Joaquim Bosch e Ignacio Escolar en conversación con Blanca Rosa Roca EL SISTEMA JUDICIAL ESTÁ EN CRISIS sábado 22 de septiembre 2018, 12.10h Sede del evento: La Alhóndiga

1540-1El antiguo portavoz de Juezas y Jueces por la Democracia, Joaquim Bosch, y el director de eldiario.es, Ignacio Escolar, han unido fuerzas para denunciar que el sistema judicial está en crisis, que afecta profundamente a nuestra democracia. Su publicación conjunta, El secuestro de la justicia, es tan necesaria como lectura ya que es incisiva e informativa sobre el sistema judicial en España. Por otra parte, elogia la gran base de magistrados que han identificado y llevado abusos políticos y empresariales a tribunales superiores. Sin embargo, Bosch y Escolar critican aquellos en la cúpula judicial que han sido contaminados por una escalada sin precedentes de injerencias políticas que son especialmente peligrosas en los casos de corrupción. Los autores hablan con la editora de Roca Editorial, Blanca Rosa Roca.

 

Evento en español
Precio: €7.00 (EUR)
Anuncios

Atlético Club de Socios. El anfitrión

ONCE-TITULAR-ANTE-EL-VALLECAS (1)

El Atlético Club de Socios es un club deportivo democrático propiedad de sus socios con sede en El Bercial, Getafe. Son principios estatutarios del club la democracia, la transparencia, la sostenibilidad y su orientación hacia la comunidad a la que pertenece y se debe.

Fundado en 2007 por un puñado de aficionados del Atlético de Madrid desencantados con la gestión mercantilizada de su club, el Socios, como se le conoce coloquialmente, es uno de los pioneros del movimiento por un fútbol popular.

Tras dos ascensos en sus nueve primeros años de vida, en la actualidad el Atlético Club de Socios compite en el Grupo 3 de la Primera División de Aficionados de Madrid, jugando sus encuentros como local en el Polideportivo El Bercial en Getafe (Madrid). También cuenta con equipo de baloncesto que disputa la liga local de Getafe, de fútbol 7 que juega en el barrio de Carabanchel en Madrid y una escuela de rugby en El Bercial.

El Atlético Club de Socios es miembro de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE) y participa activamente en el debate y generación de propuestas por un fútbol democrático de las aficiones.

http://futbolpopular.org/archivos/tag/atletico-club-de-socios

De La Sepulvedana a Guatepeor

avanzamaquinataquillaCiertamente, la Sepulvedana tenía mala prensa. Como una vieja suegra, sus conductores tenían fama de ariscos, en tanto que sargentos chusqueros de la antigua mili tenían más interiorizado que la compañía aquello de la “cultura de la atención al cliente”. Sus autobuses acumulaban kilómetros sin cuento, ni wifi, ni comodidades. Añadan a eso esporádicos problemas de acumulación de viajeros en hora punta que, mes sí, mes no, se saldaban con quejas de viajeros que no habían podido subir al autobús a la hora, obligados a esperar al siguiente turno (dándose bien). Nunca se desdoblaban servicios.

Lo cierto es que la Sepulvedana prestaba un servicio entre malo y regulero pero básicamente funcional, amparado en lustros de explotación de una de las líneas más rentables del tráfico de viajeros de las carreteras españolas. La joya de la corona.

Coronando un largo y tortuoso proceso de adjudicación, en agosto Avanza Bus se quedaba con “la joya de la corona”.  Vehículos flamantes dotados con la más moderna tecnología, promesas de incremento de la frecuencia de pasos (y no solo promesas, también una notable ampliación de los kilómetros/año a comercializar). Y sobre todo un precio espectacular, 4€ el trayecto a Madrid, casi la mitad de lo que venía costando con la Sepulvedana. Todo era buenos augurios.

Pero desde el minuto uno,  desde el primer día, Avanza solo ha cumplido una de las muchas expectativas depositadas en el nuevo concesionario: el precio. Todo lo demás, pésimo. Desde máquinas expendedoras que nunca han funcionado, largas colas para tramitar bonos y billetes, desinformación (que se añade a la ya de por sí caótica estación de Segovia), la wifi y demás servicios vendidos como el “no va más” no funcionan. Y lo peor, innumerables quejas de viajeros que no han podido entrar en los servicios más demandados, los de primera hora desde Segovia y de última hora desde Madrid. Todo lo cual está convirtiendo en una epopeya lo que antes se disfrutaba (aunque esa no es la palabra) a peor precio, cierto es, pero con cierta normalidad.

“Se han juntado dos factores. Por un lado, el precio más competitivo ha estimulado la demanda. Ahora más gente está dispuesta a viajar en autobús. Pero este tipo de líneas tienen un gran problema, concentran la demanda en las horas punta. A primera hora puedes mandar llenos los autobuses, pero si vuelven vacíos se pierde mucho dinero.  Para ahorrar y tirar tarifas, Avanza optó por poner solo 6 de sus 24 nuevos vehículos de 60 plazas, el resto son de 50 o 45”, explican fuentes del sector. En otras palabras, las bazas de Avanza para ganar el contrato eran el precio y ampliar hasta casi 4 millones los kilómetros anuales, lo que han hecho es reducir capacidad de carga de los buses (con el doble ahorro de combustible y precio del vehículo). Y lo que sucede. Grandes problemas para dar cabida al millar largo de segovianos que de buena mañana se plantan en el Paseo Nuevo con la idea de trabajar o estudiar en Madrid. Añádase que no funcionan las máquinas, añádase la desinformación, añádase el fiasco de las “nuevas tecnologías”, y sobre todo, el sentimiento de expectativas defraudadas, y el resultado es el caos. Eso en un servicio que precisa extremar las garantías de que el usuario llegará a la hora que necesita.

Problema sin visos de solución. Desde acueducto2.com hemos intentando en varias ocasiones contactar con Avanza a fin de obtener una versión oficial. “Mándenos un email exponiendo su petición de información y le contestaremos”, explica una amable señorita de comunicación. Ni por esas.  “Somos una compañía de perfil mediático bajo”, confiesa un trabajador de la casa.

Por poner un paño caliente a la situación, hay que señalar que tanto con los trabajadores como con los usuarios Avanza, cuando menos, mantiene cauces de comunicación abiertos. “El problema es que no tiene solución. Optaron por reventar precios para quitarle la joya de la corona a la Sepulvedana, optaron por autobuses pequeños, y ahora se encuentran como se encuentran. A ellos les da igual. Llenan los autobuses a qué están obligados, y hasta ahí”, explican fuentes del sector. A optimizar costes, la misma política que seguía la Sepulvedana y la misma que sigue la propia Avanza Bus en el igualmente problemático servicio del transporte urbano de Segovia (ciudad en la que Avanza destaca como máxima favorita para renovar la concesión).

Y lo que parecía imposible, en un mes se ha hecho realidad. “Que vuelva la Sepulvedana”, se quejaba un usuario en las redes sociales. De la Sepulvedana a Guatepeor.

http://www.acueducto2.com/de-la-sepulvedana-a-guatepeor/72013

Grandes estafas de la Historia: La Transición española fue la Sucesión franquista. Luis Gonzalo Segura

5b9befc608f3d9df4e8b4567

El pasado 3 de septiembre el líder del Partido Popular, partido político heredero de una amalgama de formaciones franquistas, afirmó sobre el periodo conocido erróneamente como la Transición que “ni hubo ocultación, ni sometimiento, ni miedo. Hubo grandeza moral, sentido de la historia, reconciliación y concordia. Propondremos una ley de concordia que reivindique la Transición y derogue de facto la sectaria relectura de la historia”. Pero ¿existió la modélica Transición o realmente aconteció una Sucesión franquista?

Parece increíble que toda una sociedad, la española, compuesta por varios millones de personas, en la actualidad unos 46,5 millones, y que cuenta con acceso libre a información sobre esta y muchas otras cuestiones, haya concluido de forma mayoritaria que lo ocurrido en los años posteriores a la muerte del dictador Francisco Franco fue un periodo de reconciliación y concordia denominado Transición, como afirma Pablo Casado, y no lo que realmente aconteció: la sucesión determinada por Franco. De hecho, en el año 2000 la abrumadora mayoría de los encuestados respondió al CIS que el Rey (Juan Carlos I) había sido la figura que más contribuyó al cambio y casi el 90% concluyó que se sentía orgulloso de la Transición.

Estoy convencido que la asunción como verídico del relato de la denominada Transición democrática española, en lugar de la acaecida Sucesión franquista, se estudiará en el futuro para conocer en profundidad cómo se construye un relato completamente ficticio y se inocula en la ciudadanía de forma tan efectiva. Mientras tanto, lo único que podemos hacer es intentar demolerlo con hechos objetivos e innegables para que la luz atisbe la verdad. Y esta, ciertamente, poco tiene que ver con la retórica oficial.

No pudo ser modélica porque fue violenta

Uno de las claves que demuestran que el periodo mencionado dista mucho de ser modélico y se acerca, paradójicamente, a lo negado por Pablo Casado (ocultación, sometimiento, miedo) es el nivel de violencia. Este periodo histórico fue el más violento de los acaecidos en Europa Occidental y el segundo más violento de toda Europa tras Rumanía. Los diferentes autores, desde Sophie Baby (El mito de la transición pacífica) hasta Xavier Casals, sostienen que entre 1975 y 1981 o 1983 hubo entre 590 y 700 muertos. La Transición griega contabilizó 29 muertos. La portuguesa menos aún.

No pudo ser de consenso porque la dirigió Juan Carlos I

Normalmente, los verdaderos periodos de transición entre regímenes autoritarios y democracias se caracterizan porque estos son dirigidos por personalidades ajenas, o al menos críticas, al régimen autoritario que queda en el pasado. Tanto si hablamos de Portugal como de Grecia, por ejemplo, es evidente que no fueron altas personalidades afines del régimen autoritario los que dirigieron sus transiciones, aunque la griega tenga sus matices y parecidos a la nuestra.

De hecho, lo normal es que las personalidades que ostentaron el poder durante las transiciones democráticas hubieran representado la oposición o, al menos, en un momento dado, se hubieran revelado militar o políticamente contra el régimen autoritario. Juan Carlos I no solo fue apadrinado por Franco, sino que llegó a ser jefe del Estado durante la dictadura y ni siquiera hoy se vislumbra contradicción o crítica alguna al dictador y genocida español. Jamás se sublevó o contrarió al Caudillo.

No se trata ni mucho menos de un rey que hubiera estado luchando contra el franquismo desde el exilio y que una vez derrocado o muerto el líder, hubiera vuelto al país y hubiera sido recibido con parabienes. Ni tan siquiera de alguien que llegado el momento organizase una revuelta o un golpe militar contra el dictador. Muchos menos podemos hablar de una personalidad que abanderase la democracia. Juan Carlos estaba en palacio mientras Franco firmaba sentencias de muerte.

No pudo ser democrática, porque no hubo juicios ni comisiones

España, a diferencia de muchos otros países, no optó por comisiones de la verdad o juicios al régimen autoritario y a los responsables del mismo. Ello resulta fundamental para que el nuevo estado pueda tener una génesis democrática completamente desprendida del pasado. España optó por la amnistía, por la amnesia colectiva. Los crímenes del franquismo jamás se juzgaron, ni tan siquiera se optó por juzgar casos individuales. En Grecia, por ejemplo, fueron múltiples los militares, incluidos altos mandos, juzgados y condenados.

No pudo ser igualitaria, porque las élites decidieron conservar el poder

Uno de los elementos que demuestran hasta qué punto se trató de una sucesión en lugar de una transición es la ausencia de igualdad. El alto nivel de aforados, la inviolabilidad jurídica del rey o la ausencia de independencia e imparcialidad de los órganos judiciales españoles y su materialización en procesos tan obscenos como el falso juicio de la Infanta Cristina, la no investigación de las múltiples denuncias por corrupción y malas prácticas de Juan Carlos I, la existencia de misterios como ‘Señor X’, ‘Elefante Blanco’ o ‘M. Rajoy’, el fantasma de cientos de miles de desaparecidos durante la dictadura, los miles de casos de torturas durante el postfranquismo o el uso de la justicia como instrumento de represión en Catalunya demuestran, ante todo, que no somos iguales ante la ley. Y si existe un termómetro que pueda ofrecernos la calidad democrática de un estado ese es la igualdad ante la ley.

No pudo ser fraternal porque el aparato y las élites franquistas quedaron intactos

Si bien es cierto que los periodos de transición están marcados por la continuidad de una gran parte del aparato existente durante los regímenes autoritarios, algo que se puede percibir con claridad tanto en los procesos acaecidos en Europa Occidental como en la antigua Europa Oriental, no lo es menos que en las verdaderas transiciones existe un proceso de desmantelamiento o demolición de los mismos. Resulta enormemente complejo encontrar estructuras prácticamente intactas pasados 10, 20 o 30 años.

Sin embargo, los movimientos militares acaecidos en España en el año 2006, con motivo de la negoción del ‘Estatut’ en Catalunya o en este agosto de 2018 por la exhumación de los restos del dictador, demuestran que las Fuerzas Armadas, si bien han vivido un proceso de modernización, no así de democratización. Y no es el único sector de la sociedad en el que se percibe: la judicatura, la Iglesia, el poder económico o los partidos políticos cuentan con una bajísima calidad democrática.

No pudo ser una transición porque fue una sucesión

En definitiva, no pudo ser una transición democrática porque fue una sucesión franquista. Una sucesión en la que todo el aparato franquista, incluidas las élites, permanecieron tan intactas que a día de hoy son perfectamente identificables.

https://actualidad.rt.com/opinion/luis-gonzalo-segura/288740-grandes-estafas-historia-transicion-espanola

Cinco canciones de la Nueva Canción Chilena para recordar a Víctor Jara

5b9a6d3aef4b9.r_1537085603067.0-46-800-458

Se cumplen 45 años del asesinato de Víctor Jara. Tras el golpe de Estado de Pinochet, el cantautor fue trasladado al Estadio Monumental de Chile junto a otras cinco mil personas vinculadas a los movimientos progresistas del país andino y fueron asesinados en una purga que terminó extendiéndose en el tiempo casi dos décadas.

«Somos aquí diez mil manos
que siembran y hacen andar las fábricas»

En sus últimos versos el cantante narró el drama que aconteció en aquel campo de fútbol,  seguramente con la impotencia de ver a la muerte de la mano de la injusticia social y política. “Somos cinco mil”,  se atrevía a rimar antes de morir. Tras más de cuatro décadas de su asesinato, en Público, recopilamos algunos de los temas más emblemáticos de la histórica Nueva Canción Chilena en la que Jara tuvo un protagonismo imperante.

A desalambrar

Si por algo destacó el Gobierno de Unidad Popular de Chile fue por su reforma agraria con la que expropió más de 4.000 latifundios, que fueron repartidos entre las capas campesinas. La labor del Ejecutivo de Salvador Allende no fue novedosa en iniciativa ya que sólo se continuó con la ley promulgada por el anterior gobierno chileno, sin embargo, se intensificó el reparto de tierras, diluyendo, si cabe, la brecha social.

Estas realidades políticas iban acompañadas por una banda sonora que emanaba del pueblo. Tanto, que era habitual que los cantores de la Nueva Canción Chilena pusieran sus voces al servicio de las causas populares. Este es el caso de A Desalambrar, una canción que llamaba a la emancipación campesina: “Que la tierra es nuestra/ y no del que tenga más”, entonaba Víctor Jara.

La muralla

Los lazos de hermandad que crearon los cantantes chilenos, posibles gracias a la creación de peñas culturales como la de Los Peña, posibilitaron que el género de la canción de autor fuera capaz de unificarse en torno a una discográfica progresista como fue la DICAP, fuertemente vinculada a las Juventudes Comunistas Chilenas. Entre sus bandas y artistas de renombre estaba Quilapayún, un colectivo dirigido por Víctor Jara que rejuveneció la música folklórica del país andino.

El pueblo unido jamás será vencido

Más que una canción es una premisa a la que las clases populares no han renunciado nunca: unidad para luchar contra las injusticias. Esta es la idea que emana de la letra de Inti Illimani que, junto a Venceremos, se convirtió en un clamor que quedó congelado para siempre en el tiempo. Tanto, que el estribillo de esta canción, entonada con un ritmo de marcha, se ha podido escuchar durante muchas protestas ciudadanas históricas de los países de habla hispana. Sin irnos muy lejos, las clases populares lo cantaron en aquellas jornadas de reivindicación social que llenaron las plazas de España durante el 15M.

Porque los pobres no tienen

Violeta Parra, pieza clave del fenómeno musical de la Chile democrática que precedió a la dictadura de Pinochet, dejó entre sus composiciones musicales un tema revolucionario en el que señalaba el carácter represivo de la Iglesia para con las clases obreras y campesinas. “Y para seguir la mentira/ lo llama su confesor/le dice que Dios no quiere/ ninguna revolución/ ni pliego ni sindicato/ que ofende su corazón“.

Vientos del pueblo

Víctor Jara no “cantaba por cantar”. Murió en el 73 por ello. Por poner su voz al servicio de una causa. Quizá, Vientos del pueblo sea la canción que represente mejor lo que el cantautor significó para la historia cultural de Chile, pero también muestra parte de su carácter rebelde y contestatario. “No me asusta la amenaza,/patrones de la miseria,/la estrella de la esperanza/ continuará siendo nuestra”.

La Casa de la lectura. De ‘una mano de pintura’ a más de 325.000 euros

Sala-Lectura-apertura-Sala-lectura-informal1g

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Segovia dio este 13 de septiembre un nuevo paso para el inicio de una nueva fase de obras en la Casa de la lectura que tendrán un coste de 147.000 euros que se suman a los 180.000 empleados en la primera adaptación de la que fuera prisión del estado y después biblioteca pública y que el Ayuntamiento ha convertido en uno de los ejes de su actividad cultural.

La nueva actuación corrige “olvidos” tan básicos como garantizar la accesibilidad universal del edificio público, tanto en sus accesos como y en su reducido ascensor, pero también permitirá la intervención global en la tercera planta para incorporarla a la actividad de la instalación.

La nueva inyección económica multiplica por diez las previsiones de gasto que hizo el equipo de Clara Luquero justo antes de que el Ministerio de Cultura cediera el inmueble al municipio. Entonces se aseguraba que en el edificio se daría “una mano de pintura” y se haría limpieza general por un máximo de 30.000 euros. Sin embargo, 17 meses de obras de mucho mayor calado fueron engordando notablemente la cifra de gastos hasta los 180.000 euros de inversión pública.

La actuación para la que se acaba de aprobar el proyecto básico y de ejecución —en la tramitación administrativa aún falta la adjudicación— aparecía como “prioritaria” en el listado de actuaciones que elaboró el Ayuntamiento cuando, en mayo pasado, el Ministerio autorizó el uso de los remanentes de presupuesto.

http://www.acueducto2.com/la-casa-de-la-lectura-de-una-mano-de-pintura-a-mas-de-325-000-euros/71893