Resolución de la Federación Republicanos sobre las elecciones del 20 de diciembre

img_6923Nuestro país sigue sumido en una grave crisis económica y social, por más que Rajoy se empeñe en difundir un mensaje optimista sobre la recuperación económica y la disminución del paro. Los datos objetivos, más allá de la manipulación de las grandes cifras macroeconómicas, indican que la tasa de desempleo, de paro juvenil, de precariedad, de pobreza y desigualdad son las más altas de la Unión Europea. Además, Bruselas ha advertido que el nuevo gobierno que salga de las elecciones deberá aplicar unos recortes adicionales de nueve mil millones de euros, que volverán a recaer sobre los servicios sociales básicos y empobrecerán aún más a las clases populares.

Durante los años centrales de la crisis las movilizaciones sociales fueron constantes. Entonces la monarquía estaba seriamente deteriorada y parecía que el sistema salido de la Transición tocaba a su fin y que era posible una ruptura política que acabase con el entramado institucional de la oligarquía. En un momento en que amplios sectores de las clases populares protestaban en las calles y en las manifestaciones proliferaban las banderas, lo que se necesitaba era dar una orientación política a la ciudadanía, trazar un objetivo político, organizar y dirigir esa indignación para combatir a la monarquía y luchar por la República. Lo urgente y prioritario era un proyecto político claro sobre el que construir la unidad popular. Sin embargo, ocurrió lo contrario. La difusión de una corriente “ciudadanista” encarnada por Podemos frustró la posibilidad de organizar una alternativa política. Difundiendo unas consignas que rechazan la organización, moviéndose en la ambigüedad ideológica y combatiendo la necesidad de la ruptura política, Podemos contribuye a reforzar el sistema oligárquico que se diseñó en los años de la mal llamada transición democrática. La responsabilidad de los dirigentes de Podemos es enorme, porque ha generado una inmensa ilusión en gente que es honesta y que pronto verá frustradas todas las esperanzas que ha puesto en esa formación política. Esa frustración reforzará el rechazo de la política, pudiendo contribuir a la expansión de los movimientos fascistas. La conjunción de crisis económica, frustración y ausencia de alternativas políticas constituye una mezcla explosiva.

Ante las próximas elecciones del 20 de diciembre, las principales fuerzas políticas plantean reformas superficiales del sistema, incluso se atreven a abordar la modificación de la Constitución, pero los gravísimos problemas que tiene nuestro país no se pueden arreglar con parches ni reformas superficiales. El problema educativo, el fraude fiscal, la organización territorial del Estado, las relaciones con la Iglesia, la pérdida de soberanía en materia económica y de política exterior, son cuestiones estructurales que no pueden encontrar solución en el marco jurídico de la monarquía y la Constitución de 1978. Como venimos manteniendo desde hace mucho tiempo, el sistema político actual es la expresión de los intereses de la oligarquía, la monarquía es la clave de bóveda de un régimen que no puede regenerarse porque se construyó para perpetuar la dominación de las clases que habían tenido el poder durante el franquismo.

Nuestro país tiene futuro, tenemos recursos humanos y económicos suficientes para conseguir una sociedad basada en la justicia social, el bienestar económico y la soberanía nacional, pero para ello es absolutamente imprescindible la ruptura política, la ruptura republicana, y echar del poder a la oligarquía que se opone a todo programa de progreso. Esta es la clave de la situación política española. Lo que proponen el Partido Popular, el PSOE, Ciudadanos y Podemos es una segunda transición, un maquillaje del sistema para que todo continúe como hasta ahora. Que todo cambie para que todo siga igual. Esa es su receta.

La FEDERACIÓN REPUBLICANOS denuncia las maniobras políticas que solo tienen como objetivo apuntalar un régimen monárquico que únicamente ofrece corrupción y paro, que niega el futuro a millones de jóvenes y hunde en la desesperación a las clases populares.

La FEDERACIÓN REPUBLICANOS, ante la cita electoral del 20 de diciembre, hace, en primer lugar, un llamamiento a la participación, porque la abstención beneficia a la derecha y necesitamos cerrar el paso a las políticas reaccionarias encarnadas por el Partido Popular.

Ningún partido lleva en su programa, como cuestión central y estratégica, la ruptura política, pero animamos a votar a las formaciones y partidos políticos más afines a nuestro programa, con quienes hemos colaborado y lo seguiremos haciendo en un futuro.

La FEDERACIÓN REPUBLICANOS, antes y después de las elecciones, como viene haciendo desde su fundación,  va a continuar luchando para alcanzar la unidad de la izquierda y la coordinación con todas aquellas personas, fuerzas y sectores rupturistas; para lograr la unidad popular como instrumento indispensable para conseguir la ruptura política y la proclamación de la III República en España.

Madrid, 14 de noviembre de 2015.

 

Comité Federal de la Federación Republicanos

Anuncios