ACTO DE PRESENTACIÓN DEL COMITÉ PRO-CONSULTA DE SEGOVIA.

La charla debate, presentada y moderada por el profesor de literatura de la UVA Jesús Pastor, contó con las intervenciones del profesor de Historia de la UCM Carlos Hermida y de los representantes de la Plataforma pro-Referéndum de la UCM-UPM Alex y Carlos, demostrando la vigencia intergeneracional del movimiento y el discurso republicano en España.

La intervención del profesor giró en torno al período de la Transición. Hizo hincapié, sobre todo, en desmantelar el mito de que, en aquel período, la izquierda española no tenía la fuerza suficiente para haber sido mucho más rupturista y haber planteado la opción republicana, que era la legítima. Para ello, echó mano de los datos que demostraban el fuerte movimiento obrero y civil de aquellos años, casi inédito en la historia de España.

40 años después, el pacto del 78 ha colapsado en todos sus ámbitos (social, económico, territorial, judicial…) en gran medida por los defectos de su origen. Ante esta situación, la izquierda española, debilitada por su vaciamiento ideológico de los últimos años,  se vuelve a encontrar ante la misma disyuntiva de entonces: la continuidad en un régimen caduco que no le permite avanzar, o la vía verdaderamente rupturista y transformadora del discurso republicano.

A continuación, los dos jóvenes universitarios representantes de la Plataforma pro-Referéndum de la UCM-UPM nos explicaron cómo han podido realizar sus consultas en las universidades y ciudades de todo el estado. Construyendo un movimiento popular y abierto a todas aquellas personas que creen y quieren la República como mejor manera de construir una sociedad más justa.

Nos dejaron muy claro que las consultas no eran el fin, sino el comienzo para construir un movimiento republicano entre los jóvenes, que les ha sorprendido por su vitalidad y número de participantes.

La convergencia entra las diferentes generaciones republicanas supondrá una conjunción idónea para dotar al movimiento republicano, y por extensión, a la izquierda española, de un discurso y un proyecto popular con el que parar a la derecha fascista y construir una España mejor, después del caduco pacto del 78.

Comité Pro-Consulta de Segovia

comiteconsultasg@gmail.com

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La empresa patatera del marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León multiplicó por 30 sus beneficios cuando ella dirigía Agricultura

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Las empresas de patatas de Javier Meléndez, el marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, experimentaron un crecimiento exponencial de sus beneficios durante los años en que la política segoviana dirigió la Consejería de Agricultura en el Gobierno de Juan Vicente Herrera. Una de las sociedades, Patatas Meléndez SL, pasó de apuntar en sus libros de contabilidad pérdidas por medio millón de euros entre 2010 y 2012 a registrar 2,5 millones de euros de beneficios el último año en que Clemente estuvo al frente del departamento de Agricultura.

Las sociedades de quien fue su novio desde 2008 y desde 2015 su marido consiguieron importantes subvenciones de la Administración regional. Según ha podido comprobar eldiario.es, Patatas Meléndez SL, la empresa que acabó en manos de Javier Meléndez  tras sellar un pacto de confidencialidad con sus padres y hermano en enero de 2017 para poner fin a numerosos pleitos, fue la que recibió el grueso de las subvenciones del Gobierno de Herrera. Entre 2008 y 2018 (Clemente fue consejera hasta 2015 y luego saltó a la presidencia de Las Cortes de Castilla y León) el importe concedido es de 3,3 millones de euros, si bien dos de estas subvenciones fueron a cargo de la Agencia de Desarrollo Económico de la Consejería de Economía (143.569,88 euros, el 22% de lo solicitado) y el Centro de para el Desarrollo Tecnológico Industrial, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación (455.923,07 euros, el 44% de lo que reclamaba). Agroinnova SL, otra sociedad de la familia, recibió en la misma etapa 152.884,65 euros de ayudas del Gobierno regional.

La mentira, ciertos negocios y el fascismo, aliados objetivos. Domingo Sanz

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Hoy estamos más cerca de un “fascismo siglo XXI” que cuando gobernaba Obama, por poner un nombre equivalente al de Trump en cuanto a poder global. El blanco es un ejemplo, que deseamos sea insuperable, del uso continuado de los insultos y las mentiras contra cualquier adversario que, en su boca, será siempre “el enemigo”. Y también del abuso de las posiciones dominantes contra el débil. Sus dos principales pautas de comportamiento durante esta vida que nos ha tocado sufrirle.

Entre nosotros, Vox es el partido que inmediatamente ha apostado por conseguir que los medios lo identificaran como el mejor aliado de Trump, hasta el punto de que los enviados por el americano para debilitar Europa, fortaleciendo a los partidos ultraderechistas que proliferan en Italia, Alemania y otros países, no han dudado en declarar que Abascal es su hombre de más confianza en España, aunque han indicado que “también” se reunirán con Casado. Mientras, nos preguntamos qué puede significar “dura”, o “durita”, si esa opción existiera, cuando el líder de Vox acusa al del PP de ser la “derecha blandita”.

Soy de los que defienden que el eje del mensaje de Vox, para proliferar en Andalucía muy por encima de lo que anunciaban todas las encuestas, ha sido el del binomio inmigración/delincuencia. El asunto Catalunya no ha estado tan presente en su lista de odios y simplezas electoreras por una cuestión muy sencilla: el monopolio del anti independentismo se ha fundamentado por parte de PP y Cs en la defensa de la Constitución, y las reformas que propone Vox son incompatibles con el texto del 78.

He leído artículos desmontando las mentiras de Vox sobre la violencia de género, o sobre la inmigración, en este caso desde el punto de vista del impacto en lo laboral pero no en relación con la delincuencia y, en cambio, sí he escuchado a Abascal agitar insistente ese muñeco. Por eso, he acudido a la verdad que se contiene en el cuadro con los datos de delincuencia de los años 2010 y 2017. Los años intermedios están en el siguiente enlace (estadística):

La información es de total confianza, pues procede del Ministerio del Interior. Se trata de un organismo que, si tuviera algún interés en falsearlos, no podría ser a la baja, pues Hacienda podría aprovechar para recortar su presupuesto.

Ni uno solo de los diez epígrafes aumenta entre ambas fechas. Ahora es cuando nos sorprende la incoherencia entre el esfuerzo inversor en publicidad de ciertos sectores empresariales y sus expectativas de negocio.

Que sepamos, las empresas que venden alarmas e inundan nuestros oídos con un alarmismo desaforado de miles de anuncios que diseñan como si fueran noticias, han de cumplir también con la ley de la oferta y la demanda o, si sobreviven, es que hay gato encerrado. Y, cuando el negocio baja, tal como demuestra el cuadro anterior, si aumentan las ventas es porque distintos fenómenos se cruzan y fabrican una más de las burbujas, que cuando estallen nos llevarán al infierno de hielo sin dinero para calefacción, ni tampoco para seguir pagando las cuotas mensuales de la seguridad familiar.

Abriremos uno de nuestros habituales paréntesis constructivos para proponer a los creativos publicitarios que, en los códigos éticos que dicen que cumplen, se “autoimpongan” un respeto mínimo por la verdad: La inevitable deformación publicitaria de la realidad podría resolverse con una frase de inserción obligatoria, como en el caso del tabaco, pero que dijera algo parecido a lo siguiente:

“Antes de comprar cualquiera de estos productos de seguridad, compruebe las estadísticas de delitos del Ministerio del Interior”.

De esta forma, estas empresas seguirán colaborando objetivamente con los partidos fascistas, y otros de derechas más o menos autoritarias, en su obsesión por divulgar masivamente la inseguridad, es decir, el miedo, entre la ciudadanía, aunque lo harán con la conciencia tranquila, al haber advertido a los usuarios de que quizás estén haciendo una tontería.

Hablando de fascismo, me ha gustado mucho el artículo titulado “Vox siempre ha estado ahí”, firmado en Diario de Mallorca por Antoni Aguiló, filósofo político del CES de la Universidad de Coimbra. Sin más, por el momento, porque habrá más sobre lo mismo.

https://iniciativadebate.net/2018/12/11/la-mentira-ciertos-negocios-y-el-fascismo-aliados-objetivos/

SOBRE LAS ELECCIONES ANDALUZAS, COMUNICADO DE FED. DE REPUBLICANOS

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Los resultados electorales en Andalucía son muy significativos. El social-liberalismo del PSOE se derrumba y dejará de gobernar después de 36 años, se hunde el “ciudadanismo” de Adelante Andalucía, las fuerzas reaccionarias obtienen en conjunto la mayoría de los diputados, irrumpe en el parlamento el franquista Vox  y… gana la abstención (41,35%, más de 5 puntos respecto a 2015).

Venimos diciendo desde que la crisis hiciera presa en los sectores populares que si su descontento no se canaliza por la izquierda, por una senda revolucionaria, lo haría por la extrema derecha.

Con motivo de los resultados electorales de las generales de junio de 2016, señalábamos, explicando la pérdida de más de un millón de votos por Unidos Podemos, que esa era “una unidad por arriba, desligada de los sectores populares a quienes dicen representar pero que desatiende; un proyecto político confeccionado sobre la base de renuncias a cuestiones estratégicas (…) y de sometimiento al régimen y con un exclusivo criterio de cálculo electoral; que habla de sonrisas y no de POLÍTICA. Con estas premisas quedaba imposibilitada como alternativa política que generase ilusión, rompiese la indiferencia y el abstencionismo y movilizara al electorado; que agrupase en torno a ella a los distintos sectores populares”; que “buena parte del electorado ha tomado buena nota y sacado la conclusión de que no había ninguna alternativa política que pudiera defender sus intereses, ayudar a solucionar sus problemas y mejorar sus vidas”, al que “tampoco les han pasado desapercibidos los meses después del 20 D, donde los nuevos actores y caras se han mostrado muy parecidos a los viejos partidos de la “casta”, pensando solo en sillones y gobiernos”.

Estos hechos, que se repiten desde entonces, amén de las políticas del PSOE, ha provocado la desmovilización del electorado de izquierdas que se ha traducido en esa alta abstención y, también, en un trasiego de votos a Vox, como pasara con el Frente Nacional de Le Pen.

Y es que las esperanzas depositadas por cientos de miles de personas en Podemos (y el ciudadanismo en general) se han roto por su política reformista que, en la actual situación económica, no es posible mejore sus condiciones de vida ni elimine su miseria, pobreza y desesperación, generando una frustración que les empuja a los brazos del fascismo.

Hay otros factores que explican el avance del fascismo, como el terreno abonado por la dramática situación social que viven millones de nuestros conciudadanos; el abandono durante lustros de las clases y sectores populares por las fuerzas de izquierda (la responsabilidad aquí de la izquierda institucional es muy grande); la deriva antidemocrática del régimen con su restricción de derechos y libertades que siempre han sido la antesala de la extrema derecha; la impunidad con que operan las organizaciones fascistas; el papel archirreaccionario del estado en la cuestión catalana, con los partidos del régimen (incluido el PSOE) a la cabeza, pasando por la judicatura y llegando hasta el Rey, que ha jaleado la represión y al rancio nacionalismo españolista (espoleado también por elementos y sectores de fuerzas de izquierda), en un marco político y jurídico constitucional, el del 78, que lleva en sus entrañas el germen de la bestia fascista; o el papel, igual de reaccionario, de los grandes medios de comunicación. No nos olvidamos de la utilización irresponsable, en campaña, que de Vox ha hecho el PSOE para dividir a la derecha.

Así las cosas, ¿alguien puede sorprenderse del auge de Vox y su presencia en el arco parlamentario andaluz? Lo que ha ocurrido en Andalucía no es algo circunstancial ni local, tendrá su traslado al panorama político-institucional español. Por otro lado, Vox no es sino el reflejo de la fragmentación de una vetusta y carca derecha incapaz de frenar el descrédito y deterioro de un régimen que hace aguas; nace de la situación de asfixia del mismo, y evidencia, como el conjunto de los resultados electorales, la agudización de la lucha de clases que se traslada al plano político y que se caracteriza por una polarización política.

Porque al tiempo que ocurre esto se está activando y tomando rápidamente fuerza un movimiento rupturista, republicano, expresado en el desarrollo  de las consultas republicanas en ciudades, barrios y universidades, movimiento que debemos ayudar a que tome un cuerpo organizativo para garantizar su continuidad y la lucha por la República.

Frente al avance del fascismo lo que toca es la unidad de la izquierda (política y social), la unidad de las fuerzas antifascistas, democráticas y progresistas. Pero no vale cualquier unidad, no puede ser la unidad que hemos visto en el ciudadanismo, no solo estéril sino contraproducente. Necesitamos una unidad que ponga en jaque a la monarquía (que alimenta al fascismo), una unidad sobre unas bases de ruptura con la Constitución del 78 y de lucha sin cuartel por una alternativa política estatal, por la III república, etc. En definitiva, una unidad basada en el programa de 8 puntos recogido en el manifiesto republicano del 19 de junio de 2016, que debiera ser asumido de verdad, sin ambigüedades ni medias tintas, para trasladarlo a la práctica política cotidiana, a las instituciones, a la calle, a los barrios y centros de trabajo y estudio. Necesitamos una unidad de la izquierda que construya y galvanice la unidad popular como espacio de lucha política organizada de los sectores más conscientes de las clases trabajadoras y populares.

Solo podremos hacer frente al fascismo desde la lucha y organización popular, que tenga por eje la consecución de un nuevo marco político que elimine sus bases económicas, sociales y políticas: la III República.

Saludamos con alegría las masivas manifestaciones antifascistas que hoy se están celebrando en Sevilla, Granada y Málaga, y hacemos un llamamiento a participar masivamente en la manifestación del 6 de diciembre en Madrid para que sea un grito y aldabonazo contra el fascismo.

¡Frente al fascismo, unidad antifascista y de la izquierda!

¡Frente al fascismo, unidad popular!

¡Frente al fascismo, vástago de la monarquía, III República!

Madrid, 3 de diciembre de 2018

Comisión Permanente de la Federación Republicanos

SOBRE LAS ELECCIONES ANDALUZAS, comunicado de Fed. de Republicanos