era mucho más sencillo militar antes, cuando no cambiabas tanto de trabajo, ni de pareja, ni de barrio. Ahora la vida es más voluble y la implicación política también. Las personas implicadas en el activismo son cada vez más individualistas. Si te fijas en Estados Unidos, cada militante destaca en redes sociales su nombre, su foto y la causa que defiende. Antes un militante estaba afiliado a un partido que no defendía una sola causa, sino una mejora general de la situación de la clase trabajadora. Los activistas se han convertido casi en un producto especializado”. El libro cita una entrevista de Iñigo Errejón en un medio argentino donde compara la política con un producto y justifica el bajón de respaldo de Podemos en que “ha dejado de producir felicidad” en quien lo compraba. “En ese terreno de juego es muy complicado ganar. Nunca vas a ser mejor producto que Albert Rivera o Pablo Casado”, señala.

La diversidad como ‘consenso’

Bernabé explica los peligros de las figuras carismáticas. “Me da igual que sea un diputado, una estrella del espectáculo o del periodismo. Son personas a las que adoran multitudes, pero un día ponen una coma en el sitio equivocado y les tachan de ‘traidores’ y cosas por el estilo. Es un espíritu de época: recuerdo que en el 15M mostraban unos gráficos para comparar programas políticos y ver cuál encajaba mejor contigo. Pensando en eso, me parece importante entender que la política no debería ser un producto con el que identificarse, sino un esfuerzo común. Exige implicarnos en la asociación de vecinos, el sindicato y otras formas de apoyo mutuo. Cierto que el sindicalismo actual no funciona como debería, pero sigue teniendo sentido en un mundo tan desigual como el que padecemos”, señala.

El libro también utiliza el caso de la pintora mexicana Frida Kahlo, un icono feminista que ha sido despojado de sus posiciones políticas comunistas. El ‘lavado’ comenzó con el feminismo estadounidense en los años ochenta y ha llegado al punto de que Theresa May, primera ministra británica y líder de los tories, apareció en una importante conferencia en octubre de 2017 con un brazalete adornado con reproducciones de cuadros de la pintora. “Que May o sus asesores de imagen se atrevieran a tal grado de contradicción demuestra la dramática transformación la Kahlo real a la Kahlo como objeto de consumo identitario. La almendra de ese acto fue la defensa del libro mercado, pero recubierto con términos como ‘revolución tranquila’. El gobierno de May ha destacado por sus políticas agresivas contra los inmigrantes, incluyendo algún escándalo respecto a deportaciones, pero habla de sociedad abierta, que celebra la diversidad”, denuncia. Por decirlo en una frase, el actual consenso político se forja en torno a la ‘diversidad’ en vez de a la ‘igualdad’ o la ‘justicia social’. Y eso nunca puede ser buena noticia para la izquierda.

El confidencial

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PRESENTADO EN EL CAUM EL LIBRO “RÁFAGAS Y RETAZOS DEL PCE(M-L) Y EL FRAP” DE RAÚL MARCO

27 de junio de2018. Ayer se presentó en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid (CAUM), en el Aula Literaria “poeta Carlos Álvarez” el esperado libro “Ráfagas y retazos del PCE(m-l) y del FRAP” de nuestro camarada Raúl Marco que ha editado Aurora 17.

Con el aforo al completo, inició el acto el poeta y escritor José Luis Esparcia señalando la ausencia del poeta internacional y comunista (y amigo personal de Raúl) Carlos Álvarez, que iba a estar presente y debido a su internamiento en un hospital, no fue posible.

Esparcia resaltó “…que es un libro que aporta muchas cosas a quien se interese por el desarrollo de la política española de los últimos cincuenta años”. Tras hacer una breve semblanza de su relación como militante del PCE con el PCE(m-l) y del nacimiento, también en el año 1964, del CAUM del que formó parte “en un año muy fructífero para la sociedad española” comentó como fue invitado por el Gobierno de la República Popular de Albania, a sugerencia del PCE(m-l) y la Asociación de Amistad hispano albanesa, y su experiencia por el país de las águilas que reflejó en varios artículos publicados en diversos medios españoles.

Presentó a los ponentes con una breve reseña de su biografía y a continuación dio la palabra a nuestro camarada Carlos Hermida, historiador y profesor de la Facultad de Ciencias de la Información d la UCM que comenzó diciendo que había “tres razones fundamentales para leer este libro”.

La primera razón es que “este libro cubre una página de la lucha antifranquista” concretamente “la página que escribió el Partido Comunista de España (marxista-leninista) y el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota”. Que todo lo publicado sobre ambas organizaciones “…está lleno de inexactitudes” y hay otra parte “que está llena de tergiversaciones y mentiras…” y que ahora tenemos una historia “escrita desde dentro, por un protagonista, y protagonista fundamental” ya que Raúl Marco “fue fundador” y dirigente “de ambas organizaciones”. Partiendo de la fundación del PCE(m-l) y el contexto histórico en que se produjo resalta Hermida como en el libro, de forma documentada y profunda, el autor aborda la ruptura con el PCE carrillista; la lucha contra el franquismo; las dificultades que se encontró la organización desde su nacimiento; el paso a la lucha armada; las luchas internas y contra el revisionismo; el movimiento comunista internacional; la liquidación del Partido en el año 1991 o su refundación. Tambien “hay momentos emotivos cuando se habla de la muerte de Elena Ódena o los últimos fusilamientos” del franquismo el 27 de septiembre de 1975.

La segunda razón, según Hermida, es que el libro desmonta algunos mitos: El mito del terrorismo. Frente a la violencia estructural y terrorista del franquismo la necesaria llamada a la resistencia popular y la lucha armada revolucionaria. Los terroristas no eran los militantes del PCE(m-l) y el FRAP, que eran luchadores republicanos, comunistas, antifascistas, antifranquistas “que tuvieron el valor de enfrentarse al fascismo”; si no la dictadura franquista que practicaba el terrorismo a diario con sus leyes, policía, ejército golpista, represión y fusilamientos. “Frente al fascismo todas las formas de lucha son legítimas”. El mito de la Transición, nos la vendieron como pacífica, democrática y modélica. El libro demuestra que lejos de ser pacífica costó a las clases populares mas de trescientas víctimas en asesinatos cometidos por la extrema derecha y los cuerpos policiales; no fue democrática porque no hubo un referéndum para elegir entre monarquía o república y no fue modélica porque fue una maniobra, una operación política de las clases dominantes del franquismo, con el beneplácito de EEUU y la complicidad de una izquierda claudicante, para seguir perpetuando su poder. Y, “el único partido que denunció aquella maniobra, firme y contundente, fue el Partido Comunista de España (marxista-leninista)”. “Este libro contribuye a desmontar esos mitos…”. Y la tercera razón que expuso Hermida es como refleja el libro que, “al igual que el siglo XIX y XX, en el XXI”, pese a que las clases dominantes y el capitalismo mundial quieran hacernos ver lo contrario, “la principal contradicción es entre el capital y el trabajo…” y que el Partido Comunista “es fundamental para superar al capitalismo y traer el socialismo”.

Seguidamente y visiblemente emocionado, intervino Raúl Marco. Explicó lo mucho que le costó ponerse y terminar el libro y que lo hizo ante las peticiones de sus camaradas y también de los camaradas de los partidos hermanos de Ecuador y Turquía que estimaron que debía hacerlo. Aclaró porque nunca el PCE(m-l) fue “pro-chino” o maoísta como siempre le han tildado sus enemigos ya que desde su fundación mostraron serias diferencias con los chinos -que les comunicaban de forma interna- con los que rompieron oficialmente cuando el gobierno chino estableció relaciones diplomáticas con la dictadura.

Explica como en la “modélica transición” en un programa de gran audiencia televisiva como era Informe Semanal, se trató de desprestigiar al PCE(m-l) y al FRAP queriendo involucrarles en el atentado que organizó la policía, con mercenarios contratados exprofeso, contra Antonio Cubillo, líder del Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC). “Yo conocí a Cubillo en Argelia y nos unía una amistad” señala Raúl y de cómo el PCE(m-l) pidió una rectificación y aclaraciones al Ministerio de Gobernación que nunca hizo. Tambien aclaró los intentos, que aun persisten, de mezclar FRAP y GRAPO, cuando “son dos cosas completamente distintas” y antagónicas. Explica el nacimiento del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota, la implicación de distintas fuerzas y organizaciones, entre ellas la dirigida por el gran socialista Julio Álvarez del Vayo –presidente del FRAP- y de cómo, aun hoy, se quiere criminalizar a quienes estuvieron en sus filas como “terroristas”. Se emocionó al hablar de Elena Ódena “luchadora infatigable, mujer ejemplar” fundadora con él del Partido, además de ser su compañera durante mas de dos décadas. Explica por que añade un escrito del sociólogo Nills Andersson y un anexo de un artículo publicado en El País que hablan del derrumbe del campo socialista y de la Unión Soviética, que pueden dar una perspectiva y explicación de porqué ocurrieron los hechos que desde el campo comunista no se supo ver ni prever. Hizo un repaso de cómo el Partido siempre ha mantenido en alto la lucha ideológica a nivel nacional e internacional y puso el ejemplo, del que habla su libro, de las diferencias con los camaradas del Partido del Trabajo de Albania, siempre en un ambiente sincero y con camaradería como corresponde entre partidos hermanos. Relacionado con esto habló de la situación que se creó con los albaneses a raíz del “suicidio” de Memet Sehu de cuyo hecho nunca dieron explicaciones satisfactorias. Terminó diciendo que ha escrito el libro tras sesenta y dos años de militancia comunista y (con ironía) “que  toca a mas de ocho páginas por año, lo que no está mal”.

La presentación finalizó con una ronda de intervenciones del público moderados por la camarada Lola Val y la firma de ejemplares por parte de Raúl Marco.

Fuente: PCE(m-l)

Unidas contra ‘El orden divino’

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Hay determinados temas en los que la democracia debe hacerse a un lado. No hay muchos, pero sí unos pocos. Si, por ejemplo, se convocara un referéndum sobre la esclavitud, el resultado sería moralmente irrelevante. Ni siquiera un 99% de votos a favor podría justificarla. De igual forma, resulta inconcebible plantear un plebiscito en el que los hombres decidan sobre el derecho de las mujeres al voto, y sin embargo eso es lo que ocurrió en Suiza en 1971. No es una errata: 1971. Ayer, como quien dice. Hasta entonces las mujeres no pudieron votar en el país donde todo se decide votando.

El sufragio femenino dependía de los gobiernos cantonales hasta esa fecha, en la que se impuso a nivel federal tras el referéndum, pero hubo algunos territorios especialmente contumaces: habría que esperar hasta 1990 para que el cantón de Appenzell Rodas Interiores (de habla alemana y religión católica) permitiera a las mujeres ejercer el voto en los asuntos locales. Y no lo hizo por voluntad propia, tuvo que ser el Tribunal Federal el que los obligara a terminar con aquel sinsentido. “Es un problema de ética, de pura ética, reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos”, decía Clara Campoamor en 1931. “Solo aquel que no considera a la mujer ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y el ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre”.

La cineasta Petra Volpe narra la emancipación de las mujeres suizas en la película El orden divino y uno de sus aciertos es contar esta gran historia en minúsculas, desde la perspectiva de una ama de casa que un buen día decide que aquello tenía que terminar y se pone a la cabeza de la reivindicación en su pequeño pueblo. Nora (un personaje al que la actriz alemana Marie Leuenberger aporta una luz fascinante) está aburrida de pasar la aspiradora y lavar calcetines. Quiere trabajar fuera de casa, pero ni su marido (con buen fondo pero educado en el patriarcado más estricto) ni su suegro (el gran tirano de la familia) se lo permiten.

Al mismo tiempo, ve cómo su sobrina de 15 años acaba en un reformatorio porque se fuga a Zúrich con su novio en un intento por escapar de un pueblo en el que se asfixia y donde la insultan por haber salido con varios chicos. Ese será el punto de partida para el gran cambio.

Algunos críticos han encontrado un bonito paralelismo entre el personaje de Nora y el de Heidi, ya que Petra Volpe firmó en 2015 el guion de una estimable adaptación del clásico de Johanna Spyri: el mundo de ambas dará un vuelco en sus incursiones en la gran ciudad. Heidi aprenderá a leer en Fráncfort y Nora aprenderá el feminismo en Zúrich, un viaje que empieza para apoyar una manifestación en favor del sufragio universal y que terminará en una charla-taller en la que se enseña a las mujeres a conocer y a amar su vagina.

Esta es precisamente la escena que más críticas ha recibido y lo ha sido por una razón: incomoda a mucha gente. Por eso, solo por eso, resulta fundamental, tanto en la película como en la realidad. Porque de lo que se trata es de forzar el cambio, de zarandear el statu quo y, por qué no, de ofender al patriarcado. “Lo privado es político”, le dice a su auditorio la excéntrica conferenciante, poniendo el dedo en una llaga que sigue abierta en nuestras sociedades: el cuerpo de las mujeres y su propiedad. Nora, en palabras de la propia directora, “es una mujer que despierta y se convierte en un personaje político”.

No es casualidad que Volpe haya elegido para la banda sonora la conmovedora canción de Lesley Gore You Don’t Own Me (No te pertenezco). La letra dice así: No te pertenezco / no soy uno de tus juguetes / no me digas que no puedo ir con otros chicos / no me digas lo que tengo que hacer / no me digas lo que tengo que decir / y por favor, cuando salgamos / no me exhibas. / Porque no te pertenezco / así que no intentes cambiarme de ninguna forma.

El libro con el que la protagonista del filme toma conciencia política también está escogido con exquisita intención. Se trata de La mística de la feminidad (1963), de Betty Friedan, la mujer que hizo saltar por los aires el mito de la esposa sumisa promocionada por la publicidad americana de los años cincuenta, con sus delantales inmaculados y su tarta de manzana enfriándose en el alfeizar de una casa con jardín. Como ocurre a menudo con las obras maestras, aquel libro comienza con un párrafo rotundo:

“Era una inquietud extraña, una sensación de disgusto, una ansiedad que ya se sentía en los Estados Unidos a mediados del siglo actual. Todas las esposas de los barrios residenciales luchaban contra ella. Cuando hacían las camas, iban a la compra, comían emparedados de mantequilla de cacahuete con sus hijos o los llevaban en coche al cine, incluso cuando descansaban por la noche al lado de sus maridos, se hacían, con temor, esta pregunta: ¿Esto es todo?”.

En su película, Volpe refleja muy bien el azoramiento que la rebeldía de las mujeres produce en los hombres. Sigue ocurriendo hoy: la reacción extemporánea de algunos de ellos a las manifestaciones del 8 de marzo así lo demuestran, y es precisamente esa reacción (y no la liberación de las mujeres) la que evidencia la verdadera debilidad de estos hombres.

De igual forma, Volpe retrata con magnífica y perversa precisión a las mujeres que se oponen al feminismo. Entre las filas conservadoras ese tipo de respuesta no es extraña. Cristina Cifuentes, aún presidenta de la Comunidad de Madrid durante la huelga del 8 de marzo, fue muy clara cuando se hizo pública la convocatoria: “Ese día trabajaré aún más. Haré una huelga a la japonesa”. María Dolores de Cospedal, hoy candidata a presidir el Partido Popular, despreció aquel acto reivindicativo asegurando que no tenía “ni relevancia ni trascendencia”. Al día siguiente, la huelga de las mujeres españolas aparecía en las portadas de todos los periódicos del mundo. “El hecho de que las mujeres se pronuncien contra la igualdad con absoluta obediencia y más vehemencia que la mayoría de los hombres es un fenómeno que sigue observándose en la actualidad”, explica la directora de El orden divino.

En la película presenta a un personaje que es presidenta del llamado Comité de Mujeres por la Antipolitización, que trabaja en contra del voto femenino. “Desde la perspectiva actual, cuesta imaginar por qué multitud de mujeres lucharon en 1971 con tal intensidad contra el voto. A menudo eran mujeres formadas, intelectuales, damas del pueblo, que se habían acomodado y quizá simplemente no querían que sus cocineras también tuvieran voz”.

La diferencia de clase apuntada por Volpe es un argumento plausible para explicar por qué incluso en las corrientes progresistas ha habido voces en contra de conceder el voto a la mujer: Victoria Kent, por ejemplo, consideraba que las españolas no estaban preparadas para ejercer ese derecho en 1931. Su postura en aquel debate fue una cruz con la que tuvo que cargar toda su vida. Conviene que las mujeres que aspiran a ocupar un alto cargo político no lo olviden y empiecen a ponerse al día. Para empezar, podrían ver, por ejemplo, El orden divino.

https://www.lamarea.com/2018/06/25/unidas-contra-el-orden-divino/

 

Marcelino Camacho, la historia de una figura necesaria

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Julián Ariza fue uno de los primeros en llegar a un cine que estaba vacío. Alguna tienda abierta, en concreto una librería que invitaba a entrar en soledad, por curiosidad lectora o simplemente para resguardarse de una lluvia que no era bienvenida en el mes de junio. Se sentó en una especie de sala de espera que difería de cualquier cine que conozcamos. Como si se hubiese quedado anclada en unos años en los que no habíamos escuchado hablar del HD. Una pequeña barra en la que reposaba una máquina de palomitas apagada. Una despensa con algunas latas de refresco. Y una estantería a modo de biblioteca renovable: “Coja un libro y deje otro”, rezaba el cartel. Pero añadía una norma: si el libro tenía un papel dentro, no se podía coger porque significaba que alguien lo estaba leyendo.

Ariza llegó a plantearse que se había equivocado de lugar hasta que, poco a poco, empezaron a llegar más personas. A las 11 iba a comenzar el pase privado de Lo posible y lo necesario, un documental sobre la vida de Marcelino Camacho producido por la cooperativa de cine creada con el mismo nombre. Por eso Julián Ariza estaba allí, el primero, como tantas otras veces había estado al lado de su amigo. Algunos besos y abrazos en la puerta de la sala. Una propiedad efímera.

-Oye, pues sales muy bien en la película. Actúas como si fueses un actor-, le dijeron a Julián Ariza antes de empezar.
-Yo hice lo que me dijeron-, respondió él con naturalidad.

Comenzamos a entrar en la sala. En desorden. “Aquí no hay protocolo. Que cada uno se siente donde quiera”, dijo alguien a lo lejos. Y así fue. No hubo presentación. No era necesario porque la mayoría de los presentes aparecían en el filme. Primero se apagó la luz, luego las voces y, finalmente, se encendió la pantalla. Allí apareció la casa natal del fundador de Comisiones Obreras. La “casilla” de La Rasa (Soria), donde nació. Merece el diminutivo que él mismo usaba. Una estancia pequeña, al contrario que su figura.

Alejado de pomposidad, el director, Adolfo Dufour, cuenta la historia del sindicalista a través de archivos de hemeroteca y las aportaciones dramatizadas de Carlos Olalla en el papel de Marcelino, y de Gloria Vega en el de Josefina. Ambos, un escenario y un violoncello. Lo necesario para retratar la vida de un hombre que necesitó poco para sí mismo porque lo dio todo para el resto.

Con estas herramientas, el largometraje se divide en dos partes. Al principio, mediante el testimonio de familiares y amigos, recrea la primera etapa de la vida de Marcelino Camacho: su infancia, su juventud, su lucha en favor de la República, su exilio, el día que conoció a su compañera de vida, Josefina Sámper, su vuelta a España y las dificultades en Madrid… Una hora que se pasa casi sin querer, donde conoces al Marcelino Camacho más desconocido.

La segunda parte presenta a una figura mucho más política. Y su fondo. Porque Camacho no se convierte en un referente del sindicalismo por su oratoria. Detrás hay una historia de sacrificios, de fatigas, de creación de conciencia política. La plantilla de Perkins, la empresa donde trabajó Marcelino Camacho después de volver a España, le reconocen sus esfuerzos para crear un pensamiento crítico en ellos.

La cárcel es uno de los grandes varapalos en su vida, pero no le pilló por sorpresa. Ni a él ni a Josefina. Ya habían dado la señal de una casa de Carabanchel porque sabían que de esta forma iban a poder estar cerca. No tardó mucho en salir, pero el proceso 1.001 volvió a meterle entre rejas. Catorce años en total le costó la lucha. Una lucha en la que Josefina siempre estaría codo con codo, levantándose de madrugada para cocinar comida para todos los presos. Una comida que, en ocasiones, Marcelino no pudo probar por encontrarse en huelga de hambre. Y entre medias, amenazas, ilusiones y desilusiones. Esta segunda parte no se podría entender sin las aportaciones de su hija Yenia, pero sobre todo, de Marcel, quien compartió celda con su padre.

Marcelino nunca sintió especial apego por sus cargos políticos. Con integridad, renunció a su escaño como diputado del PCE dos años después de haber sido elegido, y con el puño en alto abandonó la presidencia de Comisiones Obreras. Punto final.
Las luces se volvieron a encender. Ahora tampoco hubo palabras al público. Tan solo abrazos, besos y muchas felicitaciones. Lo necesario, porque con pocos medios habían logrado lo imposible. Un imposible que era necesario para dar a conocer la historia de quien trató de poner los cimientos de un país que se desmoronaba, y cuyos escombros siempre caían encima de los que más sufrían. La figura de ese hombre con jersey rojo al que hasta el mismo rey tuvo que darle las gracias.

El legado

Esta película-documental es un homenaje a la vida y la trayectoria del dirigente de CCOO el año en el que se cumple un centenario de su nacimiento. “Marcelino es el símbolo de un periodo largo y duro que comprende desde el inicio de la Guerra Civil hasta el final de la dictadura. Es la historia de una lucha”, aseguraba Julián Ariza hablando de su amigo. La historia de Marcelino Camacho es la historia de una gran parte del siglo XX en España. “Con este documental no solo se conoce a Marcelino, sino también la historia de un periodo de miseria, de dificultad y de persecución”, añadía.

Pero, ¿cuál es su huella 100 años después? Para su hijo Marcel, su padre nos legó una forma de lucha. “Era un rebelde que perseguía un ideal, que no se conformaba porque quería transformar la realidad. Era indomable a la vez que respetuoso con sus compañeros y sus contrincantes. Es un ser necesario”. Un espíritu que se echa en falta. Y avisaba a la sociedad actual: “En todas las épocas es necesario salir a la calle”. Para que no nos domen, ni nos doblen, ni nos domestiquen.

https://www.lamarea.com/2018/06/12/marcelino-camacho-la-historia-de-una-figura-necesaria/

NO ES CIENCIA TODO LO QUE RELUCE

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El pasado viernes 4 de mayo tenía lugar una jornada informativa convocada por la plataforma Stop 5G de Segovia ante la designación de nuestra ciudad junto a Talavera de la Reina como ciudades piloto, para iniciar el desarrollo de la tecnología 5G de telecomunicación

En la misma participaron como ponentes el profesor emérito de la Universidad de Alcalá de Henares José Luis Bardasano y el abogado José Alberto Arrate.

Desde este espacio queremos insistir en una vez más que la ciencia no se puede tomar a broma cuando se habla de salud, sino que se debe tratar con el mayor rigor científico posible para no llevar a la gente a confusiones y a lugares que más que disipar dudas, pueden ocasionar mayores tinieblas en aspectos tan importantes. Es por ello que toda deducción debe estar basada en un método científico adecuado y correcto. Como indica la Wikipedia “El método científico está sustentado por dos pilares fundamentales: la reproducibilidad y la refutabilidad. El primero, la reproducibilidad, implica la capacidad de repetir un determinado experimento, en cualquier lugar y por cualquier persona. Este pilar se basa, esencialmente, en la comunicación y publicidad de los resultados obtenidos (por ejemplo, en forma de artículo científico), y su verificación por la comunidad científica. El segundo pilar, la refutabilidad, implica que toda proposición científica debe ser susceptible de ser falsada o refutada (falsacionismo), siendo la falsabilidad el modus tollendo tollens del método hipotético-deductivo experimental.”

Por ello desde aquí nos gustaría aportar nuestro pequeño grano de arena a esta cuestión, con una serie de enlaces, para que el público  pueda deducir después de una lectura detallada, si lo que pasado el pasado viernes, se puede calificar como ciencia o debe recibir otro nombre.

Aquí dejamos una serie de enlaces interesantes al respecto.

https://blog.uclm.es/albertonajera/2016/05/18/no-detectan-relacion-entre-el-cancer-y-el-movil-en-diario-sanitario/

http://radiandando.es/2017/12/31/declaracion-cientifica-internacional-de-madrid-dime-de-que-presumes-y-te-dire-de-lo-que-careces__trashed/

http://magonia.com/2013/08/14/lo-que-todo-periodista-deberia-tener-claro-al-hablar-del-peligro-de-las-ondas-de-telefonia-y-de-wi-fi/

JUANJO ANAYA Y LOS INCRÉDULOS PRESENTAN SU DISCO EN EL TEATRO DEL BARRIO

Juanjo Anaya, artista más que comprometido y solidario con las causas populares, junto a su grupo “Los Incrédulos” presentan en concierto su primer disco en el Teatro del Barrio el próximo día cinco de mayo a las 20 horas.

Tras una exitosa gira por Cuba dónde presentaron este disco, lo hacen ahora en el teatro del Barrio de Madrid. Quedan pocas entradas para este concierto pero aun pueden adquirirse online pinchando aquí o en el mismo teatro. En el concierto actuarán otros reconocidos artistas comprometidos y estará presentado y amenizado por el estimado cantautor José Mª Alfaya.

Federación de Republicanos estima, e invita, que a este concierto se le dé un amplio apoyo por parte de  todos los republicanos, personas progresistas, organizaciones y colectivos solidarios para dar visibilidad a la lucha de los artistas comprometidos con las causas populares, que actúan altruistamente, al margen de la industria discográfica impuesta, siempre que se les demanda.

¡Ellos siempre han estado con todos nosotros cuando les hemos necesitado, estemos con ellos ahora!

Difundamos este concierto y demosle todo nuestro agradecimiento por difundir la cultura popular.

Juanjo Anaya y Los Incrédulos presentan su disco en el Teatro del Barrio