ACTOS DE LA “PRIMAVERA REPUBLICANA Y COMUNERA, SEGOVIA 2021”

14 de abril 19h Plaza Mayor de Segovia.

Conmemoración del 90 aniversario II República: lectura de los textos de Machado sobre la República, izado de bandera e himno de Riego.

17 de abril 19h Desde la Plaza de José Zorrilla hasta El Azoguejo. Manifestación.

“Salud y República. Ni Corona, ni virus.”

Una vergüenza nacional. Juan Manuel Beltran

El desempleo juvenil o paro juvenil hace referencia a la cantidad de población activa de entre 15 y 24 años de edad que se encuentra sin empleo.

En España se sitúa en el 40% tras haber llegado a casi el 50% y eso es, o debería ser, el centro de cualquier política, pero todos los  partidos lo obvian y se transforma en una ofensa para todos; una lacra con la que no podemos transigir. Nuestra sociedad se encuentra aprisionada entre las dos mordazas de una tenaza asesina:el paro juvenil, que impide los proyectos vitales y el paro de los mayores de 50 que les corta la posibilidad de acabar la suya dignamente. Estos mayores representan el 25%de los parados nacionales y si introducimos en la ecuación el elemento transversal formado por las mujeres, lo que tenemos es la tormenta perfecta; la condena de una sociedad cuyo futuro queda seriamente amenazado de muerte.

Personalmente, no creo que haya nada más importante, nada que pueda desviar el foco y la atención de algo tan siniestro, tan definitorio como este cáncer que nos va a condenar a todos y condicionar el futuro de nuestro sistema entero. Todo lo que hemos pensado y considerado como normal se desmorona si los jóvenes no pueden trabajar y alimentar el sistema y si los mayores se ven amenazados por una despedida cruel que les impida aportar su experiencia y recoger el fruto de sus aportaciones.

No noto esa urgencia que sí siento entre mis amigos y conocidos cuando surge la discusión; veo una nube de humo construida de mentira, falsedad y egoísmo,pero no escucho que esta espantosa realidad nos va a condenar a todos y que es el centro de preocupación de todos los partidos.

Habrá elecciones y escuchareis muchas cosas; dirán que ellos saben lo que es importante; que saben lo que nos hace falta, pero cerrar vuestras almas y vuestras cabezas a todo lo que no sea la atención de esta desgracia colectiva. Todo lo que se salga de este foco, será ruido de confusión y furia mientras la sociedad entera se deshace de la mano de esas cifras.

https://nuevatribuna.publico.es/opinion/juan-manuel-beltran/verguenza-nacional/20210403115638186321.html

CONTRA EL FASCISMO Y LA REACCIÓN. UNIDAD POPULAR Y DE LA IZQUIERDA

El fascismo que nunca se fue, es arropado por un régimen monárquico que es heredero del franquismo, que nadie ha votado y nos han impuesto, que reprime las expresiones de descontento popular, que limita la libertad de expresión y mete en la cárcel a quien la ejerce (¡Hasel, libertad!), cuya Corona está salpicada de escándalos y atravesada de arriba a abajo por la corrupción, que recibe comisiones de gobiernos feudales y criminales, tiene sus dineros en paraísos fiscales y nada en la abundancia mientras muchos de nuestros conciudadanos viven en la pobreza y no tienen para comer. ¡Vergüenza! ¡Abajo la Monarquía!

Valores en el futbol e insultos racistas. Agencia Mp3

Este pasado domingo 4 de abril, se vivió una situación desagradable en el partido de la Liga entre el Valencia y el Cádiz. El central del equipo valenciano Mouctar Diakhaby denunció haber recibido insultos por parte del jugador del Cadiz Juan Cala, que llamó a Diakhaby «negro de mierda». El partido estuvo 25 minutos suspendido, los jugadores del Valencia decidieron abandonar el campo cuando se habían disputado 29 minutos de partido, en solidaridad con su compañero y como rechazo al insulto racista, finalmente regresaron al césped después de que el árbitro del partido David Medié Jiménez «amenazara» al club con una sanción por abandonar el partido una vez ha empezado.

Tras un encontronazo en el terreno de juego entre Cala y Diakhaby, el defensa del Valencia se fue directo a por su rival tras oír unos insultos racistas. El árbitro mostró la tarjeta amarilla a Diakhaby, desencadenando un enfado mayor del jugador valencianista, que una vez más tranquilo habló un rato con el árbitro. Después, todos los jugadores del Valencia decidieron apoyar a Diakhaby salir del terreno de juego como respuesta al racismo contra el jugador del Valencia.

El Valencia utilizó sus redes sociales para aclarar que el equipo había vuelto al terreno de juego para «defender el escudo del Valencia» pero condenando al racismo en todas sus formas. Como el propio club ha desvelado, ha sido el propio Diakhaby el que pidió a sus compañeros que regresaran al terreno de juego. Diakhaby, vio el resto del partido desde la grada del Ramón de Carranza.

El insulto «negro de mierda», se puede oír en un tuit que publicaba el diario deportivo @TheSportsman, en las redes españolas ha sido publicado como respuesta a las declaraciones que realizaba el presidente de la Liga de futbol Javier Tebas, personaje del que hay que recordar su militancia fascista en Fuerza Nueva, como muy bien diría de él Alberto Perrín, exdirectivo del Fútbol Club Barcelona en la época de Joan Laporta afirmó sobre Tebas que «un nazi convencido, el holocausto le llena de orgullo y satisfacción. Es un facha repugnante»

El Cádiz Club de Fútbol ha publicado un comunicado en el que señalan: «Estamos en contra de cualquier situación de racismo o xenofobia, sea quien sea su autor, y trabajamos para su erradicación. Todos los autores de esos delitos, sean o no de nuestro equipo, deben pagar por ello».

No es la primera vez que se producen este tipo de escenas en el ámbito deportivo, sobre todo, en el mundo del fútbol, donde se han realizado ataques racistas no solo desde fuera del campo, también desde dentro e, incluso, por parte de los árbitros y jugadores.
En Valencia en el año 1992, Guus Hiddink, entrenador del Valencia, se negó a que el equipo disputara un partido hasta que no se retirase de la grada una bandera con la cruz gamada: «Nunca cerraré los ojos ante el fascismo».

Recordar también cuando en el estadio de Vallecas se llamó nazi al jugador Zozulya, algo sobradamente demostrado, el resultado fue la suspensión del partido, y un linchamiento mediático contra la afición vallecana que manifestó su digno antifascismo… Ni el «Guti maricón», ni los plátanos lanzados a Kameni o Dani Alves. Tampoco el «Rubén Castro alé, Rubén Castro alé, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien» de los ultras del Real Betis. Por primera vez en la historia de la Liga, un partido fue suspendido por insultos hacia un jugador: «Zozulia eres un nazi» fue el causante, una vara de medir muy distinta para las ocasiones en las que hay insultos racistas.

Valores en el futbol e insultos racistas

“Dark kitchen”: El oscuro negocio que toma fuerza en los barrios. Oriol Sabata

El capital no descansa nunca. Está constantemente ideando nuevas formas de explotación para maximizar sus beneficios. Y lo hace, como siempre, a costa de la clase trabajadora. Buen ejemplo de ello son las llamadas “dark kitchen” o “cocinas fantasma”, un nuevo modelo de negocio que está desembarcando con fuerza en España y que consiste en instalar grandes cocinas industriales dedicadas exclusivamente a la producción de comida para su reparto a domicilio.

La irrupción de este nuevo modelo de negocio ha puesto en pie de guerra al movimiento vecinal. No solo por las molestias que pueden ocasionar los olores, los ruidos, los humos, la ausencia de horarios comerciales o el vaivén de bicicletas y motos que reparten. Otro de los aspectos que preocupa, y mucho, es la precariedad que hay detrás de todo esto.

¿Quién hay detrás?

Por lo general, detrás de este tipo de cocinas se encuentran las grandes empresas de reparto como DeliverooGlovoUber Eats o Just Eat, quienes ahora quieren controlar toda la cadena de negocio, desde la producción hasta el reparto de la comida. Y para ello, estas “start ups” del sector “delivery” han creado sus filiales. Deliveroo, por ejemplo, tiene “Editions” [1]; Glovo compró “Instamaki” [2] y Travis Kalanick, uno de los fundadores de Uber, ha creado “Cooklane” [3].

Estas empresas han sido denunciadas en reiteradas ocasiones por los sindicatos por tener a sus trabajadores como falsos autónomos y por lo tanto sin legislación laboral que los proteja [4]. En septiembre de 2020, el Tribunal Supremo admitió que los repartidores operan como falsos autónomos y que en realidad son trabajadores asalariados. La sentencia contra la compañía Glovo afirmaba que esta empresa no actúa como “mera intermediaria en la contratación de servicios entre comercios y repartidores” y que es la que fija “las condiciones esenciales para la prestación del servicio”. Además, asegura que Glovo se sirve de repartidores que no tienen una organización empresarial “propia y autónoma” [5].

Este es el método que usa el capital para implantar el “trabajo bajo demanda”. El llamado “coworking” o “economía colaborativa” supone, en definitiva, un mayor grado de explotación: trabajo temporal, peor pagado y con menos derechos.

Vecinos en pie de guerra

En Barcelona, los vecinos y vecinas del barrio de Sant Martí han alzado su voz contra las “dark kitchen”. En una nave de 565 metros cuadrados adyacente al mercado quieren instalar 20 cocinas industriales. Al enterarse comenzaron a correr la voz y a organizarse colectivamente [6]. En el barrio de Les Corts el vecindario también está tratando de poner freno a 40 cocinas repartidas en dos plantas que suman 1.500 metros cuadrados [7]. Detrás de estos proyectos se encuentra la compañía británica Cooklane, de Travis Kalanick, fundador de Uber, y que también está construyendo otra cocina fantasma en el madrileño barrio de La Prosperidad donde cuenta con un amplio rechazo por parte de los residentes [8].

En todas estas obras los ayuntamientos de Barcelona y Madrid han concedido la licencia argumentando que dichos proyectos se “ajustan a la normativa vigente”. Sobre las molestias que pueden ocasionar decenas de hornos encendidos las 24 horas del día, chimeneas con alturas de hasta siete pisos y el ajetreo constante de cientos de vehículos, parece que la administración no tiene nada que decir. Y sobre la precariedad laboral que se deriva de todo ello tampoco. Hace unas semanas, el Regidor de Sant Martí, David Escudé (PSC), afirmaba en una rueda de prensa que no es competencia del Ayuntamiento de Barcelona “valorar si un negocio es legítimo o no” [9]. Pues claro que lo es. Y también la de intervenir la economía si es necesario por el bienestar de la ciudadanía y de la clase trabajadora. Y más un Ayuntamiento que dice fomentar el “comercio de barrio y proximidad”.

En este sentido, la organización de los vecinos y vecinas está siendo clave. En Barcelona, las concentraciones de protesta, las caceroladas y las asambleas que se han llevado a cabo hasta ahora han forzado al Ayuntamiento a tirar adelante una ordenanza municipal para regular esta actividad. Así lo ha confirmado la teniente de alcalde Janet Sanz [10]. Sin embargo, esta es una lucha que no ha hecho más que empezar. El movimiento vecinal se enfrenta a grandes corporaciones sin escrúpulos y con enormes intereses económicos que no dudarán en presionar y corromper al poder político para alcanzar sus objetivos de mercado. Y solo la conciencia y la organización lograrán poner freno a esta nueva amenaza.

Oriol Sabata

Notas:

[1] https://foodscene.deliveroo.es/restaurantes/cocinas-exclusivas-deliveroo.html

[2] https://www.lavanguardia.com/economia/20191213/472202414614/glovo-instamaki-sushi-compra.html

[3] https://www.merca20.com/kalanick-el-ex-ceo-de-uber-y-su-startup-secreta-de-cocinas-fantasmas/

[4] https://www.expansion.com/economia/2020/10/25/5f95bd52468aeb7e5c8b45dc.html

[5] https://www.lavanguardia.com/economia/20200923/483635906954/riders-repartidores-tribunal-supremo-autonomo-glovo.html

[6] https://www.metropoliabierta.com/distritos/sant-marti/sant-marti-cocinas-fantasma_37634_102.html

[7] https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2021-03-18/cocinas-fantasma-barcelona-crisis-ayuntamiento-normativa_2996243/

[8] https://www.telemadrid.es/programas/buenos-dias-madrid-om/denuncia-vecinos-Prospe-cocinas-fantasma-9-2310758908–20210202122125.html

[9] https://twitter.com/oriolsabata/status/1369911642004283393

[10] https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20210317/barcelona-estudia-ordenanza-nuevas-macrococinas-11584062

Israel sigue sometiendo a fuego al pueblo palestino. Víctor Arrogante

«Palestina es como Auschwitz», dijo José Saramago. Lo que está pasando contra los palestinos, es un crimen contra la humanidad. Los palestinos son víctimas de crímenes cometidos por el gobierno de Israel, con el aplauso de su pueblo y el apoyo de EEUU. Parece que no hay forma de frenar a Israel. La comunidad internacional y la propia ONU, desde el principio del «conflicto» no han sido capaces, ni con guerras ni con paces, de frenar la agresión sistemática de Israel contra el pueblo palestino

Hace unos días, la ONU expresó su preocupación por la continuada expansión de los asentamientos israelíes en territorios ocupados y urgió una vez más a las autoridades del país a detener inmediatamente estas actividades. «Reitero que los asentamientos no tienen validez legal y constituyen una violación flagrante de la legislación internacional«, señaló el enviado de la organización para Oriente Medio, Tor Wennesland, en una intervención ante el Consejo de Seguridad.

El pueblo palestino sigue sufriendo. Más de setenta años han transcurrido y sigue sometido a los designios del Estado judío de Israel. Hace más de dos mil años, quien estaba sometido al Imperio Romano era el pueblo judío. Roma ejercía su poder a través de un gobernador, quien exigía tributos para el mantenimiento de las tropas de ocupación y envío de remesas a la cosmópolis romana. Lo sobrante, como dicen en la vida de Brian, era para el «alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos». Hoy es el Estado de Israel quien somete a fuego al pueblo palestino. Siento dolor y vergüenza por ello.

Mucho ha sucedido desde que Naciones Unidas aprobase el Plan para la partición de Palestina en 1947. Con supuesta buena fe, se pretendía dar respuesta al conflicto entre árabes y judíos en Palestina. La presión de la comunidad judía internacional y la mala conciencia de los actores —por no haber hecho todo lo necesario para parar y evitar el Holocausto judío, cuando todavía era posible—, hicieron que el plan fracasara; como todos los acuerdos, pactos y hojas de ruta, desde entonces. Se apoyó a los judíos y se dejó en el desamparo a los palestinos. En algún momento tiene esto que finalizar.

Palestina sigue siendo protagonista, no por los sucesos de hace más de dos mil años, ni por la partición de 1947. Palestina es miembro de la Corte Penal Internacional. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina Abu Mazen, abrió la vía de la justicia internacional, para denunciar los crímenes de guerra cometidos por Israel en los territorios ocupados, en la guerra de 1967. Con el apoyo de EEUU, Israel pidió al organismo, que rechazase la petición, porque la Autoridad Palestina no es un Estado. Pero todo ha sido en vano. El Estado palestino es el miembro 123 de la CPI. Ahora existe la posibilidad de que se juzguen los crímenes de guerra cometidos en los territorios palestinos ocupados. Todo es imposible.

Como todos los meses, el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas se reunió para repasar los últimos acontecimientos en el conflicto palestino-israelí, centrándose en esta ocasión en la implementación de la resolución 2334, que entre otras cosas exige a Israel que detenga la construcción de colonias. La resolución fue aprobada a finales de 2016 gracias a la abstención de Estados Unidos, entonces bajo el Gobierno de Barack Obama, después de que durante años Washington protegiese a su aliado gracias a su derecho de veto. La decisión fue muy criticada por el Ejecutivo de Donald Trump, que estaba a punto de asumir el poder y que reforzó la alianza estadounidense con Israel.

Durante los últimos años la autoridad israelí ha seguido ignorando los acuerdos de la ONU y han continuado con la expansión de los asentamientos y con las demoliciones y confiscaciones en tierras palestinas. La ONU, frente al sistemático incumplimiento de Israel sobre el conflicto con Palestina, debería tomar otro tipo de decisiones, como sanciones que afectaran directamente a los intereses israelíes, que favorezcan la posibilidad de crear un Estado palestino contiguo y viable.

En la Guerra de los Seis Días en 1967, Israel conquistó la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, la península del Sinaí y los Altos del Golán en Siria. La guerra de Yom Kipur en 1973, fue iniciada por Egipto y Siria, para recuperar los territorios ocupados en los Seis Días, pero no lo consiguieron. Después de tantas operaciones militares, intifadas, ataques indiscriminados, innumerables resoluciones de la ONU, conferencias internacionales, acuerdos y pactos, las principales cuestiones siguen pendientes: la soberanía de la Franja de Gaza y Cisjordania; la formación un estado palestino; el estatus de la parte oriental de Jerusalén, Altos del Golán y Granjas de Shebaa; el destino de los asentamientos israelíes; y la situación de los refugiados palestinos. Israel, sistemáticamente ha incumplido todo.

Gaza sigue asediada. 1.500.000 de personas permanecen encerrados, en un territorio de 365 Km2. Confinados entre muros, la mayor prisión del mundo. Los ataques por tierra, mar y aire, no discriminan objetivos militares de los civiles. Los palestinos son considerados combatientes; los niños y las mujeres también. Los bombardeos se han cebado con ellos. Son los daños colaterales. Son crímenes de guerra, cometidos por un Estado, que dice hacerlo en su defensa.

La Fiscalía de la Corte Penal Internacional ha dado luz verde a una investigación en Palestina después de que los jueces confirmasen el pasado febrero que el tribunal tiene jurisdicción para juzgar supuestos crímenes de guerra presuntamente perpetrados por todas las partes en conflicto en los territorios ocupados por Israel. «La investigación abarcará delitos de la competencia de la Corte que presuntamente se han cometido desde el 13 de junio de 2014«.

La partición de la zona en dos estados, no contentó a ninguna de las partes. La Liga Árabe aprobó otra resolución que rechazó frontalmente la de la ONU, en la que advertía que, para evitar la ejecución del plan de partición, emplearía todos los medios a su alcance. Reino Unido abandonó Palestina el 15 de mayo de 1948, un día después de que David Ben Gurión declarase la independencia de Israel. Todo fue un desastre. Una historia sin fin, que ha dejado a su paso demasiadas muertes.

Por aquel entonces, los judíos celebraron la independencia y la creación del Estado judío, pero criticaron el plan, que dividía en tres zonas separadas el territorio asignado; poco viable y de difícil defensa. Los líderes árabes se opusieron al plan, por violar los derechos de la población árabe, que representaba el 67% de la población total, criticando que el 45% de la superficie de todo el país se adjudicaba al Estado judío, que representaba tan solo el 33% de la población. Agravio sobre agravio.

El pueblo palestino sufre las consecuencias de la política internacional desde hace demasiado tiempo. La economía palestina estubo al borde del colapso. Dejó de recibir más de 500 millones de dólares, por parte de Israel, lo que llevó a la ANP, que administra Cisjordania, a reducir los sueldos de casi todos sus empleados en un 40%. Israel hace una guerra total contra Palestina. Ya había tomado medidas similares en 2006, 2007 y 2008, haciendo que la economía en la zona dependiera de los donantes internacionales, a quienes pone todas las trabas posibles para su gestión humanitaria.

Los palestinos son reducidos a números y en el peor de los casos al olvido, bajo la sospecha que siempre persigue a las víctimas: «algo habrán hecho». Los crímenes se cometan con demasiada impunidad. Israel se ha convertido en el árbitro moral: decide lo qué debe ocurrir y lo qué no es posible hacer en Palestina; mientras sigue ocupando la tierra ocupada en la guerra y en la paz. Pero no hay solución militar posible «porque a pesar de todo, Palestina y los palestinos existen«. La única solución pasa por poner fin a la ocupación, a los asentamientos y a la exclusión; por justicia.

La zona sigue siendo un polvorín, aunque Israel tiene tratados de paz vigentes con Egipto y Jordania que garantizan su convivencia. Así mismo, tiene tratados de alto el fuego firmados con el Líbano, Siria y Arabia Saudí que, si bien no reconocen la existencia de Israel, sí han supuesto un mecanismo eficaz para el cese de las hostilidades. También existe un complejo acuerdo provisional con Palestina, que supone el establecimiento de una especie de protectorado israelí y un alto el fuego parcial.

El conflicto palestino, se ha cobrado demasiadas vidas humanas, las estimaciones oscilan desde los 51.000 fallecidos (35.000 árabes y 16.000 israelíes desde 1950 hasta 2007, hasta los 92.000 fallecidos (74.000 militares y 18.000 civiles) entre 1945 y 1995. Demasiado sufrimiento, que si en la edad moderna es insufrible, en otras épocas, que la Biblia como buen best seller, cuenta en primera personas, no lo fueron menos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no ha alcanzado con sus potenciales socios la mayoría de 61 diputados de los 120 del Parlamento necesarios formar gobierno. El bloque de partidos opositores tampoco rebasa el mínimo suficiente, en las elecciones del 23 de Marzo. Netanyahu había prometido la construcción de 3.500 viviendas en una polémica zona que amenaza con dividir Cisjordania e impedir su continuidad territorial. En un acto de su campaña electoral anunció que había ordenado poner en marcha el proyecto urbanístico en el denominado sector E-1, situado al este de Jerusalén en territorio palestino ocupado desde 1967. Pese a los resultados y las declaraciones, parece que tampoco en esta ocasión se va a resolver el problema.

No se habla lo suficiente sobre la Palestina de hoy, sometida a la dictadura de la guerra sin cuartel por el Estado de Israel. Debería haber llegado la hora de frenar a Israel en su acoso contra Palestina; todo representa una vergüenza que la humanidad no es capaz de solucionar. El Estado de Israel somete a fuego, al pueblo palestino. Siento dolor y vergüenza por ello.

La rendición de Madrid. María Torres

Después de tanta lucha, Madrid se rindió. Nunca fue tomada, se entregó sin resistencia.

Eran las trece horas de un frío martes 28 de marzo de 1939, en las ruinas del Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria cuando el coronel republicano Adolfo Prada Vaquero, recientemente nombrado por Casado Jefe del Ejército del Centro, junto a miembros de su Cuartel General, presentaba la rendición formal ante el coronel franquista Eduardo Losas, Jefe de la 16 División, vestido con chilaba.

Tras la rendición de la plaza, Losas ordenó que atendieran a los militares republicanos en el Hogar del Soldado instalado en la Escuela de Arquitectura, pues según confesó días más tarde, se encontraban desechos física y moralmente.

Horas después las tropas del coronel Espinosa de los Monteros, Jefe del primer Cuerpo del Ejército, entraron en Madrid. Los primeros en llegar fueron tropas moras al grito de «Viva Franco», «Arriba España».

Eran  las cuatro de la tarde cuando desde los micrófonos de Unión Radio en la Gran Vía madrileña el coronel Eduardo Losas, nombrado después Gobernador Militar de Madrid, comunicaba la noticia: «Quiero gritar con todos los españoles que me escucháis, españoles de nuestra península y españoles del mundo entero, para que se enteren todos, que en la capital de España ondea ya nuestra bandera y que con el mayor entusiasmo todos gritemos ¡Viva España! ¡Viva en Generalísimo! ¡Arriba España».

Apenas unas horas antes, la noche del 27,  el Consejo Nacional de Defensa emitía por radio su último comunicado, pidiendo a los madrileños «calma, orden y acatamiento de la autoridad«.

Lo que ocurrió después del 28 de marzo de 1939, ya lo sabemos: La huida, el miedo, el exilio, la represión, la muerte.

Vacunas: el pollo sin cabeza. David Torres

Todas las noches llamo a mis padres para charlar un rato y, entre unas cosas y otras, siempre acabo preguntándoles lo mismo: si les han avisado ya para ponerles la vacuna. La respuesta es invariablemente negativa desde mediados de enero, a pesar de que mis progenitores rebasan ampliamente las ocho décadas de vida y que mi padre, en especial, cuenta con un amplio repertorio de patologías entre las que destaca una afección pulmonar grave.

MARZO 25, 2021

Todas las noches llamo a mis padres para charlar un rato y, entre unas cosas y otras, siempre acabo preguntándoles lo mismo: si les han avisado ya para ponerles la vacuna. La respuesta es invariablemente negativa desde mediados de enero, a pesar de que mis progenitores rebasan ampliamente las ocho décadas de vida y que mi padre, en especial, cuenta con un amplio repertorio de patologías entre las que destaca una afección pulmonar grave.PUBLICIDAD

Cada semana, más o menos desde mediados de enero, llevo oyendo también la misma cantinela desde diversas instituciones, también de amigos y conocidos: deben de estar a punto de llamarles, una predicción que se está cumpliendo con precisión infalible. Hoy no se pincha, mañana sí. El mutismo de las instituciones evoca el silencio polifónico de Thelonious Monk cuando, en mitad de una entrevista, le preguntaron si le gustaba la música clásica. El periodista pensó que Monk no le había oído, repitió la pregunta y Monk tampoco abrió la boca. A la tercera interrogativa, el pianista se giró hacia su agente, que estaba sentado en una silla, ahí al lado, y comentó: “Eh, Joe, este tío está sordo”.

De lo particular no se puede hacer ciencia, pero el abandono metodológico de mis padres, por desgracia, no es la excepción sino la regla. Con este olvido, con esta demora interminable se está amasando la sustancia de muchas vidas, de ancianos que llevan un año entero sin poder salir de casa, de enfermos crónicos que se limitan a asomarse a la televisión o a una ventana, esperando el milagro de una puta inyección que no acaba de llegar por unas cosas y por otras. Se han terminado las vacunas o no acaban de llegar o hay dosis desperdiciadas. Aparte del despropósito general a todos los niveles, es sencillamente acojonante que la Unión Europea, que no se cortó un pelo a la hora de poner a Grecia de rodillas, no se atreviera a intervenir unas cuantas empresas farmacéuticas en el momento de una emergencia continental que amenaza a millones de personas.

Casi está uno por darle la razón, aunque no por los motivos que él piensa, al obispo Juan Antonio Reig Pla cuando afirma en su carta pastoral al gobierno que España se ha convertido en un “campo de exterminio”. Si no fuese porque jamás hay que despreciar la estupidez congénita como móvil supremo, la conspiranoia definitiva sería pensar que desde las altas esferas se está llevando a cabo un programa sistemático de eutanasia de viejos, una aniquilación demográfica a lo bestia para limitar la esperanza de vida en occidente y reajustar los planes de pensiones.

Afortunadamente, la estupidez humana lo explica todo: los retrasos en la vacunación, los obispos que se saltan el turno a la torera, los aviones cargados de extranjeros procedentes de países con altos picos de contagio, las terrazas a tope de gente sin mascarilla y los botellones por la cara. En medio de este desbarajuste demencial, la noticia de que acaban de encontrar en Italia 29 millones de dosis que la compañía AstroZeneca había escondido para enviarlas a Reino Unido casi parece una nota folklórica.

Todo, absolutamente todo en la gestión de la pandemia, es un pollo sin cabeza, igual que el pobre Mike, aquel pollo de cinco meses al que un granjero decapitó con tal destreza que el animalito sobrevivió al hachazo y estuvo un año y pico exhibiéndose y alimentándose con un gotero gracias a que mantenía las funciones vitales básicas controladas a través del encéfalo. En Almuñécar, cuando era un niño, mi padre me llevó a ver al gallo Pepe, cuyo dueño era un cantinero que tenía al animal picoteando en la barra, ansioso por beber los copazos de vino que le pagaban los clientes. Fue, durante muchos años, el pollo más famoso de España, aunque el de las vacunas le va a quitar el puesto, borracho perdido, sin pies ni cabeza.

https://blogs.publico.es/davidtorres/2021/03/25/vacunas-el-pollo-sin-cabeza/

Ciencia y Milicia olvidadas. General Emilio Herrera Linares.

1914-02-21,_La_Esfera,_Emilio_Herrera_Linares_wikipedia

Enrique Vega Fernández | “Qué inventen ellos” dicen que dijo Miguel de Unamuno, refiriéndose cínica y sarcásticamente a cierta mentalidad imperante en España. “Y si inventamos nosotros, que no se sepa”, añadiría yo, aunque probablemente con bastante menos originalidad e ingenio. Este podría ser el resumen de a lo que ha reducido la razón política la biografía de un español, militar por más señas, insigne, curioso, esforzado, leal y, sobre todo, en el momento más crítico de su vida, disciplinado: el general de la Aeronáutica española D. Emilio Herrera Linares.

Emilio Herrera Linares nace en Granada el 13 de febrero de 1879 en una familia de dilatada tradición militar, fundamentalmente vinculada al Cuerpo de Ingenieros, al que pertenecieron su abuelo José Agustín de Herrera García y Gricelliz, experto en sistemas de fortificación, por cuyos estudios fue distinguido con la Gran Medalla de las Ciencias por el rey Federico Guillermo IV de Prusia (1847), con la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de Isabel II (1848) y con la Cruz de Comendador de la Real Orden de Carlos III (1850) por la reina Isabel II en España, y ascendido a mariscal de campo (1855) y nombrado Capitán General de Granada. Y al que también perteneció su padre, Emilio Herrera Ojeda, teniente coronel laureado de San Fernando (1856) en la guerra civil (carlista) 1872-1876, que heredó de su padre tanto su vocación militar como su curiosidad científica: fue el artífice de la iluminación nocturna de la Alhambra con focos de arcos fotovoltaicos y participó en las primeras elevaciones de globos aerostáticos, pasión que transmitiría a su hijo. Una familia que tenía a gala presumir de ser descendientes del gran arquitecto Juan de Herrera, autor del diseño final del monasterio de El Escorial y de la catedral de Valladolid.

Finalizado el bachillerato con dieciséis años, el joven Emilio Herrera se matricula (1895) en el curso preparatorio de Ciencias de la Universidad de Granada, que al año siguiente (enero de 1896) abandona para preparar el ingreso en la Academia (militar) de Ingenieros de Guadalajara, centro en esos momentos de alto nivel científico y experimental y donde se están produciendo los primeros estudios en España de aerostática y aerotransporte (aviación). Ingresa en ella en julio de ese mismo año 1896, egresando (1901), tras cinco años de estudio y práctica, con el empleo de teniente primero del Cuerpo de Ingenieros. Tras breves destinos en Sevilla y Melilla, se incorpora (1903) a la Escuela Práctica de Aerostación de Guadalajara, donde se forma en diferentes especialidades (títulos) aeronáuticas, bajo la dirección de uno de sus grandes mentores, el coronel Vives. Como miembro de la cual, participa (1906) en el gran premio de aerostación de Francia, donde queda segundo, recibiendo por ello la Cruz de la Legión de Honor; y en compañía del entonces capitán Kindelán, asisten (1908) a la exhibición de los hermanos Wright en Le Mans (Francia), a fin de informar sobre las posibilidades militares de la aviación.

Ya casado con Irene Aguilera Cappa, en 1909, el mismo año en que nace su hijo José Herrera Aguilera, conocido posteriormente como escritor y poeta como José Herrera “Petere”, participa, ya como capitán, en la Guerra de Marruecos, en una pionera operación de apoyo aerostático a las fuerzas de tierra como jefe de la Sección de Globos Aerostáticos de Melilla, que puede considerarse como la primera fuerza aérea de combate organizada como tal en España, decisiva para la subsiguiente creación de la aviación militar española por Real Decreto de 7 de marzo de 1911, a cuyo amparo se convoca la primera promoción de pilotos militares, integrada por los capitanes Kindelán, Herrera y Arrillaga y los tenientes Barrón y Ortiz Echagüe

En 1914, realiza, en compañía de Ortiz Echagüe, el primer vuelo entre África y Europa (Tetuán-Sevilla), como consecuencia del cual es ascendido a comandante, a lo que renuncia por el compromiso colectivo del Cuerpo de Ingenieros de ascender solamente por antigüedad, desechando los ascensos por méritos de guerra. Al año siguiente, 1915, se le ordena crear la Escuela de Pilotos de Hidroaviones de la aeronáutica militar, siendo posteriormente comisionado como observador militar a distintos frentes de la Primera Guerra Mundial.

Acabada ésta, ya como comandante, dirige (1918) la construcción y diseño del Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, embrión del actual Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), en cuyo seno estudia y proyecta vestimentas y sistemas de respiración necesarios para la navegación aérea a gran altitud, donde la falta de aire y las bajas temperaturas suponían un problema. Creando en él, posteriormente (1935), la escafandra estratonáutica autónoma para tripulantes de globos a gran altitud, precursora del traje espacial. Su, si no más importante contribución a la ciencia, sí la más conocida y divulgada.

UNA BANDERA REPUBLICANA EN LA LUNA

Antecedente que dará lugar con el tiempo a dos anécdotas sumamente ilustrativas. Cuando en 1961, la NASA logra poner un hombre en la luna, un colaborador español de dicha Agencia, Manuel Casajust Rodríguez, solicita al astronauta Neil Armstrong una de las rocas lunares traídas, como recuerdo para el general Herrera, como reconocimiento de su aportación a la posibilidad de su hazaña. La roca terminaría depositada durante muchos años en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de España, encontrándose actualmente desaparecida desde el año 2004. La segunda es la narrada por el colaborador de Herrera, Antonio García Borrajo: “Cuando los norteamericanos le ofrecieron al teniente coronel Herrera trabajar para su programa espacial con un cheque sin limitaciones en ceros, él pidió que una bandera española (republicana) ondeara en la luna, pero le dijeron que sólo ondearía la de Estados Unidos“. Herrera rechazó la oferta.

Pero su curiosidad intelectual e investigadora no se detiene en la aeronáutica. Considera que un idioma universal era un instrumento esencial para el avance de la ciencia y el humanismo en el mundo y, así, se hace un entusiasta del esperanto y crea, junto a su compañero Julio Mangada, la Asociación de Militares Esperantistas, formando parte (1925) de la comisión oficial española en la Conferencia Internacional para el empleo del Esperanto en las Ciencias.

Centrará, asimismo, su interés, junto al ingeniero Leonardo Torres Quevedo, en la posibilidad de establecer aerolíneas para el transporte de pasajeros, pensando en una futura Transaérea Colón, que conectase Europa y América, que no llega a poder materializarse por adelantarse la empresa alemana Luftschisbau Zeppelin, con la que, como segundo comandante y junto a su compañero Ortiz Echagüe, realiza la travesía del Atlántico y la circunnavegación aérea del globo terráqueo en el dirigible Graf Zeppelin LZ 127 (1928-1929).

En 1928, se le encarga presidir la comisión para la creación de la Escuela Superior Aeronáutica, antecedente de la actual Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos, para la formación de ingenieros y técnicos aeronáuticos civiles, de la que será redactor de sus estatutos, organización y plan de estudios, profesor y su primer director.

ADVENIMIENTO DE LA SEGUNDA REPÚBLICA

El advenimiento de la Segunda República en abril de 1931 creará en él, persona católica practicante y de mentalidad conservadora, un auténtico conflicto de lealtades, al haber sido nombrado, por el rey Alfonso XIII, Caballero Gentilhombre de su Corte por sus méritos científicos y militares, lo que le obligaba a acompañar al rey en su exilio, considerando él, por otra parte, que su deber era permanecer en su país, sirviéndolo, bajo el nuevo régimen elegido por el pueblo español. Finalmente conseguirá que el rey le libere del compromiso de permanecer a su lado y regresa a España para continuar sus trayectorias militar y científica. Formará parte (1932) de la delegación española en la Conferencia de Desarme de la Sociedad de Naciones; siendo nombrado ese mismo año académico de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en la que ingresa un año más tarde con un discurso sobre Ciencia y Aeronáutica.

La sublevación de julio de 1936 sorprende al teniente coronel Herrera como jefe de los Servicios Técnicos y de Instrucción de la Fuerza Aérea de la República (FARE). Se mantiene fiel al gobierno republicano y en 1938 es ascendido a general. Ello le enfrentará con su gran amigo, compañero y colaborador el general Kindelán, jefe de la aviación rebelde. Durante la guerra civil pierde, en la batalla del Ebro, a su segundo hijo, Emilio, de apenas diecinueve años, sargento y piloto del caza Polikarpov I-15.  

El final de la guerra lo halla en Sudamérica, acompañando a Indalecio Prieto, exministro de la Defensa Nacional de la República, que viaja por estos países en embajada extraordinaria en demanda de ayuda y apoyo a la abandonada por los democracias europeas República española.

SU ETAPA EN FRANCIA

En principio se exilia en Chile para luego pasar a Francia. Donde, durante el régimen de Vichy, vivirá el esperpéntico episodio de ser contactado por el general alemán Faupel para que se una al Laboratorio de Vibraciones de Berlín, que investigaba el desarrollo técnico y táctico de los dirigibles, a lo que rehúsa, al mismo tiempo que desde la España franquista se comunica diplomáticamente a la Alemania nazi su “desaprobación” para dicha colaboración. Continuará trabajando en Francia en sus investigaciones y colaborando en revistas científicas en la medida en que era posible, mientras aprovecha su fama internacional para apoyar la política antifranquista del Gobierno republicano en el exilio, del que llegó a ser ministro de Asuntos Militares y, entre 1960 y 1962, presidente. Siendo su principal preocupación. en estos años de “supuesto” poder, la lamentable situación de los exiliados republicanos españoles y acabar con sus permanentes divisiones internas, así como tantear la posibilidad de una reconciliación con el régimen de Madrid. Todo ello, en un ambiente de precariedad, que su mujer, Irene Aguilera Cappa, resumirá expresivamente como: “Lo tuvimos todo en la juventud y nada en la vejez”.

En 1944, funda con Picasso, Victoria Kent y otras personalidades, la Unión de Intelectuales Españoles y en 1957 el Ateneo Iberoamericano de París, que presidirá hasta su muerte. Miembro activo de la Agrupación de Militares Republicanos Españoles acabará dimitiendo debido a los continuos enfrentamientos en su seno.

SU MUERTE, EN SUIZA

Falleció en el domicilio de su hijo José Herrera “Petere” en Ginebra a los ochenta y ocho años, el 13 de septiembre de 1967. Sus restos mortales serían trasladados a su Granada natal en 1993.

Y, a pesar de todo ello y de su fama universal, poco se ha sabido de él en España, salvo la medio tapada anécdota de la roca lunar, por cierto, todavía incomprensiblemente perdida, hasta que hace muy poco un programa televisivo de ciencia ficción, El Ministerio del Tiempo, aprovechó su historia para novelar un supuesto intento de asesinato, sin que tampoco terminase de quedar claro, dado el carácter ficticio de las historias contadas, hasta qué punto personaje y episodio eran históricos o inventados.

Es el pago, partidistamente motivado, dado a uno de los creadores de la aviación y el Ejército del Aire españoles, que solamente parece poder explicarse en función de que, honrando su uniforme, permaneció, en julio de 1936, leal al Gobierno elegido por una mayoría de españoles. Un pago que podría estar a punto de enmendarse parcialmente por haberse aprobado, el pasado 23 de febrero de 2021 en la Comisión Constitucional del Congreso, una proposición no de ley a instancias de Unidas Podemos, en la que se solicita al Ministerio de Defensa y al Ejército del Aire su reconocimiento público en el ámbito militar, mediante, por ejemplo, apunta expresamente la proposición, dedicar su nombre el salón de actos de la Escuela de Técnicas Aeronáuticas del Ejército del Aire. Confiemos en que así se cumpla.

Iniciativa a la que algún Ayuntamiento, quizás el de Granada, su tierra natal, podría unirse conmemorando con su nombre cualquier calle, plaza o edificio. 

Enrique Vega Fernández, coronel de Infantería (retirado) | Asociación por la Memoria Militar Democrática.

https://nuevatribuna.publico.es/articulo/cultura—ocio/memoriamilitar-ciencia-milicia-general-emilioherreralinares-leal-republica/20210322155210185906.html

Azaña en Mountauban. Gutmaro Gómez Bravo

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El pasado 15 de marzo se celebró una cumbre franco-española en Montauban, la localidad del sur de Francia donde descansan los restos del jefe de gobierno y presidente de la República, Manuel Azaña. Allí, como tantos otros de sus compatriotas, murió con miedo a ser detenido y repatriado a la España franquista, en la Francia vencida, ocupada y colaboracionista del Mariscal Pétain. De ahí que el homenaje de Estado que ambos países rindieron ante su tumba tenga un amplio calado y múltiples significados históricos. El primero debe ir dirigido a un colectivo tan grande y maltratado como el exilio y especialmente oculto como el que permaneció en Francia y el norte de Africa. Huían de la guerra y de una represión como la franquista que los convirtió en parias, en delincuentes comunes, dificultando su integración en una Francia dividida y polarizada social y políticamente, donde también fueron considerados indeseables, como los judíos y todas las minorías de apátridas de entreguerras.

El paso del tiempo y la huella de ese estigma, de ser tratados como criminales, tuvieron efectos devastadores sobre su imagen. La que se tenía de ellos pero también su propia percepción. La herida de la guerra, de la persecución y de la emigración, terminó marcando su vida y su propio carácter. Abrió un abismo insalvable, difícil de reparar por el anclaje y la normalización del franquismo en todos los niveles. Desde lo local, que les apartó de cualquier contacto con sus familias y vecindarios, a los que la sola correspondencia o un telegrama podía comprometer de forma grave, hasta el nivel jurídico, legal o consular, que mantuvo su exilio, su extrañamiento como parte de una necesaria asepsia impuesta a ambos lados de los Pirineos. Abismo que se tornó en acusación de abandono tras la muerte de Franco, de una generación que se extinguió viendo cómo la joven democracia española no los reivindicaba, no los ponía en el centro de la agenda de recuperación de derechos perdidos por los que ellos mismos tuvieron que exiliarse. La administración española, como había hecho en su día la francesa, les seguía sometiendo a un sinfín de trámites burocráticos en los que las marcas, los estigmas, reaparecían y volvían a hacerse visibles.

Víctimas de la guerra del exilio del ostracismo y de la amnesia que recorría Europa, llegaban al mismo destino que aquellos que habían salido de la cárcel en los años 50 y no tenían a nadie con quien hablar, nadie se les acercaba por miedo a ser identificados como uno de ellos. Compartieron con el exilio interior estación final y dirección única. El ciclo de horrores y extrañamientos que sufrieron simplemente los arrolló.

De ahí la importancia de un homenaje que supone, en segundo lugar, un cambio sustancial en el relato oficial de la historia de la resistencia francesa. Un mito fundacional del que, en buena medida, habían quedado largamente excluidos los españoles a pesar de su más que probada y documentada participación. Las palabras del presidente francés apuntaban en ese sentido: “no olvidaremos nunca a los numerosos republicanos españoles que se unieron a la Resistencia francesa y nos permitieron mantenernos libres“. Buscaban eliminar esa marca que se instaló sobre los refugiados españoles y la emigración económica después, maltratada y considerada una excesiva carga económica que mantener para el Estado. El mismo estereotipo, los mismos mantras, que resuenan hoy y siempre sobre todos los migrantes.

Por eso fue, en tercer y último lugar, una ocasión para que el mundo viera los restos de una cultura política que, a pesar de las diferencias de la guerra, mantuvo la solidaridad humana por encima de cualquier otra cosa. Una cultura que fue capaz de dar alas al antifascismo mundial en sus momentos más duros, pero también tuvo que perseverar en el tiempo y ayudar, desde distintos rincones y de formas muy diversas, a personas desconocidas, solas, humilladas, perseguidas y olvidadas después de todo. El paso del tiempo fue difuminando los vínculos con su pasado, sus raíces se fueron quedando sin tierra y, aunque la cadena del conocimiento intergeneracional no se ha roto del todo, ha dejado de transmitirse de la manera que venía haciéndose de forma grupal. Montauban, que llegó a ser cárcel y sede de un tribunal militar que persiguió a aquellos extranjeros acusados de actividades subversivas en suelo francés, sigue siendo, como Toulouse y otros tantos lugares, el símbolo de esa cultura, más que de un programa o un ideal político, que llegó a significar mucho más de lo que hoy podemos llegar a imaginar.

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Gutmaro Gómez Bravo es profesor titular de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad Complutense de Madrid y director del Grupo de Investigación Complutense de la Guerra Civil y del Franquismo.

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2021/03/19/azana_mountauban_118218_2003.html