18 DE JULIO

El pasado 18 de julio se cumplían setenta y seis años del golpe de Estado que acabó con el Gobierno legítimo de la II República. Ese golpe de estado, asestado contra el modelo de convivencia que se habían dado pacíficamente los españoles. España empezaba a levantarse de la postración secular a la que había sido sometida por las élites dominantes, se habían producido cambios en aspectos sociales, que hacían que las clases que hasta hacía poco habían ostentado el poder, miraran con recelo al joven régimen. Como es sabido por todo el mundo, esas clases amparándose en la sagrada unidad de la patria, en el intento de derribar los valores indisolubles de su forma de vida, alentaron desde todos los medios a su alcance al brazo ejecutor del golpe, para que acabase con las nacientes conquistas.

Pues también en un mes de julio, un Gobierno que dice defender a España, que se proclama el valedor de las esencias de nuestro carácter, el mismo que guarda los valores de sus predecesores, amparándose en las mismas clases dominantes (banqueros, iglesia, grandes empresarios) decide dar el penúltimo golpe de gracia a los pequeños logros que se habían conseguido a golpe de sacrificio. Habría que recordar que está trágica senda del recorte no es únicamente culpa del PP, sino que el PSOE con Zapatero a la cabeza fue el precursor de la veda.

En un Consejo de Ministros presidido por el mismísimo Jefe del Estado (¿no es el árbitro y moderador?) aprueba las medidas más sangrantes para una parte mayoritaria de la ciudadanía, que a duras penas va a poder campear la recesión. Con los recortes que vamos a tener que soportar la mayoría de los ciudadanos, entre los que citaré la última oleada de los mismos, subida del IVA, supresión de la paga extra de los empleados públicos, perdida de derechos de los desempleados, supresión de las ayudas a las personas dependientes y a los familiares que los atienden y para rematar, subida del 4% al 21% del IVA del material escolar, etc. Una crisis que está decidida a quedarse con nosotros, según los informes de los mismos que han preparado la medicina amarga que estamos tomando (FMI y Banco Central Europeo) y de la cual no saldremos por mucho discurso lleno de llamadas al sacrificio, a la austeridad y al coraje de los españoles. Términos todos ellos con los cuales no comerán la mayoría de los españoles.

Es la hora de defender lo que por justicia nos pertenece, lo que deberemos dejar en herencia a nuestros hijos, debemos permanecer firmes, unidos. No es la hora de los titubeos o las dudas, es la hora de decir “No pasarán”. Es la hora de señalar a los verdaderos culpables, que tienen rostro y nombre. Todos juntos con decisión y unidad podemos vencer. Pero también debemos estar prevenidos que no será un camino sencillo, un paseo triunfal, pues los privilegiados de hoy y de siempre no están dispuestos a ceder sus prebendas y oropeles. Es por ello, por lo que debemos trabajar todos juntos, hombro con hombro para conseguir el objetivo que no es otro que restablecer la dignidad de un pueblo que la ha perdido a manos de los dictados que nos vienen impuestos desde el exterior y son aplicados con docilidad por la casta política del interior, en cuya cúspide se encuentra la monarquía borbónica.

José Javier Davía.

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