SOCIALISMO MOSTOLEÑO: “GANAR MÓSTOLES DEL LADO DEL PSOE Y NO DEL PUEBLO”

 

somosDespués de su penosa actuación durante la campaña de defensa del Parque Natural de El Soto, limitada a proponer por vía institucional el traslado al polígono de Móstoles Tecnológico mientras partidos políticos, asociaciones vecinales y colectivos ecologistas trabajábamos en la calle para lograr que el 26 de julio el gobierno cambiase la ubicación del ya tristemente famoso festival Amanecer Bailando, Ganar Móstoles (GM) anunció el pasado 9 de agosto su apoyo al nuevo escenario decidido unilateralmente por el gobierno y hecho público el día anterior: el Parque Prado Ovejero, dando por válida así la decisión de trasladar un problema ecológico a los vecinos y vecinas del Distrito Norte-Universidad en general y del barrio de Los Rosales en particular.

La razón fundamental del apoyo de GM a esta decisión gubernamental es, según su portavoz, el teniente de alcalde Gabriel Ortega que “los técnicos municipales de Medio Ambiente no encuentran riesgos medioambientales para la celebración del festival en el parque Prado Ovejero”

Tras el anuncio y ante la avalancha de reproches vecinales, políticos (incluidos los de sus propios compañeros de Ganar Alcorcón) y sociales a esta nueva chapuza del gobierno, aún peor que la anterior, el día 11 de agosto (sábado) el Concejal de Medio Ambiente publica desde su cuenta personal de Facebook un surrealista comunicado con el que busca eludir las más que evidentes responsabilidades que GM no está cumpliendo en este caso.

En dicho comunicado Miguel Ángel Ortega viene a decir que hasta el día 10 de agosto (dos días después de anunciado el nuevo espacio y un día después de comunicada públicamente la conformidad de su partido) no tuvo acceso a ninguna información sobre el proyecto para el Parque Prado Ovejero (lo cual no parece haber sido problema para dar su apoyo al mismo) y que el portavoz del PSOE le informó el día 8 de que el festival quedaría limitado a dos escenarios, la asistencia de unas 5000 personas y la ocupación de sólo una parte del parque, siendo finalmente mentira una vez consultados los planos del proyecto.

Pero además el propio Concejal de Medio Ambiente, Limpieza Viaria y Parques y Jardines reconoce en este comunicado que a día 11 de agosto no ha tenido acceso al Plan de Gestión de Residuos del proyecto. Esto quiere decir, ni más ni menos, que Ganar Móstoles ha dado su apoyo a la nueva ubicación diciendo públicamente que no existen riesgos medioambientales para la celebración del festival, sin haber tenido acceso a un documento “imprescindible” para evaluar el impacto medioambiental del mismo, como es el Plan de Gestión de Residuos.

Por si todo esto fuera poco la nota de Miguel Ángel Ortega termina con una frase lapidaria: “si (ubicar el festival en el Parque Prado Ovejero) es la única vía que permite que este gobierno termine su mandato no tendré más remedio que acatarla”

En resumen Miguel Ángel Ortega reconoce abiertamente que el interés fundamental de GM es garantizar el gobierno de Noelia Posse a cualquier precio; independientemente de que el PSOE les mienta descaradamente en los asuntos internos del gobierno, independientemente de tener que aprobar cuestiones de máxima importancia sin realizar las mínimas tareas de evaluación de riesgos en materias bajo su responsabilidad, e independientemente de avalar las chapuzas y las cacicadas de un gobierno que no escucha a su pueblo.

Con esta declaración de intenciones, GM pone las cartas sobre la mesa y deja meridianamente claro que, lejos de representar una presunta unidad popular para llevar las reivindicaciones de las plazas a las instituciones, para empujar al PSOE a la izquierda y para imprimir al gobierno de Móstoles un carácter mucho más popular y democrático, su misión era y sigue siendo instalar en la poltrona política nuevas caras con las mismas prácticas de siempre; unilateralidad, opacidad y hechos consumados.

Algunos nunca quisieron reconocer que: EN DEMOCRACIA EL PUEBLO MANDA Y EL GOBIERNO OBEDECE

Comisión de Comunicación de Socialismo Mostoleño (SOMOS)

13 de agosto de 2018

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A propósito de la carta de desagravio. Manuel Pardo de Donlebún

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Yo también soy un militar retirado. Y si no me sorprende la carta que, ya van más de 600, altos mandos militares retirados han firmado en pretendido desagravio a la figura “militar” del general Franco es porque, desgraciadamente, he tenido que vivir el ambiente irrespirable de los cuartos de banderas y de las cámaras de oficiales durante mucho tiempo.

Sin entrar en más disquisiciones, quiero plantear únicamente dos cuestiones:

  • El General Franco se levantó en armas contra el gobierno legítimo de la República, provocando una guerra de exterminio que no hubiera podido ganar si no hubiese sido por el aporte de las tropas coloniales y sus métodos y por el apoyo decidido de las dos potencias fascistas del momento, Alemania e Italia.
  • Tanto en su ofensiva militar como tras su traicionera victoria, ordenó la ejecución de los más terribles crímenes de guerra y de lesa humanidad, en especial contra la población civil que, entre otras cosas, han puesto a España en el oprobioso segundo lugar entre los países del mundo en número de desaparecidos, tras Camboya.

Me llena de vergüenza que profesionales de las Fuerzas Armadas defiendan esta memoria, pretendiendo que tuvo una brillante carrera y una conducta ejemplar como militar. El principal deber de un militar es ser leal a su pueblo y defender su soberanía hasta la muerte; y su conducta debe estar siempre guiada por el respeto a las leyes de la guerra y al derecho a la vida de los no combatientes, o se convierte en un vulgar criminal amparado por su posición de fuerza incuestionable.

Las 600 firmas no hacen otra cosa que poner en evidencia, ante todo el pueblo español, lo que solo para los que hemos vivido la vida militar resulta patente y que los poderes públicos se han venido esmerando por negar desde la muerte del dictador: la mentalidad fascista pervive con fuerza entre los mandos militares.

El pueblo español tiene un grave problema con sus mandos militares, pese a todos los esfuerzos por blanquear su imagen a base de implicarles en el juego de las criminales intervenciones militares imperialistas desatadas por la potencia hegemónica y que se publicitan como de mantenimiento de la paz.

Los sucesivos gobiernos españoles y la práctica totalidad de las fuerzas parlamentarias han sido corresponsables del mantenimiento de esta situación, implicando a sus Fuerzas Armadas en la supuesta “defensa colectiva” contra enemigos de la Patria inexistentes o definidos desde fuera. La mentalidad supremacista y antipopular implícitas en el fascismo de sus mandos militares es funcional a este objetivo.

Todo ello, en lugar de prepararse para defender nuestra propia soberanía de su inevitable acoso en el caso hipotético de unas políticas realmente soberanas, como vienen demostrando, una y otra vez, los casos de Yugoslavia, Afganistán, Irak o Libia, todas ellas arrasadas por la OTAN o algunos de sus socios.

Hablan de la obsesión de la izquierda por desacreditar la figura “militar” de Franco… será porque ellos dicen ser ni de derechas ni de izquierdas, solo militares patriotas. Yo les digo que son patriotas los que defienden de veras la soberanía, la independencia y la liberación de sus compatriotas de la tiranía difusa de los poderosos, no los que se alzan en armas en nombre de la entelequia “patria” por ellos construida, ni los que colaboran en la destrucción de países que nada han hecho contra nosotros.

10 de agosto de 2018.

DATOS | Las mentiras sobre la inmigración en las que aún crees. Ana Isabel Cordobés

inmigracion

Con la llegada de migrantes a las costas españolas ha crecido el discurso de rechazo hacia personas llegadas de otros países. Junto a ello, un movimiento político, encabezado por los partidos de derechas PP y C’s se han unido y han pedido mayores controles en las fronteras. El imaginario colectivo sobre la inmigración deja algunas ideas preconcebidas que, con el paso de los años, se mantienen pero que tras un vistazo a los datos se comprueba que son premisas falsas.

En cuartopoder.es hemos reunido algunas de estas ideas partiendo de la última encuesta sobre las actitudes hacia la inmigración, publicada por el CIS en el año 2016 y que recoge parte del sentir de los ciudadanos españoles sobre la situación de los migrantes.

El 25% de los votantes del PP encuestados para el CIS consideraba que el principal problema que generan los inmigrantes es el aumento de problemas de delincuencia e inseguridad ciudadanas. Pero un vistazo rápido a los datos desmiente esta premisa que es también compartida por los votantes de Ciudadanos (23,8%), o PNV (33%). Una apreciación que ha crecido en los últimos años, ya que según el barómetro elaborado por el International Social Survey Programme, el 50,3% de los españoles se posiciona de acuerdo o muy de acuerdo con la afirmación “los inmigrantes hacen que aumente el índice de criminalidad”.

Algo que desmienten los datos de criminalidad y delincuencia publicados por el INE. Entre los años 2000 y 2014, la población migrante supuso casi un 10% del total. Y no, los datos de criminalidad no reflejaron durante esos años un aumento en el nivel de delincuencia, sino que disminuyó.

España es el segundo país que percibe cifras de inmigración más alejadas de la realidad

No se sabe si las campañas que alertan sobre la llegada de inmigrantes o el uso de términos como “avalanchas” influye en el imaginario de los españoles, pero España es el segundo país con la percepción más distorsionada en cuanto a cifras de inmigración se refiere. Cuesitonados en el Eurobarómetro, los españoles percibieron un nivel de inmigración en el país del 23,2%. La cifra real de inmigración en España es del 8,5 tras una caída producida en los últimos años.

Supone una diferencia de 14,7 puntos porcentuales entre la cifra real y la percepción. Solo le supera Italia, donde hay una diferencia de 17,9 puntos porcentuales entre la percepción del nivel de inmigración en el país, que se sitúa en este Eurobarómetro en 24,6% de población migrante y la cifra real: un 6,7%.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en el siguiente enlace.

https://www.cuartopoder.es/espana/2018/08/13/ideas-equivocadas-sobre-la-inmigracion-desmontadas-con-datos/

Operación reciclaje-maquillaje de la monarquía. Javier Delgado

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Lo que más me irrita del ya viejo y prolongado escándalo que sacude a nuestra Casa Real es que piensen que somos imbéciles. Que nos traten como niños a los que se debe mantener apartados del fuego, de los enchufes, de los chuches ofrecidos por extraños y, en general, de cualquier peligro que amenace nuestras infantiles testas.
El episodio más reciente de la pestilencia borbónica que se ha apropiado del Estado, entre otras instituciones, y que hemos consentido, por omisión, sobre todo, a lo largo y ancho de otros 40 años de paz, apunta en la dirección de mantenernos, pobres súbditos incapacitados para el mínimo análisis, a salvo de aquellos aspectos de la vida que, por su crudeza, debemos dejar en manos de los adultos. Me refiero a la comparecencia, a petición propia, del aún director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el general Sanz Roldán, ante la Comisión de Secretos Oficiales, para ofrecer todo tipo de explicaciones acerca del contenido de las grabaciones que el comisario Villarejo (que, a este paso, va camino de convertirse en el comisario de policía más popular de España, con permiso de Pepe Carvalho) “arrancó” a la “entrañable amiga” del emérito, la princesa Corinna, donde la rubia platino reveló una cascada de irregularidades que afectarían de lleno al padre del Rey Preparado.
Concluida la comparecencia, llega la sorpresa. PSOE y PP dan por válidas tales explicaciones, que podríamos imaginar de la siguiente guisa: todas las escuchas y los servicios de espionaje han estado siempre sometidos a la ley; no hemos hecho otra cosa que cumplir con nuestro deber –esto es, mantener a raya el hedor a corrupción de los que nos hemos servido del Estado y, como alquimistas profesionales, transformarlo en jabón que lava más blanco y producir pastillas de campechanía, modernidad, amistades entrañables y entrañables fotografías de veranos en Marivent–; jamás hemos investigado a Juan Carlos I porque, para dicha misión, sería necesario contar con el mandato de un juez, que estamos en democracia –dedocracia–, y no ha sucedido tal cosa; y que todo es un montaje de ese policía, una suerte de guion, sin más propósito que el chantaje. Aquí, otros 40 años de paz y, en el cielo, gloria. “Operación reciclaje-maquillaje de la Monarquía” concluida con éxito. ¿Qué más queremos?
Pues sí, señores, queremos más. Cada vez somos más los que queremos saber más. Los que no nos conformamos con que se nos repita, desde púlpitos políticos y mediáticos, que “no estamos preparados para asumir una República”. ¿Sí lo hemos estado, por ende, para asumir cómo instituciones caducas, medievales, anacrónicas, se anclaban al Estado, como rémoras, y lo vampirizaban poco a poco? Se ha registrado la Comisión de Investigación propuesta por la coalición que ha permitido a Sánchez estar donde está, y que exige que se investiguen los “presuntos” delitos fiscales cometidos por el emérito. Acabamos de conocer la noticia de que dicha investigación ya ha dado sus primeros pasos por parte de la Fiscalía Anticorrupción. Al parecer, la inviolabilidad del rey es de aplicación a su mandato, pero no una vez abdicado, por muy aforado que esté ante el Tribunal Supremo. Esta particularidad no impediría atribuirle un delito de blanqueo de capitales si se demostraran las acusaciones vertidas por Corinna. En suma, hay esperanza jurídica.

Pero, señores, no nos conformamos con esto, y queremos más, porque no se trata de una cuestión que se agote en los juzgados. El desafío es mucho mayor. Se ha publicado que un 52% de la población española aprobaría la convocatoria de un referéndum sobre el modelo de Jefatura de Estado que se desea, y un 37 % declara estar a favor de la abolición.

De todas las monarquías que persisten en Europa, la nuestra es la peor valorada. Por lo tanto, existe una mayoría que no se conforma con asumir la pestilencia borbónica, azote de siglos, y que ya ha empezado a movilizarse en las calles. A los que argumenten que todo esto no es más que una cortina de humo; que un Jefe de Estado republicano acabaría por cometer los mismos delitos que ahora se le atribuyen al Borbón I; que los asuntos más importantes, los que de verdad preocupan a la ciudadanía, como el paro, la degradación de la educación y la sanidad públicas, la precariedad laboral, la falta de medios para los dependientes y esa larga cadena de lacras que hemos visto crecer y engordar durante los interminables años del Rajoniato, siguen en el mismo sitio en que los encontró Sánchez, cabría recordarles que los hechos, aunque parezcan aislados y desconectados entre sí, en realidad, están entrelazados. Muchos de los más perjudicados por la crisis no lo hubieran pasado tan mal si parte de las subvenciones a las que se debe un Estado de Bienestar, y a las que tienen derecho, no hubiera ido a parar a los bolsillos de empresarios, banqueros y políticos con nombres y apellidos, o no se hubiera utilizado para sufragar las cuentas opacas de una institución tan desacreditada, por méritos propios, como la Monarquía.

Más que caliente, el tejado de zinc por donde camina el PSOE está ardiendo. ¿Qué harán esta vez? ¿Torpedear el avance de la Comisión de Investigación y actuar, de nuevo, de alcahuetes de un sistema, coronado por la mencionada institución rancia, que clama por una regeneración urgente y masiva? ¿O se volverán hacia sus aliados, que, en definitiva, también representan a una gran parte de la sociedad española que ansía un cambio de rumbo definitivo, una suelta de amarras con el Franquismo y su posterior herencia del 78? Difícil papeleta de la que se puede salir trasquilado, pero habrá que correr el riesgo. ¿O no?

https://www.infolibre.es/noticias/club_infolibre/librepensadores/2018/08/09/operacion_reciclaje_maquillaje_monarquia_85650_1043.html

Un misil ‘perdido’, el nuevo ridículo español. Luis Gonzalo Segura

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Los accidentes existen. Y los imprevistos también. Más en verano. ¿Quién no llega a su paradisíaco, o no tan paradisíaco, destino vacacional y encuentra que ha olvidado a los hijos en la gasolinera? ¿Quién no ha pisado en alguna ocasión con los nervios de las vacaciones el acelerador en lugar del freno y se ha llevado por delante a cuatro o cinco peatones? Pues algo así sucedió el pasado martes 7 de agosto cuando un Eurofighter EF-2000 español ‘perdió’ un misil mientras patrullaba las Repúblicas Bálticas en mitad de los calores estivales que compartimos con los rusos. ‘Pérdida’ que obligó a la mitad de la OTAN a buscar el misil durante las horas posteriores, y ayer seguían afanadas en ello.

Presuntamente, porque hasta en accidentes como lo de ‘perder’ un misil no hay que creer todo lo que se lee, la versión oficial relata a un piloto al que el dedo le jugó una mala pasada en mitad de un ejercicio a lo ‘Top Gun’. Como al que perdió a los hijos o arrolló a los peatones, se el escapó el pulgar y, zasca, misil por los aires. Y eso que lanzar un misil requiere de mucho más que pulsar un botón, dado que necesita de todo un protocolo. Pero el dedo del experimentado piloto no es que estuviera desquiciado, es que anduvo esquizofrénico perdido.

Por suerte, el misil no tenía un objetivo asignado, pues de lo contrario uno de los tres aviones que acompañaban al Eurofighter español (otro Eurofighter español y dos Mirage franceses) habría sido probablemente derribado. Asunto este que habría dejado esta chapuza veraniega a lo Alfredo Landa en palabras todavía más gruesas.

Para ser cierta la versión oficial, esto es, que nos encontramos ante un piloto con una enajenación nerviosa transitoria, a pesar de la experiencia con la que cuenta, resulta un tanto contradictorio que el misil se esté buscando, dado que estos misiles (AMRAAM, un proyectil aire-aire que se guía por radar) cuentan con un sistema que garantiza su destrucción en el aire. Y no se registró explosión alguna. Tampoco resulta muy normal la suspensión momentánea de los aparatos españoles hasta concluir la investigación: 135 militares y seis Eurofighter tendrán vacaciones pagadas a cuentas del dedo nervioso y el misil loco.

El problema en este caso, que habría rubricado el mismísimo Gila con un ‘yo te lanzo los misiles y tú te los repartes’, es que las otras dos posibilidades, que encajan más con las anteriores circunstancias, resultan mucho menos edificantes y enormemente más nocivas para los que mandan y para los que venden. Por un lado, el misil podría haber ‘caído’ sin más y, por otro lado, se podría haber producido un fallo de software. Estas posibilidades nos situarían en un fallo del aparato y ya se sabe que los aparatos, especialmente los que se venden y reportan muchos beneficios, nunca fallan. Sobre todo, si todavía tenemos que vender muchos a Arabia Saudí para que continúe con sus matanzas.

Antes de seguir conviene aclarar que descartamos que este embrollo se trate de una advertencia en una situación de tensión con aviones rusos, porque obviamente nos lo contarían.

¿Responsabilidades?

Sea como fuere, en este lamentable incidente que ha situado a las Fuerzas Armadas españolas en posición principal de un grotesco espectáculo veraniego internacional se hace necesario asumir responsabilidades. Porque haberlas, las hay. Un misil surcando los cielos bálticos, aunque sea cayendo a plomo, no puede quedar en nada.

En primer lugar, claro está, el piloto, al que con tanta emoción señalan, como suele ser costumbre, desde la cúpula militar. Ya saben, las culpas al muerto o al piloto. Si finalmente se confirma que se trata de un caso de ‘gatillo fácil’, loco diría yo, estamos ante un incompetente. Un militar que no debe volver a pilotar un avión militar jamás, ni para transportar naranjas, pues ha demostrado no estar capacitado. Si un disparo accidental en una línea de fuego tiene consecuencias disciplinarias, un misil ‘perdido’ debe conllevar un expediente disciplinario acorde con la magnitud del suceso, del escándalo y del ridículo.

Porque la triste realidad es que hemos sido noticia a nivel internacional nuevamente por un episodio que vuelve a ensuciar a la imagen de las Fuerzas Armadas, como cuando aparecimos en la televisión británica en un programa sobre fracasos tecnológicos con el submarino S-80 o cuando el mundo entero supo que nuestro buque escuela, ‘Elcano’, surcaba los mares y los océanos con 150 kilos de cocaína.

Y si la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha cesado al Subdirector de Reclutamiento por las polémicas pruebas de acceso de los tatuajes, es evidente que el general Javier Salto, Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), debe ser cesado de forma inmediata. Máxime teniendo en cuenta que este general no es muy dado a dimitir, como es costumbre en nuestra mayoritariamente mediocre y ultraconservadora cúpula militar, pues el JEMA cuenta en su currículo con la muerte de siete tripulantes de helicóptero en dos siniestros aéreos denunciados por los familiares de las víctimas y la muerte de dos pilotos en dos accidentes de cazas (Eurofighter y F-18 en octubre de 2017). Necesitará, por tanto, un empujón. Y ese empujón corresponde a la ministra, que para eso cobra y luce.

Cesar por unos tatuajes a un general y dejar sin responsabilidad la humillante ‘pérdida’ de un misil emplazaría al PSOE en lo de siempre: en lo estético y no en lo estructural. Y todos presuponemos que este PSOE no es como los que han gobernado hasta ahora, que reiteradamente pintaron la fachada, pero mantuvieron las estructuras prácticamente intactas.

De este Gobierno se espera una reforma integral y nada mejor para ello que comenzar por acostumbrar a nuestros altos mandos el significado de la palabra responsabilidad. El daño causado a nuestras Fuerzas Armadas no merece menos.

 

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de ‘El libro negro del Ejército español’.

https://blogs.publico.es/un-paso-al-frente/2018/08/10/un-misil-perdido-el-nuevo-ridiculo-espanol/

JUAN ALBERTO BELLOCH, Y EL SOCIALISMO, POR JULIÁN MOLINA ILLÁN


En Espejo Público, un programa de televisión matutino, bastante reaccionario, por cierto, ha participado como contertulio Juan Alberto Belloch. Estaban hablando del tema de la huelga de los taxistas en su lucha por defender su modo de vida, y he aquí que Juan Alberto se ha desmarcado con unas declaraciones ultraderechistas según las cuáles los trabajadores tienen demasiados derechos, y hay que recortarlos. Así, según Belloch, el derecho de huelga es algo excesivo que perjudica a la ciudadanía, hombres y mujeres de España, auténticas víctimas del conflicto.

Abogaba Juan Alberto por que un gobierno fuerte acometiera el reto de dejar el derecho de huelga en la inexistencia práctica, más aún de lo que ya está debido a los servicios mínimos abusivos que la actual ley permite que se apliquen, la connivencia con el empresario que presiona de forma directa o indirecta a los huelguistas, y la persecución implacable y la criminalización de los piquetes informativos. El resultado ha sido satisfactorio: las huelgas, a día de hoy, no son seguidas por mucho más del 20% de los trabajadores. Para un ser como Juan Alberto Belloch el 20% es mucho. Los seguimientos deben ser nulos, para ser aceptables.

Espantado por lo que oía, he buscado rápidamente en internet alguna referencia que justificara esas declaraciones, no sé, un tumor cerebral o algo parecido… Y efectivamente, lo he encontrado. Juan Alberto se dio de baja en el Psoe en 2015 cuando se le acabó su chupe de alcalde de Zaragoza. O lo que es lo mismo, éstas no son las palabras de un socialista. Pero, ¿ha sido Juan Alberto Belloch socialista alguna vez? Sin duda alguna, no. Lo sé porque es imposible ser otra cosa que socialista cuando se es socialista. Se lleva en la sangre. Otra cosa muy diferente es ser del Psoe, y, tal vez, no ser socialista. Esto ocurre muy a menudo, es muy grave, y debe preocuparnos absolutamente. En el Psoe aceptamos a todo el mundo, y esto tiene que cambiar.

Sabemos que en España hay muchos sinvergüenzas, embusteros, aprovechados, caraduras… corruptos, al fin y al cabo, que en este partido no deben tener cabida. Más allá de echarlos cuando se les descubra (lo cual, por cierto, no se hace, sino que se les echa cuando de alguna manera los echa la justicia…), tal vez deberíamos plantearnos establecer una serie de filtros para evitar que las muchas clases de impresentables que pueden rondarnos en un momento dado, aniden en este partido. Lo que propongo es hacer el partido poco cómodo a los sinvergüenzas estableciendo unos mecanismos de selección relativamente severos.

El primero, es el ideológico. Debemos definir en nuestros estatutos con claridad meridiana qué es el socialismo moderno, quiénes somos, y qué queremos para este país. Cualquiera que pretenda pertenecer a este partido debe acatar estos principios, hacerlos suyos, y actuar en consecuencia.

El segundo filtro tiene que ver con el acceso. Hubo un tiempo en que en el PSRM se necesitaban dos padrinos para poder acceder a la militancia. Dos personas que garantizan que el o la solicitante tenía una trayectoria vital y social compatible con el proyecto que este partido tiene para España. De esta manera, si una persona manifiesta un comportamiento, o hace unas declaraciones que no están en la línea del socialismo, serán los avalistas los primeros que tendrán que dar explicaciones de lo que esté pasando, compartiendo la misma sanción que la militancia afectada.

El tercer filtro es la Comisión de Garantías. A día de hoy es una institución que existe, pero que no se usa. Nos da miedo. Nos impone el respeto de la catástrofe y el escándalo. Pues bien, debemos acostumbrarnos a que la Comisión de Garantías actúe conforme a nuestros estatutos estableciendo sanciones de pérdida de militancia temporal en función de la falta cometida. Debemos atrevernos a aumentar la dosis de disciplina interna, y aplicarla sin discriminación de ninguna clase, empezando por nuestro Secretario General.

El cuarto filtro debe ser la limitación temporal en la ostentación de cargos remunerados, lo que se conoce como liberación política. Con 20 años de cobrar un sueldo de la política, es suficiente. La gente tiene que entender que en el Psoe se puede estar una temporada, incluso una temporada larga, ejerciendo la política de manera remunerada, pero que al final tienes que dejarlo, por lo que es imperativo tener un trabajo al que volver ¡Fuera del Psoe los profesionales de la política!

El quinto filtro debe consistir en que nuestros políticos deben ser propuestos por el partido por mérito y capacidad para integrar una lista electoral, pero debe ser la militancia la que decida, con sus votos, el orden en el que aparecerán las distintas personas en la lista. Así se evitarían los cambalaches.

La sexta medida es la prohibición de la acumulación de cargos, que haga muy difícil el uso del poder para perpetuarse en el mismo, de lo que se deriva la necesidad de establecer dos equipos de trabajo: uno orgánico, encabezado por el o la Secretaria General, y otro político, constituido por nuestros compañeros y compañeras electos para distintos cargos públicos. Cualquier cargo remunerado iría sumando hasta los 20 años antes nombrados. La séptima medida es el sueldo. Entre un mínimo y un máximo razonables, a la política no se puede ni se debe ir a ganar dinero. Ningún político debe vivir, como político, mejor de lo que vivía en su puesto de trabajo original, o el riesgo de “eternización”, “chaqueterismo” y “deslealtad” estará servido.

Lo justo es cobrar lo mismo que en el puesto de trabajo original, insisto, entre un mínimo y un máximo. El resto, al partido o a beneficencia. El octavo y más controvertido filtro, sería el de pasar una encuesta vital a toda persona vaya a ostentar un cargo político u orgánico de relevancia. Esta encuesta incluiría aspectos psicotécnicos y de personalidad. Sé que es complicado y no es una panacea, pero los bomberos los pasan, los policías también, y no por ello se mueren.

Se trata de hacer todo lo posible para los que quieren ingresar en el Psoe para medrar, no entren, y si entran, que duren poco tiempo. Tal vez así nos ahorraríamos tener que escuchar las bochornosas declaraciones de un exaltísimo cargo del Psoe diciendo que los trabajadores tienen muchos derechos, y hay que recortarlos. El daño que eso nos hace no se puede medir ¿No hubiera sido mejor haberlo rechazado desde un principio?

Diario16

LA PROFANACIÓN DE LA DEMOCRACIA, POR JOSÉ ANTONIO MARTIN PALLIN*

 

Fascistas con banderas anticonstitucionales manifestándose en el Valle de los Caídos contra la exhumación del dictador

Entre la algarabía de las variopintas reacciones suscitadas por la coherente decisión de eliminar símbolos de una dictadura que perduran en el seno de una sociedad democrática, se han incrustado versiones de nuestro reciente pasado que nada tienen que ver con la realidad investigada por los historiadores  y por la propia documentación generada por los golpistas. Franco no dudó en manifestar a un periodista norteamericano que si había que eliminar a media España se haría. Los Bandos de Guerra reflejan de forma indeleble la orden de pasar por las armas sin necesidad de formación de juicio a los integrantes de los partidos políticos que configuraron el llamado Frente Popular. Para los defensores de la teoría evolucionista de la Dictadura, solamente recordarles que Franco se despidió de este mundo, meses antes de su muerte,  con cinco ejecuciones acordadas en procesos de guerra sumarios, idénticos a los que se produjeron durante la Guerra civil y en la larga dictadura.

Entre los diversos argumentos esgrimidos para justificar la intangibilidad del Mausoleo del Valle de los Caídos, quizá uno de los más llamativos sea el esgrimido por la familia Franco, seguramente aconsejada por alguna lumbrera jurídica, defendiendo públicamente que trasladar sus restos, sin su consentimiento, sería una profanación de cadáveres, castigada en el Código Penal. Es evidente que la Democracia, a la que tanto odiaba el Dictador, se caracteriza por dar cabida a todo género de opiniones por muy disparatadas que sean.  Si conservan un mínimo apego por su antecesor, deben estar dispuestos a recibir sus restos donde ellos consideren más oportuno. Parece que últimamente les han aconsejado abrazarse a la Santa Madre Iglesia y refugiarse en la sacralidad del recinto.

La palabra profanación tiene un origen incuestionablemente religioso. Se traslada al Código Penal al considerar que puede haber un ánimo deliberado de faltar al respeto debido a los difuntos. Como toda palabra tiene raíces etimológicas y significados sinónimos. Los diccionarios la equiparan a deshonrar, manchar  o mancillar a personas o ideas. Los que sostengan, desde el punto de vista personal o colectivo, que la exhumación es ilegal, están profanando la democracia.  

Dejando aparte el disparate jurídico que supone sostener la existencia de un delito, los que se alzan contra la apertura de la fosa exhiben, no sin una razonable preocupación, una carga política con unas profundas raíces en la ideología dictatorial del pasado.

Resultaría grotesco, si no fuera deprimente, que un Estado democrático soberano no pueda disponer sobre el destino, gestión y uso de bienes que pertenecen al Patrimonio Nacional como, el Valle de los Caídos. Los argumentos sedicentemente legales, derivados de un acuerdo jurídico preconstitucional, con la Santa Sede que mantiene, en parte,  fragmentos del Concordato (1953), muy parecido al  firmado con países, como la Alemania de Hitler o la Italia de Mussolini.  La supremacía de los derechos eclesiásticos sobre la Basílica y el Cementerio me parece absolutamente incoherente si comprobamos que  los Acuerdos Jurídicos,  reconocen al Estado la facultad de expropiación de bienes eclesiásticos con la simple audiencia de  la autoridad eclesiástica. La paradoja alcanza tintes surrealistas si, como se ha dicho, la decisión última la tiene  el prior de un monasterio francés, al que nadie ha cedido, que sepamos, una parte de la soberanía nacional.

Esta interpretación, al parecer dominante, nos llevaría a sostener con igual falta de rigor, que el Gobierno no tendría facultad para disponer la ordenación o cambio, de los restos que yacen en el Panteón de la Basílica del Monasterio del Escorial, cuya administración eclesiástica corresponde a la orden de los Agustinos. Creo que los últimos traslados de restos al Panteón Real, fueron los de Alfonso XIII y  Juan de Borbón y no encuentro por ningún lado el consentimiento de la Orden de los Agustinos. Dejemos que el derecho canónico regule los intrincados laberintos de las relaciones de la Iglesia con sus fieles y demos al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

El ordenamiento jurídico democrático, encomienda la gestión y administración de los bienes del Patrimonio Nacional al ministro de la Presidencia del Gobierno, que  es, en definitiva, el que tiene la última palabra para tomar una decisión. El Presidente del Gobierno en su reciente comparecencia ante los medios, ha reiterado su promesa de sacar los restos del Dictador de la Basílica del Valle de los Caídos, añadiendo, como es obvio, que con todas las garantías. Me gustaría que el propio Gobierno o sus servicios jurídicos,  hiciesen públicos cuáles son los obstáculos legales para tomar una decisión.  No me parece mal buscar un diálogo y un consenso, pero, en última instancia, la decisión corresponde al Gobierno soberano respaldado, en este caso, por la totalidad del Parlamento. El ala derecha lo único que ha dicho es que existen otras prioridades, pero no que se oponga al  traslado de los restos

Al margen de los entresijos jurídicos lo más preocupante es la comprobación de la fuerza que tienen los movimientos de rancio sabor fascista, – purificadores de una dictadura sanguinaria y cruel-, que impregna demasiados sectores importantes de la vida pública. El Partido Popular en su reciente Congreso se ha alineado,  en política migratoria, con las tendencias que emergen en partidos xenófobos que están proliferando en la Europa democrática. Por si faltaba algo, un grupo de 181 militares, de toda la graduación  y de todas las armas del Ejército, han alzado su voz para pedir respeto por el soldado Francisco Franco ensalzando, por lo menos de manera indirecta, un golpe militar que, desde sus comienzos, como he dicho al principio, tenía entre sus objetivos el de eliminar a más de media España.

Mientras los restos del Dictador no salga de ese recinto, construido exclusivamente para la exaltación de un golpe militar contra la democracia,  es posible que podamos subsistir  haciendo políticas de diverso signo, según la ideología del partido  o partidos gobernantes. Pero la losa que cubre su tumba, pesará de forma insoportable, sobre la dignidad y los valores de nuestro sistema democrático.

La democracia no puede convivir  con signos que son radicalmente incompatibles con sus valores. ¿Podemos imaginarnos un debate semejante en Alemania o Italia?  Creo que no podemos permitirnos, por la propia dignidad y los valores consagrados en nuestra Constitución, que la democracia siga siendo profanada por la existencia insoportable y contradictoria del símbolo máximo de una dictadura represora que odiaba cualquier vestigio de vida democrática. Que no tema el Presidente del Gobierno, le ampara la potencia legitimadora del texto constitucional y las leyes. No creo que ningún juez o jueza, pueda paralizar el  traslado de los restos, invocando reglamentos o leyes de inferior rango, y no quiero ni imaginarme que consideren que la decisión tiene carácter delictivo o nulo, profanando, con estas decisiones,  los principios rectores del sistema democrático.

Aunque hayamos dejado transcurrir más de cuarenta años, desde la muerte y sepultura del Dictador, ha llegado el momento de erradicar cualquier vestigio de la Dictadura, recuperando la normalidad democrática entre nosotros mismos y ante los socios de la Unión Europea que nació, como se dice en sus textos, inspirándose en la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa, a partir de la cual se han desarrollado los valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona humana, la democracia, la igualdad, la libertad y el Estado de Derecho.

*Magistrado Emérito del Tribunal Supremo. Comisionado español de la Comisión Internacional de Juristas (Ginebra). Abogado de Lifeabogados.

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