De La Sepulvedana a Guatepeor

avanzamaquinataquillaCiertamente, la Sepulvedana tenía mala prensa. Como una vieja suegra, sus conductores tenían fama de ariscos, en tanto que sargentos chusqueros de la antigua mili tenían más interiorizado que la compañía aquello de la “cultura de la atención al cliente”. Sus autobuses acumulaban kilómetros sin cuento, ni wifi, ni comodidades. Añadan a eso esporádicos problemas de acumulación de viajeros en hora punta que, mes sí, mes no, se saldaban con quejas de viajeros que no habían podido subir al autobús a la hora, obligados a esperar al siguiente turno (dándose bien). Nunca se desdoblaban servicios.

Lo cierto es que la Sepulvedana prestaba un servicio entre malo y regulero pero básicamente funcional, amparado en lustros de explotación de una de las líneas más rentables del tráfico de viajeros de las carreteras españolas. La joya de la corona.

Coronando un largo y tortuoso proceso de adjudicación, en agosto Avanza Bus se quedaba con “la joya de la corona”.  Vehículos flamantes dotados con la más moderna tecnología, promesas de incremento de la frecuencia de pasos (y no solo promesas, también una notable ampliación de los kilómetros/año a comercializar). Y sobre todo un precio espectacular, 4€ el trayecto a Madrid, casi la mitad de lo que venía costando con la Sepulvedana. Todo era buenos augurios.

Pero desde el minuto uno,  desde el primer día, Avanza solo ha cumplido una de las muchas expectativas depositadas en el nuevo concesionario: el precio. Todo lo demás, pésimo. Desde máquinas expendedoras que nunca han funcionado, largas colas para tramitar bonos y billetes, desinformación (que se añade a la ya de por sí caótica estación de Segovia), la wifi y demás servicios vendidos como el “no va más” no funcionan. Y lo peor, innumerables quejas de viajeros que no han podido entrar en los servicios más demandados, los de primera hora desde Segovia y de última hora desde Madrid. Todo lo cual está convirtiendo en una epopeya lo que antes se disfrutaba (aunque esa no es la palabra) a peor precio, cierto es, pero con cierta normalidad.

“Se han juntado dos factores. Por un lado, el precio más competitivo ha estimulado la demanda. Ahora más gente está dispuesta a viajar en autobús. Pero este tipo de líneas tienen un gran problema, concentran la demanda en las horas punta. A primera hora puedes mandar llenos los autobuses, pero si vuelven vacíos se pierde mucho dinero.  Para ahorrar y tirar tarifas, Avanza optó por poner solo 6 de sus 24 nuevos vehículos de 60 plazas, el resto son de 50 o 45”, explican fuentes del sector. En otras palabras, las bazas de Avanza para ganar el contrato eran el precio y ampliar hasta casi 4 millones los kilómetros anuales, lo que han hecho es reducir capacidad de carga de los buses (con el doble ahorro de combustible y precio del vehículo). Y lo que sucede. Grandes problemas para dar cabida al millar largo de segovianos que de buena mañana se plantan en el Paseo Nuevo con la idea de trabajar o estudiar en Madrid. Añádase que no funcionan las máquinas, añádase la desinformación, añádase el fiasco de las “nuevas tecnologías”, y sobre todo, el sentimiento de expectativas defraudadas, y el resultado es el caos. Eso en un servicio que precisa extremar las garantías de que el usuario llegará a la hora que necesita.

Problema sin visos de solución. Desde acueducto2.com hemos intentando en varias ocasiones contactar con Avanza a fin de obtener una versión oficial. “Mándenos un email exponiendo su petición de información y le contestaremos”, explica una amable señorita de comunicación. Ni por esas.  “Somos una compañía de perfil mediático bajo”, confiesa un trabajador de la casa.

Por poner un paño caliente a la situación, hay que señalar que tanto con los trabajadores como con los usuarios Avanza, cuando menos, mantiene cauces de comunicación abiertos. “El problema es que no tiene solución. Optaron por reventar precios para quitarle la joya de la corona a la Sepulvedana, optaron por autobuses pequeños, y ahora se encuentran como se encuentran. A ellos les da igual. Llenan los autobuses a qué están obligados, y hasta ahí”, explican fuentes del sector. A optimizar costes, la misma política que seguía la Sepulvedana y la misma que sigue la propia Avanza Bus en el igualmente problemático servicio del transporte urbano de Segovia (ciudad en la que Avanza destaca como máxima favorita para renovar la concesión).

Y lo que parecía imposible, en un mes se ha hecho realidad. “Que vuelva la Sepulvedana”, se quejaba un usuario en las redes sociales. De la Sepulvedana a Guatepeor.

http://www.acueducto2.com/de-la-sepulvedana-a-guatepeor/72013

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