29F: la Universidad toma la calle

Pere Ibarra

Las movilizaciones del pasado 29 de febrero en defensa de la universidad pública fueron todo un éxito. El altísimo seguimiento ha sido la tónica general en todo el Estado.

Destaca el ejemplo de Barcelona. Allí la huelga organizada por la Plataforma Unitària en Defensa de la Universitat Pública (PUDUP) fue secundada prácticamente por la totalidad de la comunidad universitaria, consiguiendo sacar a la calle a más de 60.000 personas según los convocantes, una cifra con escasos precedentes, muy por encima de la movilización del 17 de noviembre. Sin duda, la capital catalana marca el ejemplo a seguir: sólo constituyendo espacios unitarios de trabajadores y estudiantes como la PUDUP (en la que confluyen alumnado, profesorado y personal administrativo y de servicios de las cuatro universidades públicas de Barcelona) se pueden organizar movilizaciones con un éxito tan rotundo.

De la convocatoria en la ciudad condal lamentamos la fuerte represión sufrida, con numerosos heridos y 13 detenidos, y la posterior criminalización del movimiento. Con su manipulación, los medios de comunicación pretenden desviar la atención de las reclamaciones de la comunidad universitaria y obviar el proyecto neoliberal que trae la Estrategia Universidad 2015, con el que se plantea el desmantelamiento total de la universidad pública. Algunos de los puntos fijados en esta estrategia ya los estamos sufriendo: a los estudiantes año tras año se nos está subiendo el coste de la matrícula, mientras que el personal docente ve cada vez más cerca los despidos, especialmente entre los llamados “profesores asociados”. Ejemplo de ello lo ofrece el gobierno de Artur Mas, que amenaza con más de 700 despidos en las universidades catalanas, con la crisis como excusa.

Otra de las movilizaciones con mayor seguimiento ha sido la de Valencia, que contó con la asistencia de 20.000 manifestantes. En ésta, la comunidad universitaria se unió a la de los centros de secundaria, en los que se había convocado huelga para protestar contra la falta de inversión pública y el impago generalizado por parte de la Generalitat Valenciana. Una vez más, el repudio a la represión sufrida en las semanas anteriores pudo oírse en muchos de los cánticos coreados por los manifestantes.

Del resto del Estado merecen especial mención las movilizaciones de Madrid, Ciudad Real y Alicante. En Madrid la protesta culminó con un encierro en la Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense. Mientras que en Ciudad Real los estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se encerraron en la Facultad de Derecho la jornada previa al 29F. Entretanto, el Personal Administrativo y de Servicios (PAS) de la UCLM ocupaba el rectorado.

Por otro lado, en la Universidad de Alicante (UA), tras dos días de acampada, el 29F más de 2500 personas recorrieron el campus de Sant Vicent del Raspeig. La movilización acabó en el rectorado, donde se exigió, como se viene haciendo desde hace 3 años, la celebración de un referéndum sobre la aplicación en la UA de la EU2015. El rector, Ignacio Jiménez Raneda, ni siquiera se dignó a recibir a los manifestantes, por lo que se procedió a la ocupación del edificio de Geografía e Historia, que, entre barricadas, permaneció cerrado durante 24 horas en señal de protesta.

Esto es sólo el comienzo. El 29F ha conseguido abrir el debate sobre el futuro de la universidad pública. En todo el Estado se empiezan a articular espacios unitarios entre trabajadores y estudiantes, en lo que supone un importantísimo salto cualitativo respecto a experiencias anteriores, como fue la lucha contra el Plan Bolonia.

Sólo la lucha continuada nos permitirá fortalecernos de cara a la próxima gran movilización, que Estudiantes en Movimiento plantea para el próximo 29 de marzo, uniéndola a la huelga general que previsiblemente convocarán para ese día las principales centrales sindicales.

Defendamos la universidad pública, ¡continuemos la lucha!

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